22-03-21 La
Conquista I
Aprendizaje esperado: Identifica
las características del proceso de conquista militar en otras regiones del
México antiguo. Conoce la manera en que algunos grupos indígenas resistieron y
cómo los conquistadores lograron imponer su dominio.
Énfasis: Conocer
las culturas y pueblos más allá de Tenochtitlan. Identificar otros procesos de
la Conquista.
¿Qué vamos a aprender?
Profundizarás en la Conquista y
algunas culturas más allá de Tenochtitlan. En esta sesión, te centrarás en cómo
inició la colonización del occidente y sur de nuestro actual territorio, en las
siguientes sesiones ahondarás en el norte con los chichimecas y el sureste con
los mayas.
La llamada “conquista” no se define solamente con la caída de
México-Tenochtitlan. Antes y después de 1521, las huestes de Cortés y de otros
conquistadores forjaron diversos pactos, así como pugnas, con diversas
comunidades indígenas. En el presente texto se explica la configuración de
múltiples alianzas entre europeos y americanos que hicieron posible la
expansión del reducido número de españoles, lo que permitió el control político
y social de amplias zonas del sur, del occidente del territorio mesoamericano,
y de la Mixteca Alta.
Se debe tomar en cuenta que cada
región de Mesoamérica enfrentó el inicio del dominio europeo de formas
distintas, con base en las negociaciones o enfrentamientos que los diversos
pueblos nativos establecieron con los invasores. Pero lo cierto es que la
pregunta sobre quién conquistó México ya no se responde sosteniendo que fue un
puñado de españoles liderado por Hernán Cortés. Es fundamental mencionar que la
historia de la conquista y la de sus fuentes convencionales está basada casi
completamente en la mirada española, en la que la participación de los indios
aliados fue invisibilizada o minimizada de forma extrema. Entonces, ¿cómo
fueron posibles tan asombrosas hazañas, en las que un puñado de europeos —y
algunos africanos— conquistó un territorio inmenso, lleno de grupos diversos
que conformaban una población de varios millones de habitantes? El relato de la
conquista está construido desde el centro de México, tanto en los relatos de
Hernán Cortés, Bernal Díaz del Castillo y un buen número de cronistas; como en
las interpretaciones posteriores. Con ello no pretendo minimizar la guerra en
Tlaxcala, Cholula y México-Tenochtitlan, sino más bien situar estos
acontecimientos en el contexto que le corresponden.
Las conquistas después de la Conquista
La búsqueda de “la Mar del
Sur”, con el fin de encontrar un paso a las Indias Orientales, fue uno de los
motivos de expansión hacia el sur por los españoles al mismo tiempo que
organizaban el sometimiento de la ciudad de México-Tenochtitlan y del centro
del imperio colhua-mexica. Por ello, las expediciones hacia el actual
estado de Guerrero, iniciaron desde 1519. Con la caída de la gran ciudad
mexica, muchos de los grupos que habitaban los territorios sureños se
sometieron a los españoles, y otros más se aliaron con éstos con el objetivo de
buscar beneficios políticos y económicos. Esta región tenía poco valor
tributario, además de que el sometimiento mexica durante el siglo XV había
debilitado a sus habitantes. No obstante, muy pronto se descubrieron los
yacimientos de plata en la región de Taxco, y en 1523 los europeos fueron
conducidos a Acapulco, en donde fundaron el asentamiento español de Villa
Fuerte.
De forma paralela, a mediados de
1522, Cristóbal de Olid salió de Coyoacán rumbo a tierras purépechas, después
de una expedición de exploración de la que los emisarios de Cortés, españoles e
indios, regresaron con prometedoras noticias sobre lo que ahí vieron. Junto con
un ejército de cerca de 200 hombres, en su mayoría indios tlaxcaltecas y matlatzincas,
De Olid fue conducido por Toluca, Maravatío y Zitácuaro antes de llegar a
Tzintzuntzan, la capital de los purépechas, un poderoso pueblo que no había
podido ser sometido por la Triple Alianza (México-Tenochtitlan, Texcoco y
Tacuba).
Después de un breve
enfrentamiento previo a la llegada a la ciudad, el cazonzi —título
que recibía el máximo gobernante purépecha— huyó a Uruapam y el ejército de De
Olid entró a la Tzintzuntzan sin problemas, en donde fue recibido
amistosamente. Durante los siguientes meses se dedicaron a reunir oro, plata,
textiles y otros materiales que fueron obteniendo del saqueo de templos y
tumbas de los antiguos gobernantes; todo fue enviado a Cortés. En ese momento,
el extremeño supo que el cazonzi estaba vivo, por lo que le
mandó decir que no tenía nada qué temer. Muy pronto se establecieron estrechas
relaciones con la región purépecha, de la que se obtenían enormes tributos.
Hay que recordar que para esos
momentos, los europeos precisaban encontrar un paso a la mar del sur —aún no
llegaban a Acapulco— por ello, Cristóbal de Olid continuó su camino hacia
occidente en donde su ejército se enfrentó con indios en Colima y fue
derrotado. Posteriormente, Hernán Cortés lo designó para que encabezara una
nueva expedición por mar hacia el sur del mar Caribe; no obstante, De Olid
regresó a Cuba y se puso bajo el mando de Diego Velázquez, quien le ofreció ser
gobernador de Honduras una vez que sometiera a la región. Al enterarse, Cortés
lo enfrentó y después de derrotarlo y enjuiciarlo, lo decapitó en el poblado
Naco en 1524.
Años más tarde, en 1529 la
expansión europea hacia el occidente se reinició con Nuño de Guzmán. Este
español había sido designado por el rey, primero para gobernar el territorio de
Pánuco, pero después —en 1528— para fundar la Real Audiencia de la Nueva
España. Su presencia en el recién controlado territorio mesoamericano tenía el
objetivo de frenar el poder de Hernán Cortés, así que de inmediato entró en
conflicto con éste. Al no poder detenerlo, y después de que fuese nombrado
Capitán General de la Nueva España, Nuño de Guzmán renunció a su cargo como
Presidente de la Real Audiencia e hizo una expedición rumbo a Jalisco y
Sinaloa.
Durante dicho recorrido, su
ejército de trescientos españoles y diez mil indios de diversos grupos se
detuvo en Michoacán, en donde se le adhirieron mil purépechas más. No obstante
que este pueblo tenía excelentes relaciones con Hernán Cortés, Nuño de Guzmán
comenzó a exigir enormes cantidades de oro y otras materias como tributo, pero
al no poder cumplir con ello los indios, torturó y asesinó a su gobernante.
Este fue el inicio de un proceso de sometimiento sangriento en Michoacán,
Jalisco y Nayarit, pues Nuño de Guzmán, al frente de su enorme ejército
indio-español, saqueó e incendió innumerables pueblos; muchos de ellos
—ahuacatecos, ixtlecos, otomíes, purépechas y grupos chichimecas— trataron de
hacerle frente pero no tuvieron éxito.
Genealogías indias de
Tenochtitlan y Tlatelolco que aparecen vinculadas con el escudo de armas de la
monarquía hispánica. Códice García Granados. Siglo XVII. Estado de
México. Papel Amate.
Cuando fue gobernador de Pánuco,
Nuño de Guzmán esclavizó y vendió a miles de indios, y en su campaña de
occidente repitió la misma práctica. Ordenaba marcar con hierros incandescentes
a los indios en la cara, sin importar si eran hombres mujeres, niños o bebés.
La noticia del trato que su ejército daba a la población se difundió
rápidamente, así que en muchos lugares los indios huían de sus pueblos al
enterarse de la presencia de Guzmán y sus huestes. Pero además de la esclavitud
y las masacres, las epidemias dieron un duro golpe contra los habitantes de
esta región que no contaban con formas de hacerles frente.
A finales de 1530, Nuño de Guzmán
fue conducido hasta el actual Sinaloa, en donde se asentó hasta octubre del
siguiente año. Al mismo tiempo que fundaba pueblos españoles, constituidos por
algunos españoles y decenas de indios, destruía todo rastro de asentamientos
nativos; en este proceso fundó el reino de Nueva Galicia, en Compostela,
Nayarit.
Entre 1537 y 1542, las
consecuencias de la guerra y el maltrato constante hacia la población
esclavizada de occidente detonaron el levantamiento indio que dio inicio a la
guerra del Mixtón, entre los Altos de Jalisco, el sur de Zacatecas y el
poniente de Aguascalientes. Esto fue el inicio de medio siglo de resistencia de
los caxcanes, zacatecos, tecuexes y otros grupos norteños ante el dominio
español, en la que surgieron líderes indios como Francisco Tenamaxtle y
murieron conquistadores cercanos a Cortés como Pedro de Alvarado. El conflicto
fue neutralizado por un enorme ejército comandado por el virrey Antonio de
Mendoza, conformado por un estimado de cincuenta mil personas, de las cuales
poco más de una centésima parte eran españoles y el resto indios nahuas y
purépechas.
El avance vino después hacia la
Gran Chichimeca, en donde se libró una guerra de exterminio que finalizó con el
siglo XVI. Uno de los problemas para conocer la historia de este inmenso
territorio fue que no hubo registros de la diversidad de pueblos y culturas que
lo habitaban, todos ellos de tradición nómada, y de un fuerte ímpetu por la
defensa de sus territorios.
Por otra parte, la conquista del
Mayab —región donde habitaban numerosos grupos étnicos, comprendida en los
actuales estados mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo; así como los
territorios de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador— fue un proceso que
inició antes de la llegada de los europeos al centro de México y se prolongó
hasta finales del siglo XVII. Los primeros contactos se hicieron en 1502, y en
los siguientes años se llevaron a cabo algunas expediciones de exploración
costera encabezadas por Francisco Hernández de Córdova, Juan de Grijalva y
finalmente por Hernán Cortés.
Luego de la caída de
México-Tenochtitlan, algunos reinos mayas enviaron emisarios a encontrarse con
los españoles para expresar su lealtad al rey de España; no obstante, los
quichés y kaqchikeles de la región del Soconusco fueron sometidos por medio de
las armas por el ejército de Pedro de Alvarado en 1524. Al siguiente año, las
expediciones de conquista fueron avanzando hacia el sur sobre Guatemala, región
que se logró controlar completamente para inicios de la década de 1530. Hasta
la actualidad existen numerosas comunidades en la región que fueron colonizadas
por indios del centro de México.
Entre 1527 y 1546, Francisco de
Montejo y su hijo, con el mismo nombre, encabezaron la conquista de Yucatán,
Quintana Roo y Campeche con el derecho otorgado por el Rey, pero enfrentaron
fuertes complicaciones por la resistencia india, por las condiciones climáticas
de la península a las que no estaban acostumbrados los europeos; y por las
constantes pugnas políticas por el control del territorio entre los mismos
españoles. En 1528 Diego de Mazariegos lideró el proceso de conquista y
colonización del territorio de Chiapas con el otorgamiento de encomiendas a los
conquistadores europeos que llegaron con él y el sometimiento de la población
nativa.
El mecanismo empleado para
asegurar el control de las zonas de avance de los españoles después de
someter a los indios por las armas o por pactos políticos con los gobernantes,
fue asignar a cada europeo el derecho de recibir tributo y trabajo no remunerado
de un número determinado de indios, conservado las formas de tributación
prehispánicas; este sistema es conocido como encomiendas, y cada español que
gozó de este derecho se le denominó encomendero. La encomienda era una
institución creada en la época de la reconquista de los territorios ocupados
por los musulmanes en la península ibérica y ya había sido instaurada por
Cristóbal Colón en las islas del mar Caribe.
El proceso de conquista de la
gran región maya se consolidó hasta 1535 con la fundación de la Ciudad Real con
Pedro de Alvarado como gobernador. La última zona en ser conquistada y sometida
fue el Petén, en donde la guerra se mantuvo latente hasta 1697.
Al año siguiente, una vez que
México-Tenochtitlan había caído en manos de la alianza entre indios y
españoles, se realizaron nuevas expediciones a la región de los ñudzahui o
mixtecos. Francisco de Orozco fue conducido al Valle de Oaxaca pasando
por Yodzocoo, Inguiterria o Coixtlahuaca y Atoco o
Nochixtlán. En 1522, Andrés de Tapia pasó por estos mismos lugares y es posible
que haya sido él quien encabezara el sometimiento del poderoso cacicazgo de
Yanhuitlán, aunque no lo hizo con la región entera.
Al año siguiente, una vez que
México-Tenochtitlan había caído en manos de la alianza entre indios y
españoles, se realizaron nuevas expediciones a la región de los ñudzahui o
mixtecos. Francisco de Orozco fue conducido al Valle de Oaxaca pasando
por Yodzocoo, Inguiterria o Coixtlahuaca y Atoco o
Nochixtlán. En 1522, Andrés de Tapia pasó por estos mismos lugares y es posible
que haya sido él quien encabezara el sometimiento del poderoso cacicazgo de
Yanhuitlán, aunque no lo hizo con la región entera.
Actividad:
-Enumera que ciudades (estados) fueron conquistados después de
la caída de Tenochtitlan, explica brevemente como se dio en cada una.
