jueves, 25 de marzo de 2021

Historia II Grupos: 2C y 2D 22-03-21

 

22-03-21    La Conquista I

Aprendizaje esperado: Identifica las características del proceso de conquista militar en otras regiones del México antiguo. Conoce la manera en que algunos grupos indígenas resistieron y cómo los conquistadores lograron imponer su dominio.

Énfasis: Conocer las culturas y pueblos más allá de Tenochtitlan. Identificar otros procesos de la Conquista.

¿Qué vamos a aprender?

Profundizarás en la Conquista y algunas culturas más allá de Tenochtitlan. En esta sesión, te centrarás en cómo inició la colonización del occidente y sur de nuestro actual territorio, en las siguientes sesiones ahondarás en el norte con los chichimecas y el sureste con los mayas.

La llamada “conquista” no se define solamente con la caída de México-Tenochtitlan. Antes y después de 1521, las huestes de Cortés y de otros conquistadores forjaron diversos pactos, así como pugnas, con diversas comunidades indígenas. En el presente texto se explica la configuración de múltiples alianzas entre europeos y americanos que hicieron posible la expansión del reducido número de españoles, lo que permitió el control político y social de amplias zonas del sur, del occidente del territorio mesoamericano, y de la Mixteca Alta.

Se debe tomar en cuenta que cada región de Mesoamérica enfrentó el inicio del dominio europeo de formas distintas, con base en las negociaciones o enfrentamientos que los diversos pueblos nativos establecieron con los invasores. Pero lo cierto es que la pregunta sobre quién conquistó México ya no se responde sosteniendo que fue un puñado de españoles liderado por Hernán Cortés. Es fundamental mencionar que la historia de la conquista y la de sus fuentes convencionales está basada casi completamente en la mirada española, en la que la participación de los indios aliados fue invisibilizada o minimizada de forma extrema. Entonces, ¿cómo fueron posibles tan asombrosas hazañas, en las que un puñado de europeos —y algunos africanos— conquistó un territorio inmenso, lleno de grupos diversos que conformaban una población de varios millones de habitantes? El relato de la conquista está construido desde el centro de México, tanto en los relatos de Hernán Cortés, Bernal Díaz del Castillo y un buen número de cronistas; como en las interpretaciones posteriores. Con ello no pretendo minimizar la guerra en Tlaxcala, Cholula y México-Tenochtitlan, sino más bien situar estos acontecimientos en el contexto que le corresponden.

Las conquistas después de la Conquista

La búsqueda de “la Mar del Sur”, con el fin de encontrar un paso a las Indias Orientales, fue uno de los motivos de expansión hacia el sur por los españoles al mismo tiempo que organizaban el sometimiento de la ciudad de México-Tenochtitlan y del centro del imperio colhua-mexica. Por ello, las expediciones hacia el actual estado de Guerrero, iniciaron desde 1519. Con la caída de la gran ciudad mexica, muchos de los grupos que habitaban los territorios sureños se sometieron a los españoles, y otros más se aliaron con éstos con el objetivo de buscar beneficios políticos y económicos. Esta región tenía poco valor tributario, además de que el sometimiento mexica durante el siglo XV había debilitado a sus habitantes. No obstante, muy pronto se descubrieron los yacimientos de plata en la región de Taxco, y en 1523 los europeos fueron conducidos a Acapulco, en donde fundaron el asentamiento español de Villa Fuerte.

De forma paralela, a mediados de 1522, Cristóbal de Olid salió de Coyoacán rumbo a tierras purépechas, después de una expedición de exploración de la que los emisarios de Cortés, españoles e indios, regresaron con prometedoras noticias sobre lo que ahí vieron. Junto con un ejército de cerca de 200 hombres, en su mayoría indios tlaxcaltecas y matlatzincas, De Olid fue conducido por Toluca, Maravatío y Zitácuaro antes de llegar a Tzintzuntzan, la capital de los purépechas, un poderoso pueblo que no había podido ser sometido por la Triple Alianza (México-Tenochtitlan, Texcoco y Tacuba).

Después de un breve enfrentamiento previo a la llegada a la ciudad, el cazonzi —título que recibía el máximo gobernante purépecha— huyó a Uruapam y el ejército de De Olid entró a la Tzintzuntzan sin problemas, en donde fue recibido amistosamente. Durante los siguientes meses se dedicaron a reunir oro, plata, textiles y otros materiales que fueron obteniendo del saqueo de templos y tumbas de los antiguos gobernantes; todo fue enviado a Cortés. En ese momento, el extremeño supo que el cazonzi estaba vivo, por lo que le mandó decir que no tenía nada qué temer. Muy pronto se establecieron estrechas relaciones con la región purépecha, de la que se obtenían enormes tributos.

Hay que recordar que para esos momentos, los europeos precisaban encontrar un paso a la mar del sur —aún no llegaban a Acapulco— por ello, Cristóbal de Olid continuó su camino hacia occidente en donde su ejército se enfrentó con indios en Colima y fue derrotado. Posteriormente, Hernán Cortés lo designó para que encabezara una nueva expedición por mar hacia el sur del mar Caribe; no obstante, De Olid regresó a Cuba y se puso bajo el mando de Diego Velázquez, quien le ofreció ser gobernador de Honduras una vez que sometiera a la región. Al enterarse, Cortés lo enfrentó y después de derrotarlo y enjuiciarlo, lo decapitó en el poblado Naco en 1524.

Años más tarde, en 1529 la expansión europea hacia el occidente se reinició con Nuño de Guzmán. Este español había sido designado por el rey, primero para gobernar el territorio de Pánuco, pero después —en 1528— para fundar la Real Audiencia de la Nueva España. Su presencia en el recién controlado territorio mesoamericano tenía el objetivo de frenar el poder de Hernán Cortés, así que de inmediato entró en conflicto con éste. Al no poder detenerlo, y después de que fuese nombrado Capitán General de la Nueva España, Nuño de Guzmán renunció a su cargo como Presidente de la Real Audiencia e hizo una expedición rumbo a Jalisco y Sinaloa.

Durante dicho recorrido, su ejército de trescientos españoles y diez mil indios de diversos grupos se detuvo en Michoacán, en donde se le adhirieron mil purépechas más. No obstante que este pueblo tenía excelentes relaciones con Hernán Cortés, Nuño de Guzmán comenzó a exigir enormes cantidades de oro y otras materias como tributo, pero al no poder cumplir con ello los indios, torturó y asesinó a su gobernante. Este fue el inicio de un proceso de sometimiento sangriento en Michoacán, Jalisco y Nayarit, pues Nuño de Guzmán, al frente de su enorme ejército indio-español, saqueó e incendió innumerables pueblos; muchos de ellos —ahuacatecos, ixtlecos, otomíes, purépechas y grupos chichimecas— trataron de hacerle frente pero no tuvieron éxito.



Genealogías indias de Tenochtitlan y Tlatelolco que aparecen vinculadas con el escudo de armas de la monarquía hispánica. Códice García Granados. Siglo XVII. Estado de México. Papel Amate.

Cuando fue gobernador de Pánuco, Nuño de Guzmán esclavizó y vendió a miles de indios, y en su campaña de occidente repitió la misma práctica. Ordenaba marcar con hierros incandescentes a los indios en la cara, sin importar si eran hombres mujeres, niños o bebés. La noticia del trato que su ejército daba a la población se difundió rápidamente, así que en muchos lugares los indios huían de sus pueblos al enterarse de la presencia de Guzmán y sus huestes. Pero además de la esclavitud y las masacres, las epidemias dieron un duro golpe contra los habitantes de esta región que no contaban con formas de hacerles frente.

A finales de 1530, Nuño de Guzmán fue conducido hasta el actual Sinaloa, en donde se asentó hasta octubre del siguiente año. Al mismo tiempo que fundaba pueblos españoles, constituidos por algunos españoles y decenas de indios, destruía todo rastro de asentamientos nativos; en este proceso fundó el reino de Nueva Galicia, en Compostela, Nayarit.

Entre 1537 y 1542, las consecuencias de la guerra y el maltrato constante hacia la población esclavizada de occidente detonaron el levantamiento indio que dio inicio a la guerra del Mixtón, entre los Altos de Jalisco, el sur de Zacatecas y el poniente de Aguascalientes. Esto fue el inicio de medio siglo de resistencia de los caxcanes, zacatecos, tecuexes y otros grupos norteños ante el dominio español, en la que surgieron líderes indios como Francisco Tenamaxtle y murieron conquistadores cercanos a Cortés como Pedro de Alvarado. El conflicto fue neutralizado por un enorme ejército comandado por el virrey Antonio de Mendoza, conformado por un estimado de cincuenta mil personas, de las cuales poco más de una centésima parte eran españoles y el resto indios nahuas y purépechas.

El avance vino después hacia la Gran Chichimeca, en donde se libró una guerra de exterminio que finalizó con el siglo XVI. Uno de los problemas para conocer la historia de este inmenso territorio fue que no hubo registros de la diversidad de pueblos y culturas que lo habitaban, todos ellos de tradición nómada, y de un fuerte ímpetu por la defensa de sus territorios.

Por otra parte, la conquista del Mayab —región donde habitaban numerosos grupos étnicos, comprendida en los actuales estados mexicanos de Yucatán, Campeche y Quintana Roo; así como los territorios de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador— fue un proceso que inició antes de la llegada de los europeos al centro de México y se prolongó hasta finales del siglo XVII. Los primeros contactos se hicieron en 1502, y en los siguientes años se llevaron a cabo algunas expediciones de exploración costera encabezadas por Francisco Hernández de Córdova, Juan de Grijalva y finalmente por Hernán Cortés.

Luego de la caída de México-Tenochtitlan, algunos reinos mayas enviaron emisarios a encontrarse con los españoles para expresar su lealtad al rey de España; no obstante, los quichés y kaqchikeles de la región del Soconusco fueron sometidos por medio de las armas por el ejército de Pedro de Alvarado en 1524. Al siguiente año, las expediciones de conquista fueron avanzando hacia el sur sobre Guatemala, región que se logró controlar completamente para inicios de la década de 1530. Hasta la actualidad existen numerosas comunidades en la región que fueron colonizadas por indios del centro de México.

Entre 1527 y 1546, Francisco de Montejo y su hijo, con el mismo nombre, encabezaron la conquista de Yucatán, Quintana Roo y Campeche con el derecho otorgado por el Rey, pero enfrentaron fuertes complicaciones por la resistencia india, por las condiciones climáticas de la península a las que no estaban acostumbrados los europeos; y por las constantes pugnas políticas por el control del territorio entre los mismos españoles. En 1528 Diego de Mazariegos lideró el proceso de conquista y colonización del territorio de Chiapas con el otorgamiento de encomiendas a los conquistadores europeos que llegaron con él y el sometimiento de la población nativa.

El mecanismo empleado para asegurar el control de las zonas de avance de los españoles  después de someter a los indios por las armas o por pactos políticos con los gobernantes, fue asignar a cada europeo el derecho de recibir tributo y trabajo no remunerado de un número determinado de indios, conservado las formas de tributación prehispánicas; este sistema es conocido como encomiendas, y cada español que gozó de este derecho se le denominó encomendero. La encomienda era una institución creada en la época de la reconquista de los territorios ocupados por los musulmanes en la península ibérica y ya había sido instaurada por Cristóbal Colón en las islas del mar Caribe.

El proceso de conquista de la gran región maya se consolidó hasta 1535 con la fundación de la Ciudad Real con Pedro de Alvarado como gobernador. La última zona en ser conquistada y sometida fue el Petén, en donde la guerra se mantuvo latente hasta 1697.

Al año siguiente, una vez que México-Tenochtitlan había caído en manos de la alianza entre indios y españoles, se realizaron nuevas expediciones a la región de los ñudzahui o mixtecos. Francisco de Orozco fue conducido al Valle de Oaxaca pasando por Yodzocoo, Inguiterria o Coixtlahuaca y Atoco o Nochixtlán. En 1522, Andrés de Tapia pasó por estos mismos lugares y es posible que haya sido él quien encabezara el sometimiento del poderoso cacicazgo de Yanhuitlán, aunque no lo hizo con la región entera.

Al año siguiente, una vez que México-Tenochtitlan había caído en manos de la alianza entre indios y españoles, se realizaron nuevas expediciones a la región de los ñudzahui o mixtecos. Francisco de Orozco fue conducido al Valle de Oaxaca pasando por Yodzocoo, Inguiterria o Coixtlahuaca y Atoco o Nochixtlán. En 1522, Andrés de Tapia pasó por estos mismos lugares y es posible que haya sido él quien encabezara el sometimiento del poderoso cacicazgo de Yanhuitlán, aunque no lo hizo con la región entera.

Actividad:

-Enumera que ciudades (estados) fueron conquistados después de la caída de Tenochtitlan, explica brevemente como se dio en cada una.