martes, 15 de diciembre de 2020

Historia II Grupos: 2C y 2D 16-12-20

 

16-12-20   Las ciudades fortificadas: Cacaxtla

Aprendizaje esperado: Conoce los principales rasgos del Clásico tardío; también identifica y compara la vida de algunas de las principales culturas de esa época.

 Énfasis: Reconocer que tras la caída de Teotihuacan florecieron Cantona, Cacaxtla, Xochicalco como importantes centros económicos y arquitectónicos.

 ¿Qué vamos a aprender?

Continuarás con el estudio de las principales culturas del Clásico tardío. Las culturas mesoamericanas se fueron sucediendo unas a otras dentro de los llamados horizontes culturales que son el Preclásico, Clásico y Posclásico. En esta sesión, conocerás lo que pasó en la región de los actuales estados de Tlaxcala y Puebla a la caída de la metrópoli teotihuacana, con especial énfasis en la imponente ciudad de Cacaxtla y sus bellísimos murales.

Significado
 

Xochitécatl es un gentilicio que significa el habitante o el nativo de Xochitlan, mientras que otra traducción podría ser “Lugar del Linaje de las Flores”. Cacaxtla se deriva del vocablo Cacaxtli, que literalmente significa “Lugar de Cacaxtles”, siendo estas unas armazones indígenas empleadas para transportar productos.

En la región del valle de Puebla-Tlaxcala, desde el periodo Preclásico Temprano (1500-900 a.C.) hubo presencia de asentamientos, que de forma progresiva se fueron incrementando. Varios de estos sitios, concebidos primeramente como aldeas, tuvieron ámbitos de control y supremacía regional que durante el Preclásico Medio y Tardío (900 a.C-200 d.C.) se consolidaron y que en el Epiclásico (650-950 d.C.) tuvieron su mayor apogeo. Estas características se reflejaron en el incremento de la fuerza de trabajo en la urbanización, en la concentración de unidades de residencia y en la construcción de edificios monumentales y espacios dedicados exclusivamente al culto y a la reproducción ideológica. De igual modo, se establecieron áreas para el intercambio de bienes y almacenamiento de alimentos.

El sitio de Xochitécatl-Cacaxtla se encuentra en la elevación geográfica conocida como Bloque Xochitécatl-Nativitas-Nopalucan, en el valle de Puebla-Tlaxcala, y a 117 km de la ciudad de México y a una altitud promedio de 2200 msnm. Al oeste de Xochitécatl-Cacaxtla se encuentra la Sierra Nevada, formada por grandes estratovolcanes que sobrepasan los 5 000 m de altura, entre ellos el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, el Tláloc y el Telapón; al norte se encuentra el Bloque Tlaxcala, una enorme meseta en la que se presentan profundas barrancas; al este está el volcán La Malinche, y al sur la zona centro y suroeste del valle Puebla-Tlaxcala.

En el lado oeste de las partes bajas del Bloque Xochitécatl-Nativitas-Nopalucan se encuentra el río Atoyac, que nace en la vertiente oriental de la Sierra Nevada, por la convergencia de los ríos Frío, San Martín y Ajejela. Del lado este se encuentra el río Zahuapan, que brota en las vertientes de la serranía el Rosario, de los cerros Huintépetl y Acatzonquio. En la zona norte del bloque, y contemporáneas de la ocupación de Cacaxtla-Xochitécatl, están lagunas-ciénagas como la del Rosario, con 252 ha, que se comenzó a desecar artificialmente desde 1886.

Características espaciales y estructura interna

 El diseño arquitectónico urbano de Xochitécatl-Cacaxtla responde a una serie de momentos constructivos que se adaptaron no sólo a las formaciones topográficas del Bloque Xochitécatl-Nativitas-Nopalucan, sino también a una concepción del paisaje que permite crear algunos ejes visuales dirigidos a elementos geográficos como los volcanes circundantes y puntos estratégicos.

Importancia Cultural

Las investigaciones arqueológicas realizadas en la sección oriente del sitio a partir de su descubrimiento en la década de 1970, área conocida como Cacaxtla, develan una de las sociedades más importantes que se desarrollaron en el periodo Epiclásico (650-900 d.C.) de Mesoamérica. Su poderío logró la hegemonía política, militar y económica en gran parte del valle poblano-tlaxcalteca después de la caída de Teotihuacan y Cholula, consiguiendo entablar relaciones comerciales a larga distancia con regiones distantes como la Costa del Golfo y la Cuenca de México. Entre sus vestigios destaca el Gran Basamento, un gran complejo arquitectónico de estructuras superpuestas y adosadas que presentan sofisticadas pinturas murales, únicas en su clase, en los llamados Templo de Venus, Templo Rojo, Mural de la Batalla y Pórtico A. Debido a la necesidad de proteger las valiosas pinturas, en la década de 1980 se colocó una amplia techumbre de alrededor de 10,000 m2 sobre la sección medular del Gran Basamento.



Xochitécatl, fue erigido sobre la cima del Cerro Xochitécatl adecuando la arquitectura a la topografía del cerro mediante terrazas habitacionales y de cultivo, colocando los monumentos más importantes en la cima incluyendo la Pirámide de las Flores, la Pirámide de la Serpiente, la Pirámide de la Espiral y el Basamento de los Volcanes.  Xochitécatl se desarrolló primordialmente durante el periodo Formativo (600-100 a.C.). Varios elementos estudiados como el paisaje ritual, ofrendas de conjuntos de figurillas, entierros humanos y elementos arqueo-astronómicos, concuerdan en la concepción de un centro ceremonial principalmente orientado hacia un culto a la fertilidad y a la propiciación de lluvias, cuyos símbolos parecen ser transmitidos a través de la imagen femenina.

Misterio, riqueza y complejidad se acuna en la zona arqueológica de Cacaxtla, ubicada en la región actual del valle poblano tlaxcalteca, Se trata de un centro ceremonial prehispánico cuya trascendencia radica en sus muestras de pintura mural que han permanecido hasta nuestros días.

Pese a extenuantes investigaciones, aún permanece oculta mucha información sobre la sociedad que ahí se desarrolló, pero se sabe que la etapa de esplendor del lugar ocurrió entre los años 700 y 900 de nuestra era, después de que Teotihuacan, la ciudad más importante del altiplano central, entrara en decadencia.

Cacaxtla fue poblada por grupos olmecas-xicalancas que llegaron desde el Sur para asentarse en esta región, que suponía una ruta estratégica para el comercio. El nombre de cacaxtla proviene del poblado náhuatl cacaxtli, que significa canasta para transportar mercancías y productos.

En el sitio se aprecia un sistema de construcción usado también en otros lugares de Mesoamérica, que consistía en levantar un edificio sobre otro anterior que quedaba oculto, de la misma manera en que quedan ocultas las capas de una cebolla.

Así se iba erigiendo edificio sobre edificio marcando diferentes etapas constructivas, de manera que las más recientes eran las que iban quedando visibles. Evidentemente, esto ocurrió en el transcurso de largos periodos de tiempo.

Gracias investigaciones y exploraciones de especialistas, estas construcciones ocultas han ido revelando patios, recintos y templos de Cacaxtla, edificaciones que responden a diferentes épocas y que representan un enorme interés artístico e histórico, en algunos puntos se han encontrado desagües para recoger y vaciar agua de las lluvias, lo que habla del grado de sofisticación social y cultural de sus habitantes.

Los Murales, riqueza gráfica

Así, en la antigua ciudad con los muros pintados se aprecia el Palacio, El patio de los altares, El Templo rojo y el llamado Templo de Venus entre sus restos. De esta manera, la superposición de estructuras arquitectónicas favoreció la conservación de los vestigios más notables de Cacaxtla: Los murales.

Es de destacar que conservando colorido, personajes y elementos simbólicos, dichas obras pictóricas han permitido la comprensión de las ideas religiosas y la ritualidad de los habitantes, además de revelar los rostros de sus protagonistas.

En ese sentido, la calidad de esas expresiones gráficas hablan de la importancia del arte en la vida de tales pobladores,  y es que el uso de color es abundante, azules, amarillos, blancos, rojos, además las figuras están frecuentemente delineadas con negro.



Diversas escenas y personajes con atributos característicos quedaron como testimonio a todo color del desarrollo comercial de Cacaxtla. Entre la cantidad de personajes retratados en estos murales, destaca, por ejemplo, un anciano comerciante, ostentosamente vestido y con tocado de jaguar que precisamente lleva un cacaxtli, o canasta colmada con mercaderías de lejanas tierras, entre ellas figuran dos vasijas con tapa y un atado de plumas de quetzal.

Una de las pinturas más importantes de este patrimonio arqueológico es el llamado Mural de la Batalla, de 22 metros de largo sobre fondo azul, muestra un par de grupos antagónicos, unos son hombres jaguar con cuchillos y lanzas, los otros, llevan tocado de plumas, son hombres ave, sin armas y con actitud de sometimiento, resultando perdedores, condenados a la muerte.

Otro de los descubrimientos identificados en la última etapa constructiva fue el patio hundido con escalinatas orientadas hacia los cuatro puntos cardinales y dos altares ubicados en el centro. En la medida en que avanza la exploración, este sitio fue revelando los misterios de sus constructores, que sin duda, ejercieron una importante influencia entre los pueblos vecinos hace más de siete siglos.

El área nuclear tiene una longitud de mil 700 metros por un ancho promedio de 800 metros. Conforman el sitio amplias y altas plataformas escalonadas, las cuales se adaptan a su eje Sur-Norte y son en número de diez, quedando una de ellas fuera del eje y colocada hacia la parte Norte del sitio.

Murales del Templo de Venus

Las pinturas murales ubicadas en el denominado Templo de Venus son las más antiguas. Estos murales se localizan representados sobre dos pilares; se trata de dos figuras que aparentemente representan un sacerdote y una sacerdotisa, ambas tienen piel azul, sus brazos están dispuestos hacia arriba, portan un collar y se encuentran sobre un fondo rojo plasmadas de pie sobre una cenefa acuática. 

En estos murales destaca la presencia de dos glifos de Venus ubicados en la cintura de cada una de las figuras y que se conforman de un ojo rodeado por medio anillo azul y cinco resplandores blancos.  

La figura en el pilar norte es masculina y es representada con una cola de alacrán con aguijón negro, símbolo presente en la iconografía maya; asimismo, en su mano izquierda lleva un glifo de Venus y en sus codos sobresalen lo que parecen ser plumas azules. El otro personaje es femenino y posee adornos en los tobillos, vestimenta de jaguar y está rodeada por estrellas de cinco picos; sin embargo, la cabeza y brazos son inteligibles debido al deterioro de la pintura. 

La repetida aparición del glifo relacionado con Venus es la razón por la que el espacio lleva el nombre de Templo de Venus. 



Mural del Templo Rojo

Este mural, ubicado a un costado de la escalera ascendente del Templo Rojo, plasma una escena en la que se ve representado un anciano que porta orejeras, pulseras, un collar, sandalias, manoplas y piel y tocado de jaguar. A sus espaldas lleva un cacaxtli que contiene un caparazón de tortuga, plantas y otros objetos. Además del hombre fueron plasmadas plantas de maíz cuyas mazorcas poseen rostros humanos de características consideradas mayas. 

La escena es rodeada por una cenefa acuática y también son representadas aves, un sapo y otros animales lacustres.  

Mural de la batalla

Uno de los murales más destacados por su tamaño es el denominado Mural de la batalla, que data aproximadamente de entre el 650 y 700 d.C. En él se observa a dos grupos de personajes aparentemente en batalla, uno de ellos es representado como el dominante y está relacionado con los antiguos habitantes del Altiplano Central, mientras que el otro, que es representado como el sometido, es aparentemente de origen maya. 

El grupo dominante porta pieles de jaguar y llevan lanzas; mientras que los vencidos portan tocados, joyas y son representados heridos y con mutilaciones. Análisis recientes de la iconografía de este mural señalan que la escena plasmada en él no se relaciona con actividades bélicas sino con un ritual de sacrificio en honor al Dios del maíz. 



Siguiendo la caída de la cercana Cholula, aproximadamente en el año 600, en la que los cacaxtlecas debieron estar involucrados, la ciudad se convirtió en el poder hegemónico de esta parte del valle de Puebla-Tlaxcala. Su ascendencia llegó a su fin alrededor del año 900 y ya por el 1000, la ciudad fue abandonada.



Mural del Hombre - Pájaro en el Pórtico "A"

Situada frente al cerro Xochitécatl, más bajo, Cacaxtla combina características de un centro ceremonial, sitio de habitación de la élite y de fortificación, ya que la ciudadela estuvo rodeada de fosos defensivos, además de murallas de tierra para su protección. El sitio incluye dos pequeñas pirámides sobre las que se edificaron adoratorios. Una de las características de Cacaxtla es que varias de sus construcciones poseen un pórtico al frente, seguido de un pequeño recinto en la parte posterior.



Mural del Hombre - Jaguar en el Pórtico "A"

Varias de las edificaciones fueron decoradas con bajorrelieves en barro, igualmente se realizaron complejas pinturas murales en las que resaltan colores como el rojo, azul, amarillo, negro y blanco; algunos de los personajes representados muestran características de la cultura maya.

Actividad:

  • ¿Qué significa  la palabra Cacaxtla?
  • ¿En qué estado se asentaron  y que municipios abarcaron?
  • Menciona cuales fueron sus principales edificaciones (pirámides).
  • Anota el nombre de los principales murales de Cacaxtla.
  • ¿Con qué materiales elaboraron los murales?