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2ºA-B-E-HISTORIA. VIERNES 16 DE
OCTUBRE DE 2020. |
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NOMBRE DEL PROGRAMA: LAS SUPER ÀREAS
CULTURALES DEL MEXICO ANTIGUO. |
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APRENDIZAJE ESPERADO: RECONOCE LA
UBICACIÒN DE LAS SÙPER ÀREAS CULTURALES QUE CONFORMARON EL MÈXICO ANTIGUO E
IDENTIFICA CARACTERÌSTICAS DE CADA UNA DE ELLAS. |
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ÈNFASIS: CONOCER LAS SÙPER ÀREAS
CULTURALES DEL MÈXICO ANTIGUO: ARIDOAMÈRICA, OASISAMÈRICA Y MESOAMÈRICA. |
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PROFA. BEATRIZ DELGADO ORTEGA |
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FECHA DE ENTREGA: LUNES 19 DE
OCTUBRE DE 2020. |
Las súper áreas
culturales del México antiguo.
¿Qué vamos a
aprender?
Conocerás e identificarás las súper áreas que
conformaron el México Antiguo: Aridamérica, Oasisamérica y Mesoamérica. Además,
valorarás diversos aspectos que influyeron en el desarrollo de los seres
humanos que habitaron estos territorios: la importancia de la agricultura, la
influencia del espacio geográfico y el clima.
¿Qué hacemos?
Lee con atención la siguiente lectura de un fragmento
del prólogo escrito por Carlos Fuentes, en el libro “El alma de México”.
Conforme vayas leyendo, imagina lo que narra el escritor.
El alma de México
México tiene el rostro de la
creación. Guiados por el jaguar olmeca, ascendemos a los altos miradores
mexicanos. Algunos de sus frutos son dulces, otros amargos.
México ha sido descrito como un
país de tres pisos. El primer piso, la costa tropical. El segundo, los valles
subtropicales y templados. El tercer piso, el más alto, las grandes montañas,
los grandes volcanes de México.
Cuando el emperador Carlos V le
preguntó a Hernán Cortés cómo era ese país que había conquistado, el capitán
tomó un pergamino duro de la mesa del emperador, lo hizo un puño en la mano, lo
volvió a depositar y dijo: eso es México.
Un país de valles que se
convierten en montañas que se convierten en desiertos, un país de orografía
abrupta y comunicaciones difíciles. Un país cruzado por el trópico de cáncer y
de norte a sur por las dos vertientes de la Sierra Madre coronada por los
grandes volcanes: el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, el Citlaltépetl, el Nevado
de Toluca.
¡Con qué esfuerzo debieron los
primeros mexicanos, frente a esta naturaleza, construir sus grandes templos y
ciudades! ¡Con qué amor debieron crear sus poemas, sus pinturas, sus
esculturas, sus cánticos! ¡Con qué voluntad debieron crear un mundo humano para
darle respuesta a la naturaleza y a los dioses!
Cuicuilco, La Venta, Tajín,
Teotihuacán, Xochicalco, Mitla Monte Albán, Tula, estos son los nombres
bautismales de los antiguos mexicanos.
Desde su origen en las costas del
Golfo, las culturas del México antiguo han evocado la leyenda de los cinco
soles como una manera de medir el tiempo del hombre sobre la tierra. El sol
nace, asciende a su cenit, desciende y muere solo para renacer al día siguiente
y reanudar el ritmo de la vida.
El primer sol de México viene del
oriente y aparece en las costas del Golfo. Es la cultura olmeca que, como otras
grandes civilizaciones, la de Mesopotamia, la de Egipto, nace junto a los
grandes ríos y ahí se establece como cultura sedentaria. Define espacios
ceremoniales, levanta pirámides y en las estelas fija su tiempo y su linaje.
Pero como en todas las culturas aborígenes, la de los olmecas también presenta
una tensión sorda entre el hombre y los dioses.
Las colosales cabezas de la
cultura olmeca siempre me han parecido como cabezas de dioses pugnando por
salir de la tierra.
Pero al lado de estas
maravillosas cabezas, las culturas del Golfo son capaces también de crear
esculturas menudas, cálidas, sonrientes y también figuras emancipadas, figuras
de una enorme libertad humana, como el famoso Luchador.
Pero quizá todo esto lo vigila el
jaguar, un jaguar comparable al de las pinturas del aduanero Rosseau, o a ese
tigre del famoso poema de William Blake, que brilla en las selvas de la noche.
Y es también, quizá, el jaguar el que guía a los pueblos de la costa hacia la
alta meseta metafísica de Oaxaca, de Monte Albán, para que ahí lo sagrado y lo
profano se reúnan y el mundo vuelva a nacer […].
Carlos Fuentes
Este texto que escribió el escritor Carlos Fuentes abarca
el desarrollo de las culturas del México antiguo, muestra aquello que
constituye lo más profundo, autentico y valioso de la identidad de nuestro
país.
Reflexiona en las siguientes preguntas:
¿Qué es una super área cultural?
¿Dónde están ubicadas las super áreas culturales del
México antiguo?
¿Qué entidades federativas del México actual se
encuentran dentro de cada superárea cultural?
Al respecto el Dr. Alfredo López Austin y el Dr.
Leonardo López Luján señalan al respecto:
“Una superárea cultural supone la
existencia de grupos humanos ligados por un conjunto complejo y heterogéneo de
relaciones. A lo largo de los milenios, éstas se establecen entre sociedades
que viven en áreas contiguas; el resultado son tradiciones o historias
compartidas. […]Más que como un conjunto de elementos inmutables en el tiempo y
en el espacio, las tradiciones que caracterizan una superárea cultural deben
concebirse como una particular corriente de concepciones y prácticas en
continua evolución multisecular y con notables particularidades regionales. Las
sociedades de una misma superárea cultural podían diferir en nivel de
desarrollo. Lo importante fue que las relaciones se constituyeron en forma
estructural y permanente”.
La ubicación espacio temporal es fundamental para la
comprensión de los procesos históricos. Además de ubicar geográficamente las
tres superáreas culturales, es importante realizar una relación pasado-presente
al vincularlas con el espacio geográfico que habitan.
Observa el siguiente video y presta mucha atención a
lo que se explica de las superáreas culturales.
1.
Las áreas culturales del México antiguo.
https://www.youtube.com/watch?v=sFk8FDn6eLg
Conocer las diferencias entre cultura, civilización y
tradición, así como la manera en que surgieron las primeras civilizaciones,
permite comprender mejor la historia de los pueblos indígenas del México
antiguo y las diferencias entre ellos.
Los grupos humanos que vivían en este territorio eran
muchos y muy diversos, pero se agruparon en tres grandes superáreas.
Aproximadamente entre el año 5000 y el 2500 antes de
Nuestra Era, en el actual territorio mexicano, los grupos de
cazadores-recolectores comenzaron a desarrollar la agricultura, por lo que su
alimentación, actividades y organización social cambiaron de manera paulatina.
Estos cambios no fueron homogéneos, las diferencias
climáticas, los recursos naturales y la situación geográfica, influyeron para
diferenciar el desarrollo de tres superáreas culturales: Aridamérica
Oasisamérica y Mesoamérica. Entre 2500 y 1200 antes de Nuestra Era, la
agricultura se consolidó en Mesoamérica, lo que permitió que se establecieran
las primeras aldeas agrícolas sedentarias, las condiciones climáticas
influyeron en el tipo de desarrollo tanto agrícola como cultural.
Los cazadores-recolectores tuvieron una existencia de
miles de años y que durante todo ese tiempo fueron capaces de sobrevivir en
todos los medios, adaptarse, aprender y a partir de sus experiencias crear
manifestaciones culturales propias.
Con el tiempo se fueron diferenciando según las
regiones donde se ubicaban, unos se convirtieron en sedentarios y agricultores
en las regiones con mayor diversidad de recursos, en el centro de México hasta
Centroamérica; otros que permanecieron nómadas en territorios más inhóspitos en
el norte del territorio de lo que hoy es México y sur de los Estados Unidos. Y
así surgen las dos áreas culturales más grandes en que se divide el México
antiguo, Mesoamérica y Aridamérica.
Más tarde, grupos de agricultores se asentaron en
tierras fértiles dentro de la gran zona árida, dando por resultado lo que se
conoce como Oasisamérica.
Esta situación cambio de manera paulatina, a partir de
una técnica cultural inventada por los humanos: la agricultura. No pensemos que
fue un cambio inmediato, que dio inicio con un grupo de personas que aprendió a
cultivar en poco tiempo, o que se extendió por todo el territorio.
Las civilizaciones agrícolas del mundo antiguo, como
Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma, por ejemplo, basaron su alimentación en
cereales como la cebada y el trigo. También la alimentación de las
civilizaciones del lejano oriente, como China e India, estaba sustentada en un
cereal: el arroz. Asimismo, la alimentación de las civilizaciones
mesoamericanas se basaba en el maíz y por eso se les llama “las civilizaciones
del maíz”
Oasisamérica
Abarcaba partes del suroeste de Estados Unidos y del
norte de México, y era habitada, al igual que Mesoamérica, por grupos
sedentarios agrícolas que llegaron a poseer manifestaciones culturales
complejas.
Aunque los pueblos de Oasisamérica poseían prácticas
culturales distintivas, también compartían algunos rasgos con los de
Mesoamérica, área con la que mantenían relaciones al parecer fundadas en un
sistema de intercambio comercial.
El territorio ocupado por Oasisamérica fue durante
miles de años parte de la zona aridoamericana, y en ese entonces estuvo
habitado por grupos nómadas de cazadores-recolectores. El surgimiento de
culturas sedentarias en esta zona fue bastante posterior al de Mesoamérica;
comenzó en los siglos anteriores a nuestra era y es posible que se consolidara
a partir del 100 de Nuestra Era.
Oasisamérica incluye tres grandes culturas: la
Anasazi, la Hohokam y la Mogollón. Esta última es la que se extendió sobre el
norte del actual territorio mexicano y es a la que se relaciona el sitio
oasisamericano más importante: Casas Grandes o Paquimé. Algunos autores
prefieren considerar al desarrollo Mogollón del área mexicana como una región
específica, a la que llaman cultura Casas Grandes.
Aridamérica
Las sociedades de esta extensa región semiárida,
situada al norte de México, conservaron por milenios un modo de vida nómada y
una subsistencia basada en la caza-recolección. Como las otras áreas
culturales, Aridamérica comprende varias regiones con características propias,
regionalización que en este caso fue determinada por ciertos matices en las
condiciones ambientales y en prácticas culturales propias de cada etnia, uno de
esos rasgos era el idioma.
Esos grupos poseían numerosas lenguas. Eso permitió a
conquistadores y colonizadores españoles identificar la diversidad étnica que
caracterizaba al área, en la que al momento de la conquista existían grupos
como guachichiles, conchos y tarahumaras.
Una gran parte de Aridamérica se localiza en el
territorio de Estados Unidos, en donde se encuentran las regiones conocidas
como Centro y Sur de California, Gran Cuenca, Noroeste de Arizona. Los miembros
de esta última, que se extendían sobre parte de los estados de Sonora,
Chihuahua y Coahuila, se encuentran entre los últimos grupos nómadas en ser
sometidos, lo que finalmente ocurrió en los albores del siglo XX.
Las condiciones ambientales de la zona determinaron en
gran medida el desarrollo de los grupos que la habitaron. Por ser un área en la
que parte del territorio presenta condiciones de aridez –aunque en su conjunto
posea un régimen pluvial limitado y errático–, no tiene las condiciones
ambientales adecuadas para el desarrollo de la agricultura.
Cabe aclarar que, aun bajo ese esquema general de
nomadismo y caza-recolección, existían diversos matices, tanto en la manera
concreta en que desarrollaban sus actividades como en los instrumentos que
utilizaban. Esto, en buena medida, era consecuencia de la variedad del medio
ambiente, lo cual planteaba a sus habitantes exigencias diversas y modos
distintos de resolverlas. Así, por ejemplo, en ciertos momentos y entre ciertos
grupos existía una preferencia por la recolección sobre la caza, mientras que
los grupos de Baja California, además de la recolección se dedicaban a la pesca
y poseían los conocimientos suficientes para fabricar embarcaciones.
La permanencia de esos grupos nómadas de
cazadores-recolectores, más que como consecuencia de una falta de evolución
cultural, debe verse como una exitosa adaptación y sobrevivencia ante un medio
especialmente difícil. Para ello, contaban con un instrumental básico, pero de
probada eficacia, lo que en sí mismo constituye un notable logro cultural. De
cualquier modo, gracias a las crónicas de la época del contacto con los
españoles, se posee información sobre prácticas que denotan la existencia de
complejos sistemas rituales.
El tratamiento a los cuerpos de los muertos y, sobre
todo, la gran cantidad de pinturas rupestres y petroglifos –con una enorme
variedad de motivos, tanto naturalistas como simbólicos–, los cuales se
distribuyen por toda el área aridoamericana, son ejemplo de un sistema de
creencias más o menos elaborado. Entre los principios de nuestra era y el año
1000 de Nuestra Era, una amplia franja de Aridamérica fue colonizada por grupos
mesoamericanos que establecieron una gran cantidad de asentamientos
relacionados con diversos desarrollos culturales.
Es posible que esta expansión mesoamericana fuera
consecuencia, entre otros factores, de una época de condiciones climáticas
favorables. Los pueblos sedentarios mantuvieron una relación no exenta de
conflictos con los nómadas de la región. En la época de la conquista,
Aridamérica se extendía hasta el río Lerma y los asentamientos mesoamericanos
del norte habían sido abandonados.
Mesoamérica
El área que ocupaba Mesoamérica es una extensa región
rica en recursos naturales, ya que en ella existen diversos ecosistemas
regiones semiáridas, selvas tropicales, montañas, planicies costeras, bosques
templados, pantanos y mesetas, así como un rico sistema hidrográfico formado
por ríos y lagos.
Esta diversidad geográfica y ecológica influyó en el
desarrollo de las distintas civilizaciones que habitaron esa zona.
Entre ellas hubo un constante intercambio de productos
e ideas que favoreció la integración cultural de todos los grupos.
Por ello, aunque cada una hablaba su propia lengua y tenía rasgos
característicos propios, todas las civilizaciones mesoamericanas compartieron
ciertos elementos culturales, especialmente aquellas que habitaban zonas
geográficas con ecosistemas similares: todas ellas fueron civilizaciones agrícolas
cuya base alimentaria fue el maíz, se organizaron a través de una clara
diferenciación social, desarrollaron un alto grado de urbanismo, basaron su
ideología en religiones politeístas y crearon formas diversas de escritura y
numeración. Asimismo, trabajaron con maestría el barro, la piedra, la madera,
las plumas de ave como el quetzal, las pieles de algunos animales como el
jaguar, el algodón y otras fibras naturales en la manufactura textil.
No todas las civilizaciones mesoamericanas se desarrollaron
de forma simultánea y, aunque es difícil determinar fechas precisas de inicio y
fin de cada una, los especialistas han dividido su desarrollo en tres grandes
periodos para facilitar su estudio: periodo preclásico, periodo clásico y
periodo posclásico.
En Mesoamérica se desarrollaron las más importantes
civilizaciones de la región central de América, desde 2500 antes de Nuestra
Era, hasta la rendición de México-Tenochtitlan en 1521. En el periodo
preclásico se desarrollaron las civilizaciones cuicuilca y olmeca empezaron su
desarrollo los zapotecas y algunas ciudades mayas; en el clásico se desarrolló
la civilización teotihuacana y alcanzaron su esplendor los zapotecas y los
mayas, y en el posclásico se desarrollaron las civilizaciones tolteca, mexica,
mixteca, purépecha.
Durante miles de años los pueblos que habitaron estas
super áreas desarrollaron cientos de culturas diferentes y hablaron cientos de
lenguas distintas, pero, a pesar de sus diferencias, tuvieron profundos
contactos y similitudes entre sí: comerciaron, hubo conflictos de guerra, se
conquistaron unos a otros; todo esto los llevo a intercambiar muchos elementos
culturales.
Hoy, en nuestro país, viven pueblos descendientes de
estas sociedades, que conservan su propia lengua y formas de organización, de
entender el mundo y de defender su identidad étnica, y, aunque cada uno de
estos pueblos se ha dado a sí mismo un nombre, se les suele llamar “indígenas”
que quiere decir “pueblos originarios”.
A estos pueblos originarios se les debe, entre otras
cosas, el sistema agrícola basado en el maíz.
A continuación, observa el siguiente video que habla
de la frontera entre Mesoamérica y Aridoamérica.
2.
Altavista, Chalchihuites.
https://www.youtube.com/watch?v=S8AW7FmrUfQ
Las tres súper áreas rebasaban lo que actualmente es
el territorio de México.
En esta sesión, valoraste diversos aspectos que
influyeron en el desarrollo de los seres humanos que habitaron estos
territorios: la importancia de la agricultura, la influencia del espacio
geográfico, el clima.
ACTIVIDAD 20: TABLA DE DOBLE ENTRADA SOBRE LAS SÙPER ÀREAS
CULTURALES DEL MÈXICO ANTIGUO.
COPIAR LA TABLA EN LA LIBRETA Y COMPLETAR LOS DATOS QUE SE PIDEN.
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SÙPER ÀREAS |
CARACTERÌSTICAS |
CULTURAS QUE AHÍ SE DESARROLLARON |
QUÉ
ENTIDADES FEDERATIVAS DEL MÉXICO ACTUAL SE ENCUENTRAN DENTRO DE CADA
SUPERÁREA CULTURAL? |
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ARIDOAMÈRICA |
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OASISAMÈRICA |
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MESOAMÈRICA |
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Escribe en tu cuaderno a que área cultural perteneció
tu Tlaxcala y que culturas se establecieron ahí.
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.