miércoles, 30 de septiembre de 2020

2ºA-B-E-HISTORIA-MIERCOLES 30 DE SEPTIEMBRE

 

2ºA-B-E.HISTORIA MIERCOLES 30 DE SEPTIEMBRE

Nombre del programa: Aportaciones culturales de los pueblos indígenas

Aprendizaje esperado: Conoce algunos aspectos de los pueblos indígenas de nuestro país, por ejemplo, cuántos y cuáles son los grupos étnicos que coexisten en nuestro territorio, dónde están asentados, así como su situación económica y política.

Énfasis: Valorar las aportaciones de los pueblos indígenas a la vida cultural de México y el mundo.

Profa. Beatriz Delgado Ortega

Fecha de entrega: jueves 01 de octubre de 2020.

 




¿Qué vamos a aprender?

Identificarás aspectos y características de los pueblos indígenas que se encuentran en nuestro país. Además, reconocerás personajes y valorarás las aportaciones de los pueblos indígenas.

En la sesión pasada conociste, cuáles y cuántos son los pueblos indígenas, dónde se encuentran ubicados, las lenguas indígenas que más se hablan, cuales están en riesgo, entre otros aspectos importantes.

 

El tema que atañe en esta ocasión, son las culturas originarias de nuestro país, y su contribución a la vida cultural de México y el mundo.

 

¿Qué hacemos?

Para iniciar, lee con atención el siguiente poema, titulado “Entre oros y espejos”, del escritor maya Jorge Miguel Cocom Pech. Conforme leas el poema, concéntrate en las emociones que te genere.

 

Entre oros y espejos

Ichil k’ank’antuúnil yéetel ich néeno’ob

 

A mi padre don Miguel Cocom Vivas

Jorge Miguel Cocom Pech.

 

No vengo a presencia la entrega de oros y jades,

a cambio del hechizo radiante del engaño.

 

Si quiero mirar mi rostro, ¡básteme lavarme la cara con el

agua de mis sueños ¡

 

Los sueños no mienten,

son el código fugaz de un torrente de vida.

 

Visitas esporádicas de imágenes y voces,

espectros que vuelven por las noches entre la

espesa lobreguez de la memoria

carcomida a diario por el olvido.

 

No, no vengo a presenciar la entrega del tributo

con las manos llenas de plumas y flores, que los

ojos vivos de mis arbustos y hierbas olorosas,

que la voluta de copal, la sarta de pétalos con perfume,

no la merecen tus manos ensangrentadas, ni tus

ojos que codician con morbo los muslos de mi tierra.

 

No, no vengo a presenciar la entrega de alhajas

y piedras preciosas.

 

Que el tesoro más estimado de un hombre, no está

en lo que muestran sus manos, sino en lo que

atesora su corazón dispuesto para otros

atuendo discreto de su virtud.

 

No, no vengo a presidir la entrega de mi patria,

a cambio de ídolos y cruces,

artificio de la astucia, invento para el atraco a

incautos y débiles de espíritu, a quienes dioses

y sacerdotes, ayer como hoy, la despojan de su

identidad originaria.

 

Vengo con el alma henchida de coraje, y entre esta

multitud de vasallos de la resignación, entenados

del miedo, hijos legítimos de la cobardía y la

servidumbre en todos los tiempos,

he aquí que mis manos se endurecen y mi señor Tlatoani,

alertan a los otros bolsillos de tu insaciable codicia.

 

Hoy y aquí, desde mi anónima presencia, una más entre otras,

Vengo dispuesto a resistir el espejismo de tus promesas,

armando con el baluarte de mis rodelas y mis cuchillos

de obsidiana escucho a tus pretensiones que se

esconden en la turbiedad de tu yelmo, y de tu toga

franciscana.

 

No, no puedo ser el embajador del cobarde que te

confunde con los dioses, deidades que nos prometieron

el retorno de sus calendarios y milagrerías,

mientras que, en ceremonias de sacrificio, aún con

el corazón tembloroso de los cautivos de guerra,

despiadado testimonio de atadura inútil a creencias,

ayer como hoy, se escribe con sangre, oros y espejos

el código opresor de la conquista que aún no termina.

 

Enternece en el fulgor de las estrellas.

 

Entre oros y espejos

(Poema)

Jorge Miguel Cocom Pech

 

https://www.unich.edu.mx/wp-content/uploads/2013/10/BMM_EntreOrosEspejos.pdf

 

 

Responde lo siguiente:

 

¿Qué te pareció el poema?

Escribe lo que sentiste al leer este poema.

 

Ahora, reflexiona en lo siguiente:

 

¿Por qué se dice que las tradiciones y cultura de los pueblos indígenas son parte de la identidad nacional?

 

El artículo 2o de la Constitución de México establece que “La Nación Mexicana es la única e indivisible”. Además, establece que: “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas.”

 

Desde fines del siglo pasado se reconoció que nuestro país es culturalmente diverso, debido a la convivencia de múltiples pueblos indígenas, con sus propias y diferentes formas de pensar, de vivir y de percibir el mundo.

 

De acuerdo con la propia Constitución, forman parte originaria de la población nacional y, en consecuencia, tienen derecho a ser reconocidos con identidad propia, con características propias y derechos que deben ser respetados por las autoridades gubernamentales y por toda la población mexicana.

 

Los pueblos indígenas son denominados como: pueblos originarios, debido a que son descendientes de las civilizaciones asentadas en lo que hoy es el territorio nacional, antes de la llegada de los españoles. Y son herederos de todo el conocimiento acumulado por milenios y trasmitido de generación en generación. De ahí la importancia de proteger y conservar las lenguas indígenas.

 

Te has preguntado, ¿cómo te puedes acercar a conocer lo que es la cultura de los pueblos indígenas de nuestro país?

 

Una de las primeras cosas que podrías hacer es, acercarte al término de Cultura.

 

El historiador Federico Navarrete ha escrito un pequeño libro sobre los pueblos indígenas de México que dice lo siguiente:

 

¿Qué idioma hablas en tu casa?

¿Qué tipo de trabajo realizan tus padres?

¿Qué tipo de comida almuerzas o cenas de cada día?

¿Cómo se visten tú y tus amigos?

¿Cómo celebras las fiestas importantes?

¿Cómo te curas cuando estás enfermo?

¿Qué cosas no debes hacer en tu casa, en tu escuela, con los mayores?

¿Cuáles son correctas?

¿Qué idea tienes del mundo y de tu papel como joven y como persona en él?

 

Seguramente tienes una respuesta para cada una de estas preguntas, pues todas las personas del mundo hablan una lengua y tienen una manera de ganarse la vida o producir sus alimentos, todas comen comida cocinada de cierta manera, todas se visten con cierto estilo, todas celebran y hacen fiestas a su modo y todas tienen ideas particulares sobre el mundo y lo que significa ser humano.

 

Esas costumbres y hábitos son las que forman la cultura que tienen los seres humanos. La cultura es la principal herramienta que se tiene para vivir en el mundo: gracias a ella se puede hablar, convivir, trabajar, festejar. La cultura nos enseña también lo que se sabe del mundo, determina los gustos e indica la manera correcta de comportarnos.

 

En general, la cultura que se tiene ha sido transmitida por nuestros padres, escuela, vecinos y amigos, en suma, por la comunidad de la cual formamos parte. Por ello, los seres humanos solemos vivir con gente que tiene la misma cultura que nosotros. Así nos sentimos cercanos a ellos y nos entendemos mejor.

 

La cultura que se comparte con la gente más cercana nos da una identidad común, es decir, un sentimiento de que somos parecidos entre nosotros. Sin embargo, también existen personas que hablan un idioma distinto, tienen otra ocupación, les parece sabrosa otra comida, se visten distinto, celebran otras fiestas y piensan de una manera diferente. Esto se debe a que los diferentes grupos humanos tienen culturas distintas.

 

Entonces, ¿la cultura nos ayuda a definir quiénes somos?

 

La cultura nos da una identidad y nos provee de formas de relacionarnos entre nosotros. Por ello, es tan importante conocer las diferentes culturas que habitan en nuestro país.

 

Junto con todo ello, un nuevo enfoque sobre la relación naturaleza sociedad, coloca a los pueblos indígenas, con sus conocimientos y sus tradiciones, en el centro de la conservación de la biodiversidad, a través de sus prácticas agrícolas actuales, de orígenes ancestrales.

 

El etnólogo del INAH, Eckart Boege, afirma que “los pueblos indígenas de México son clave para generar un nuevo modelo de sociedad, donde se intenta afrontar la crisis civilizatoria y ambiental a nivel mundial.  Revisando la importancia biológica de los principales territorios indígenas, se estima que alcanzan entre 12 y 20 por ciento de las áreas del planeta bajo el manejo humano (…)  La convivencia con la biodiversidad regional ha hecho que esas comunidades probaran, desecharan o desarrollaran el uso de plantas, insectos y animales como alimento, medicina, vestimenta, limpieza corporal o vivienda.  Por esta razón, los pueblos indígenas y las comunidades locales han sido reconocidos como sujetos sociales centrales para la conservación y el desarrollo sustentable de la diversidad biológica”.

Ante las crisis ambientales que nos enfrentamos, muchas soluciones podrían estar en la sabiduría de nuestros ancestros.

Observa el siguiente video y pon mucha atención a lo que se explica sobre el patrimonio biocultural.

El patrimonio biocultural de los pueblos indígenas de México.

https://www.youtube.com/watch?v=KK5XAAnbonA

Ahora reflexiona en lo siguiente:

¿Cuál es la importancia que tienen los pueblos indígenas para México y el mundo?

El concepto de patrimonio biocultural explica la relación existente entre los saberes tradicionales para convivir de manera armónica con la tierra, que poseen los indígenas, convirtiendo a sus pueblos en los guardianes del patrimonio biológico y cultural, pero también son ellos quienes han hecho la selección, modificaciones y adaptaciones que han diversificado y enriquecido a la naturaleza, que sostiene y ha sostenido la vida humana.

Así de importantes son las comunidades indígenas. Los saberes milenarios de cada pueblo son trasmitidos de generación en generación, de forma oral. El cuidado, las técnicas y herramientas usadas para el disfrute de los productos de la tierra, están relacionados con rituales y ceremonias religiosas.

A su vez, estos rituales y ceremonias se rigen por el conocimiento ancestral de los ciclos lunares, del calendario solar, y un amplio conocimiento del comportamiento climático y temporal de cada región. Lo que les ha permitido enfrentar y adaptarse a las circunstancias que se les presentan año con año.

Los saberes, lenguas y hábitos propios de cada pueblo de origen ancestral, más las costumbres de grupos humanos provenientes de África y Asia --que llegaron durante y después de la conquista--, y las manifestaciones culturales y el idioma de quienes somos ahora resultado del mestizaje, es lo que le da el carácter pluricultural a nuestro país.

Pero no es suficiente reconocer que existen estas culturas milenarias. Se debe de transitar a un país que sea, en los hechos, intercultural, es decir, convertir a México en un país que incluye y fomenta la interacción, el respeto y el trato equitativo entre las diversas culturas.

Ahora, observa el siguiente video y conoce de propia voz lo que una mujer indígena Mixe dice sobre sus tradiciones y cultura.

El futuro de los Pueblos Indígenas en el México Intercultural.

https://www.youtube.com/watch?v=sa3ksEANHsU

Hay un sin número de personas pertenecientes a distintos pueblos indígenas que participan, desde sus respectivos campos, para lograr que el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas sean respetados.

APORTACIONES DE LOS INDIGENAS

 

El drenaje.

Mientras en la Europa del siglo XVI la gente arrojaba sus desechos por las ventanas -lo cual causó terribles pestes-, en Tenochtitlan el drenaje era subterráneo. Había baños públicos y los desechos eran utilizados como composta en las famosas chinampas, islas artificiales que producían dos veces más cultivos que los sembradíos en tierra.

La odontología.

Por si aún no lo sabías, los mayas fueron los precursores de la odontología moderna, pues fueron los primeros en utilizar prótesis dentales hechas de piedras preciosas, en extraer muelas con caries y en tratar los malestares bucales de manera muy efectiva con plantas medicinales.

El clavo quirúrgico.

Los pueblos del centro de México estudiaron el cuerpo humano en profundidad, valiéndose de los cadáveres de los guerreros caídos o de los delincuentes ejecutados. Además, experimentaron con diferentes plantas para hacer cirugías en el cuerpo humano. Así fue que llegaron a descubrir que, ante una fractura, el médico podía abrir la herida y colocar entre los huesos un pequeño palo de ocote recubierto con miel. La miel es un antiséptico natural, incapaz de albergar bacterias debido a lo dulce de su composición. Este clavo, que ayudaba a soldar el hueso roto, fue el antecedente directo de los clavos quirúrgicos modernos que se elaboran hoy con acero inoxidable.

El uso de anticonceptivos.

Para la corriente judeocristiana, la anticoncepción siempre ha sido un tabú y hasta un pecado. En la América prehispánica, por el contrario, los nativos estudiaron desde tiempos inmemoriales cientos de plantas, raíces y semillas que les permitían a las mujeres no embarazarse. Los principales remedios anticonceptivos prehispánicos eran el pericón, la ruda, el epazote y la gobernadora, que se combinaban y se bebían en forma de té, entre ciclos menstruales. Estos remedios aún hoy se consiguen en los mercados mexicanos.

El sistema de cuadrícula para diseñar ciudades.

Tenochtitlan era la ciudad más grande del mundo en el siglo XVI, tres veces más grande que Londres y cinco veces más grande que Sevilla. Contaba con alrededor de 300 mil habitantes, cuyas viviendas y calles estaban distribuídas de manera muy organizada, gracias al sistema de cuadrícula. En Europa, mientras tanto, se utilizaba un esquema de “plato roto”: Un centro en torno al cual se iban construyendo otros edificios de manera desordenada.

El chicle.

El tzictli era una goma que los indígenas acostumbraban masticar después de comer. Sin embargo, era muy mal visto su consumo en público, no como ahora…

El uso de las plantas para tratar enfermedades.

El Viejo Mundo se encontraba realmente en la edad de piedra en el campo médico en el siglo XVI, pues la mayoría de las enfermedades se atribuían a demonios o a causas divinas. En nuestro continente, en cambio, se había desarrollado una ciencia muy avanzada en relación a la cura de las enfermedades a través de plantas medicinales, a partir de las cuales se desarrollaron muchos de los medicamentos que hoy conocemos. Algunos ejemplos: El árbol de bálsamo, que crece en el valle de México, y que al formar una pasta con sus hojas ayuda a cicatrizar las heridas externas e internas o la yoloxochitl, “flor del corazón” o magnolia mexicana, que sirve para aliviar malestares cardíacos. También la semilla del árbol de zapote blanco, que era utilizada como anestésico por sus efectos somníferos o el acocoxihuitl, “hierba de oso”, que sirve para tratar la epilepsia.

El maíz y el chocolate, entre otros alimentos maravillosos.

El choque cultural que se produjo entre América y Europa fue, sin lugar a dudas, mucho más beneficioso para el Viejo Mundo, que encontró en nuestro continente alimentos que cubrirían el hueco alimentario del planeta. Como grandes aportes americanos podemos encontrar el maíz, que es el cuarto alimento más importantes del mundo, el alga espirulina -el alimento del futuro, según la Nasa-, el amaranto, el jitomate, la vainilla, el pavo, la calabaza, la semilla de chía y el chocolate, claro, ¡el rey indiscutido de los postres!.

Las hamacas.

Cuando los europeos vieron a los nativos del Caribe utilizarla se sorprendieron por la practicidad de este instrumento que servía para descansar cómodamente y que, además, protegía contra el ataque de ciertos animales e insectos.

El hule.

Este material, indispensable hoy en día en la fabricación de neumáticos, juguetes, impermeabilizantes y demás, ya era utilizado por los pueblos originarios del continente americano y le daban el mismo uso que hoy en día, excepto en el caso de los neumáticos, claro.

El tabaco.

Este es tal vez uno de los pocos aportes malignos que los pueblos indígenas hicieron al mundo, aunque cabe destacar que entre las culturas originarias el tabaco se utilizaba con fines rituales. Hoy en día es una de las industrias más poderosas del mundo, está alcance de cualquier persona y es una de las principales causas de cáncer.

La fórmula sucedánea de la leche materna.

Fueron los nativos americanos del norte del continente quienes idearon una fórmula para bebés, hecha en base a salmón, vegetales y grasa de animales.

El algodón.

Este material, el más importante para la industria textil actual, ya era utilizado por los nativos americanos cotidianamente para la elaboración de todo tipo de prendas, mucho antes de la invasión europea.

En México, nuestros pueblos indígenas nos han heredado una gran cultura, han sobrevivido porque han sabido adaptarse a las nuevas realidades, han sabido armonizar el cambio siendo fieles a sus tradiciones.

En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, queremos resaltar su gran participación en la producción de alimentos y su contribución a la seguridad alimentaria, así como al desarrollo económico y social, básicamente, de sus comunidades.

Muchos productos que México oferta en el mundo con gran calidad y prestigio proviene de comunidades indígenas, ejemplo de ello es el café orgánico; producto de las zonas montañosas del centro y sur del país, cultivado por pequeños productores indígenas.

Otro importante producto es la miel orgánica que se cosecha en Yucatán, Campeche y Chiapas, principalmente. Las frutas y hortalizas de las chinampas de la Ciudad de México son otra importante aportación a la alimentación de muchas entidades producidas por pueblos originarios.

Los pueblos indígenas han contribuido como nadie a la domesticación de la agrobiodiversidad que hoy alimenta a la humanidad… Sus sistemas alimentarios tradicionales han provisto de dietas variadas, equilibradas y sanas a su población por milenios hoy se ven amenazados por los monocultivos y la pérdida de sus conocimientos asociados. (FAO, 2018)

Por lo anterior es necesario que haya un reconocimiento a su trabajo, a su aportación, pero sobre todo a sus derechos ya que su herencia en sistemas de producción podría ayudarnos en la lucha contra el hambre.

 

LA TERCERA RAÌZ EN MÈXICO.

Hace 500 años, con la llegada de Hernán Cortés al actual territorio mexicano, chocaron dos mundos y de ellos nació uno nuevo que, está claro, no benefició a todos por igual.

Durante los primeros años de ocupación europea, fueron los españoles quienes se vieron más favorecidos, pues los nativos pasaron a ser sus vasallos. Sin embargo, hubo quienes la pasaron aún peor. Se trata de los africanos, de los cuales se habla muy poco y que constituyen la tercera raíz de México.

¿Cómo es que los africanos llegaron aquí?

Una vez que Hernán Cortés arribó a Tenochtitlan recibió el mensaje de que diecinueve navíos habían desembarcado en las costas de Veracruz. Se trataba de Pánfilo Narváez, quien venía con la firme intención de apresar a Cortés y a su improvisado ejército, por la sencilla razón de haber zarpado de Cuba sin la autorización de Diego Velázquez.

Sin embargo, nada salió según lo esperado y la astucia de Cortés pudo convencer a los recién llegados de unirse a su campaña. Es precisamente con estos recién llegados que también había esclavos africanos, entre los cuales se encontraba Francisco Eguía, enfermo de viruela y quien inició la pandemia que diezmó a la población nativa.

Sin embargo, la población africana sufría por doble partida. Según cuenta Percy Moreau en su libro “La tragedia negra”, además de las enfermedades nuevas para ellas, habían sido desterrados por la fuerza para ser convertidos en esclavos.

A esto hay que sumarle que, en el trayecto a América durante los siglos XVI, XVII y XVIII, el 30 por ciento de los esclavos moría en altamar. Diarrea, disentería, helmintiasis, anquilostomiasis caquéctica, tétanos, letargia, tripanosomiasis, paludismo, fiebre amarilla, neumonía y enfermedades venéreas, eran la causa de tanta mortandad. Desde entonces, el destino de los africanos fue siempre trágico, pues además del infortunio del cautiverio y la esclavitud, tuvieron enfrentarse a un mundo desconocido.

Los africanos llegaron al territorio mexicano en calidad de mano de obra esclava y, al igual que los nativos, tuvieron que dejar su religión, su cultura y su forma de vida.

Sin embargo, supieron sobreponerse y hasta fundaron el primer pueblo afroamericano libre del continente en la sierra de Veracruz, gracias a la valentía y liderazgo de Gaspar Yanga quien, tras una serie de enfrentamientos con las autoridades virreinales, consiguió la soberanía para su gente y la autonomía del pueblo.

Esto sucedió en el año 1609, doscientos años antes de la independencia de México, cuando Yanga, líder de una banda de esclavos desde 1570, huyó con otros esclavos a la sierra de Veracruz. Allí se establecieron de forma pacífica y sobrevivieron durante 30 años, hasta que las autoridades virreinales decidieron ponerle un alto.

Se cree que Yanga era parte de la «Nación Brong», alguna vez perteneciente al Imperio de Ghana, y que llegó a América en calidad de esclavo, como el resto de su gente.

Yanga no era un hombre acostumbrado a la esclavitud y así fue que reunió a una pequeña fracción de esclavos con quienes instalarse en la Sierra de Veracruz.

Los enfrentamientos fueron constantes, hasta que Yanga envió términos de paz por medio de un español capturado. Pidió un tratado para dar fin a las hostilidades entre los indígenas, los españoles y los negros y, entre sus demandas, solicitó un área independiente, a cambio de tributo y la promesas de apoyar a los españoles si los mismos fueran atacados.

Además, él propuso devolver a cualquier esclavo que pudiera huir e intentase refugiarse allí, una concesión necesaria para calmar las preocupaciones de los dueños de esclavos en la región.

Los españoles rechazaron los términos y se desató una batalla con grandes pérdidas para ambos bandos. Los españoles avanzaron en el asentamiento de Yanga y lo incendiaron. Sin embargo, la gente huyó a los alrededores por ser terreno difícil.

Entre 1608 y 1609 la Corona española se vio obligada aceptar los convenios, y los ex esclavos se establecieron primeramente en un asentamiento que llamaron Las Palmillas. En 1630 establecieron el primer pueblo libre del continente americano, llamado El pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros, en las cercanías de Córdoba, Veracruz, que tiempo después sería rebautizado como Yanga, en honor al libertario.

Así que como puedes apreciar, la población africana en México fue muy importante, tanto así que en 1992 -aniversario del choque de los mundos-, el gobierno mexicano los reconoció como nuestra “tercera raíz”.

¿Cuál es el legado del pueblo afromexicano?

Para muestra, basta mencionar al huapango, sincretismo perfecto de las culturas española, nativa y africana.

Nuestro arroz con frijoles es muy típico de los pueblos afromexicanos, lo mismo que el caldo de res rojo (foto), que se guisa con carne seca o deshidratada por el sol y se le agrega verdura.

Hace algunos días el pueblo afromexicano consiguió uno de sus más grandes logros, pues el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas les otorgó el nombramiento de “pueblo originario” y, con ello, tendrán ahora el privilegio de opinar y decidir sobre el bienestar y desarrollo de los pueblos indígenas de México.

Poco a poco, cada sector en la sociedad mexicana va conquistando terrenos políticos que le dan mayor presencia y que permite el correcto desarrollo del país. Aún hay mucho por hacer y la lucha de los pueblos afromexicanos.

ACTIVIDAD 16.- ELABORÀ UN MAPA MENTAL SOBRE LA TERCERA RAÌZ EN MÈXICO, CON 10 IDEAS Y 5 DIBUJOS DEL TEMA.

 

ACTIVIDAD 17.- ELABORA UN CUADRO SINÒPTICO CON 10 IDEAS PRINCIPALES Y SECUNDARIAS SOBRE LAS APORTACIONES DE LOS PUEBLOS INDÌGENAS

 

 

 

¡Buen trabajo!

Gracias por tu esfuerzo.