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3ºA-B-C-D-E-HISTORIA: LUNES 12 DE OCTUBRE DE
2020. |
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NOMBRE DEL PROGRAMA: INMIGRACIÒN ESPAÑOLA,
ASIATICA Y AFRICANA. |
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APRENDIZAJE ESPERADO:
DESCRIBE LOS
CAMBIOS QUE PRODUJO EN NUEVA ESPAÑA LA INTRODUCCIÓN DE NUEVAS ACTIVIDADES
ECONÓMICAS |
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ÉNFASIS: ANALIZAR LA LLEGADA DE INMIGRANTES A NUEVA
ESPAÑA Y A QUÉ ACTIVIDADES ECONÓMICAS SE DEDICABAN |
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PROFRA. BEATRIZ DELGADO ORTEGA |
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FECHA LÌMITE DE ENTREGA: SABADO 17 DE OCTUBRE
DE 2020. |
Inmigración
española, asiática y africana
En sesiones anteriores aprendiste sobre los cambios
que se dieron en las actividades económicas a partir de la introducción de
nuevas especies vegetales y animales, y con ello, los cambios en el paisaje y
el surgimiento de nuevos oficios.
Analizarás los cambios que se produjeron en la
naciente sociedad novohispana con la llegada de inmigrantes europeos, africanos
y asiáticos, principalmente.
Es importante conocer cómo y por qué se fueron dando
cita estos grupos de personas en Nueva España; quiénes migraron de manera
voluntaria en busca de mejorar sus condiciones de vida; quiénes fueron forzados
a hacerlo sin saber siquiera cuál sería su destino en estas tierras
desconocidas.
Pero sin duda, y a pesar de la razón de su llegada,
todos y cada uno de ellos conformaron la sociedad novohispana y aportaron
características étnicas y expresiones culturales que la definieron y,
actualmente, son herencia de nosotros los mexicanos.
Cómo puedes deducir, será un recorrido interesante a
través del cual sabrás a qué actividades económicas se dedicaron cada uno de
los grupos inmigrantes.
Recuerda complementar tu aprendizaje con la información
del libro de texto; y ten a la mano tu cuaderno y bolígrafo para hacer
anotaciones.
¿Sabías que cuando los españoles llegaron a tierras
mesoamericanas, a los pobladores originarios los denominaron como “naturales” o
“indios”?
Como recordarás, la denominación de “indios” se debe a
que los europeos suponían que habían arribado a las Indias orientales, Japón,
China o India, por eso, llamaron a los habitantes del México antiguo “indios”.
Cuando supieron que el continente al que habían llegado
era distinto al que suponían, se le denominó Indias Occidentales para
diferenciarlo de las Indias Orientales, sin embargo, el vocablo “indio” se
mantuvo para referirse a los nativos.
Ahora, conoce cómo las historias que se contaban en los
puertos de comercio y las rutas de navegación sobre las grandes riquezas del
Nuevo Mundo, influyeron para que llegaran más españoles a partir de 1522.
¿Qué hacemos?
Lee el siguiente fragmento del artículo “Viajeras hacia
el nuevo mundo en el siglo XVI”, de Liliana María Gómez Montes, publicado en
la Revista de estudios marítimos y sociales.
La política poblacional
La Corona estaba muy interesada en que se consolidaran las
conquistas logradas en el territorio americano, por ello, promulgó algunas
Cédulas Reales que lograran motivar a los jóvenes españoles y a las españolas a
probar suerte, en aquellos territorios llenos de relatos de posibles
exuberancias.
Gente de oficios diversos, pastores, agricultores, carpinteros,
mercaderes, actores, nobles sin fortuna, reos, soldados y demás habilidades
poseían las y los primeros viajeros que se atrevieron a cruzar el mar Atlántico
que recién se estaba comprendiendo.
Sueños, promesas y temores debieron acompañar a los viajeros y sus
mujeres.
La política poblacional de la Corona tuvo dos momentos, el primero
propiciaría el viaje hacia las Antillas y el segundo, incluiría los viajes
hacia el continente.
La Corona española desarrollaría su estrategia de poblamiento y de
mayor control sobre los territorios conquistados, según las necesidades que se
fueron presentando en cada etapa de consolidación de la Conquista.
Lo más frecuente era que los hombres viajaran primero solos y una
vez establecidos, mandaran llamar a las mujeres de su familia.
De la primera etapa de poblamiento tenemos una Cédula Real (1502),
en la que la corona ofrece pagarles a los conquistadores que ya se encontraban
en Cuba, el viaje de sus familias, con el afán de incentivarlos a mandarlas
traer.
La Corona quería que sus colonos casados no abandonaran a sus
mujeres, incluso apoyaba también a las hermanas y otras mujeres de la familia
que estuvieran en posibilidad de realizar el viaje.
Porque se estaban dando las situaciones en las que muchos de los
viajeros, una vez que se estaban instalando en las nuevas tierras antillanas,
logrando trabajar en un astillero, en una tarea administrativa o de guerra,
quisieran deshacerse de su compromiso con la mujer peninsular, con la que habían contraído matrimonio, y
prefirieran mantener relaciones con las mujeres que ya se encontraban en las
Antillas, fueran estas indígenas, negras o españolas.
Más de quince años después, se extendió otra Cédula Real, en
1518, en la que se ordenaría a todos los hombres casados, que mandasen traer a
sus esposas, ya que, de no hacerlo, correrían el riesgo de perder todo lo
obtenido, o de no recibir ningún privilegio: “que no se le den licencias ni
prorrogaciones para estar en las indias a los que fueren casados en estos
reinos y tuvieren en ellos a sus mujeres”
Esta Cédula se expide en un momento en la que los colonos están
prosperando y la Corona presiona para que cumplan con la disposición Real.
Hemos de considerar que, en los momentos iniciales, en los que se
requería un mayor número de españoles y españolas en el virreinato naciente, la
reglamentación fue más laxa y la Corona los apoyaría hasta económicamente.
Estos fueron de los momentos oportunos para que se embarcaran
todos aquellos que eran marginados o perseguidos.
En Sevilla se reglamentaría y controlaría el tráfico marítimo.
Cuando iban creciendo las mejoras y tanto la Corona como los colonos estaban
obteniendo buenas ganancias, la Corona cambiaría la estrategia para incentivar
a los viajeros amenazándolos, con el riesgo de perder de lo que ya habían
logrado en América, si no hacían traer a sus familias de España.
Existe el registro del caso de Juan Díaz Pacheco, quien ya llevaba
algunos años en las “nuevas” tierras, tenía encomienda y buenos negocios, pero
éste se negaba a traer a su esposa Ana María Roldán, por lo que le dieron
cárcel y le quitaron sus propiedades, hasta que ésta llegara.
En los archivos se ha encontrado la carta, en la que Juan Díaz
Pacheco le suplica a su esposa que venga con él a las nuevas tierras, ya que la
necesita para salvar su patrimonio, añadiendo 200 pesos para su viaje a
América.
Si bien la Corona insistió en su política poblacional durante todo
el periodo virreinal, a las mujeres que estaban en la península no podía
obligárseles para que siguieran a sus esposos, aunque sí existía la presión
social y los “consejos” de las autoridades familiares, religiosas y políticas,
para motivarlas a emprender esta dura travesía.
Las españolas que estuvieron en América durante los primeros años
de la Colonia fueron muy solicitadas, tanto solteras como viudas.
En la lectura conociste cómo inició la migración de los
españoles en la recién fundada Nueva España.
¿Por qué crees que era importante que los hombres
vinieran acompañados de sus mujeres e hijos?
Si hubieses tenido la opción de migrar a Nueva España, ¿Cuáles
serían tus motivos o las razones para hacerlo? Reflexiona en ello.
Con la llegada de los españoles se fue favoreciendo la
diversidad étnica y cultural que a finales del siglo XVI caracterizaría a la
sociedad novohispana.
En ella se narra la llegada de Cortés y su comitiva al encuentro con el Huey Tlatoani Moctezuma II. Los especialistas explican que la parte correspondiente a Moctezuma II acompañado de la nobleza mexica está perdida. Actualmente, el códice se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia.
quien encabeza el grupo es Malintzin o Marina, seguramente la recuerdas. ¿A qué grupo étnico pertenece ella?
También se aprecia en la comitiva a un hombre negro, que lleva de la rienda al único caballo en la escena. ¿A qué grupo étnico representa este personaje?
El último grupo de la comitiva son los tamemes o cargadores, ellos ¿a qué grupo étnico representan?
La relevancia de esta escena, del Códice Azcatitlan,
para el tema es que representa a los grupos étnicos testigos del encuentro
entre Hernán Cortés y el Huey Tlatoani mexica Moctezuma II:
indígenas, africanos y españoles, quienes, junto con los asiáticos, integrarían
la sociedad novohispana a partir del siglo XVI.
La interacción y, posteriormente, la fusión étnica entre
estos grupos produciría el surgimiento de nuevos grupos sociales que
caracterizarán a la población novohispana en los siglos XVII y XVIII.
Cómo pudiste observar, la lectura de imágenes es otra
estrategia para conocer acerca de la historia.
La población originaria del México Antiguo registró un
drástico descenso demográfico en el siglo XVI, principalmente por la
propagación de enfermedades como el sarampión y la viruela, las cuales eran
desconocidas y, por tanto, la población originaria no tenía defensas para
combatir los virus que las provocaban.
Esta situación y la necesidad de poblar la naciente Nueva España fue lo que motivó la llegada de inmigrantes de diferentes partes del mundo, aunque las causas de la llegada de unos y otros obedeciera a diferentes intereses.
Los españoles y otros europeos fueron de los primeros inmigrantes
que llegaron de manera voluntaria a Nueva España, las leyendas sobre las
grandes riquezas del Nuevo Mundo atrajeron a la población de Castilla y de
otras regiones de España, y de Europa.
Así, hubo varias olas de migrantes con la esperanza de
mejorar sus condiciones de vida.
En el libro Nueva Historia Mínima de México, en el
capítulo “La época colonial hasta 1760”, Bernardo García Martínez refiere que
la llegada de numerosos españoles se incrementó desde 1522 o 1523, los
españoles hicieron sentir su presencia cada vez más numerosa.
A estos españoles se les llamó pobladores, para
distinguirlos de los conquistadores militares, con quienes tuvieron
forzosamente que acomodarse, aunque poco a poco sus intereses fueron
divergiendo.
Los pobladores se dedicaron a fundar varios centros de
población y a establecer lazos comerciales, tanto internos como externos con
Las Antillas y España.
También, activaron el traslado de animales, plantas y
objetos europeos a Nueva España, así como la difusión de prácticas ganaderas,
agrícolas y manufacturas.
La inmigración de pobladores españoles fue considerable
y los llevó a sumar unos 20,000 a mediados del siglo XVI.
Los pobladores se concentraron en regiones del interior
como en Antequera de Oaxaca y Valladolid, Michoacán.
La demanda de una creciente población española y la
apertura de nuevos circuitos comerciales alentaron el surgimiento de empresas
agropecuarias como los ingenios azucareros de los alrededores de Cuernavaca,
cuya fuerza de trabajo original estuvo constituida en gran parte por esclavos
de origen africano.
Así, otro grupo de inmigrantes fueron los
africanos. María Elisa
Velázquez Gutiérrez en su artículo “La raíz africana en México”, refiere que
los primeros africanos llegaron con los exploradores y conquistadores de
América. Tal y como lo muestra el códice Azcatitlan.
Algunos de estos primeros africanos que llegaron
recibieron como recompensa encomiendas o propiedades por su participación en el
sometimiento de los pueblos indígenas.
Sin embargo, en los siguientes años la condición de los
africanos cambió, pues comenzaron a llegar a Nueva España de manera forzada
miles de hombres y mujeres para trabajar en las nuevas empresas coloniales como
la minería, las haciendas agrícolas, ganaderas y centros de oficios
artesanales.
Las epidemias, los malos tratos, así como la prohibición
de esclavizar indígenas fueron causas que propiciaron y justificaron la demanda
de personas esclavizadas de distintas regiones de África a Nueva España.
Los africanos llegaron a Nueva España comprados como
esclavos por autoridades españolas civiles y religiosas, fundamentalmente para
desempeñar labores domésticas.
Al respecto, las fuentes históricas refieren que
alrededor de 250 mil personas esclavizadas arribaron a Nueva España de manera
legal, sin contar las que llegaron de contrabando.
Varios africanos esclavizados eran secuestrados en sus
comunidades y vendidos a centros de trabajo.
Los esclavos eran marcados y transportados en barcos
bajo condiciones insalubres e inhumanas, aunado a diversas enfermedades que
daban como resultado un alto número de muertes de africanos.
Los puertos autorizados para la comercialización de
esclavos fueron Veracruz y más tarde, Campeche. Por su parte, a Acapulco
llegaron esclavos procedentes de África oriental o Nueva Guinea para después
ser distribuidos a Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, Puebla, Hidalgo,
Monterrey, Sinaloa, Chiapas, Tabasco y Yucatán, principalmente.
Hacia mediados del siglo XVII dejaron de llegar esclavos
a Nueva España dado que la población indígena y mestiza, resultado de la unión
entre distintos grupos, se había incrementado y, por tanto, la esclavitud ya no
era tan rentable como en épocas anteriores.
Un tercer grupo de población que migró, algunos de
manera voluntaria y muchos más de manera forzada a Nueva España, fueron los
asiáticos.
Desde fechas tempranas, Nueva España mantuvo una
relación importante con Asia, especialmente con las islas Filipinas.
La inmigración asiática inició en 1565 con el proceso de
conquista del archipiélago de Filipinas, comandado por Hernán Cortes y Pedro de
Alvarado, que establecería también la ruta transpacífica hacia Nueva España.
Fue a través del galeón de Manila como se propició la
continua y compleja migración de asiáticos libres y esclavos entre los años
1565 y 1700.
Destaca la gran migración de chinos, ya que la mayoría
formaba parte de la numerosa y diversa tripulación necesaria para operar los
galeones que realizaban la larga travesía transpacífica en un periodo de cuatro
a seis meses.
Aunque se cuenta poco, o casi nada, respecto de la
condición en la que llegaron los grupos asiáticos, en el documento “La
esclavitud asiática en el virreinato de la Nueva España 1565-1673” Deborah
Oropeza Keresey refiere que en la Nueva España hubo esclavos asiáticos antes de
iniciarse el contacto directo con Asia; fray Juan de Zumárraga, por
ejemplo, tenía un esclavo originario de Calicut, India, a quien había adquirido
en España.
En el tráfico de esclavos filipinos estaban
inmiscuidos españoles y portugueses, que en las Filipinas embarcaban a sus
esclavos en la Nao para su venta en Nueva España.
Aunque la mayoría de esclavos en la Nao de China eran
varones, también ingresaron esclavas asiáticas y “muchachos” esclavos de tan
sólo seis años de edad, a través del puerto de Acapulco.
Seguramente, se estarán preguntando: ¿Quiénes
adquirían esclavos al arribar la Nao de China a Nueva España?
En ocasiones fueron los mismos vecinos del puerto, así
como las instituciones reales de Acapulco, como el hospital de Nuestra Señora
de la Consolación.
Por otro lado, también los encomenderos del puerto,
quienes desempeñaban un papel importante en la economía de Acapulco.
El precio de compra de un esclavo en las Filipinas
oscilaba entre 57 y 180 pesos, era un precio inferior en relación con su costo
en el centro del virreinato, donde los esclavos asiáticos eran adquiridos en un
rango de 200 a 420 pesos.
El intercambio de personas en condiciones de
esclavitud se frenó en el año 1673, cuando la Audiencia de México ordenó la
liberación de los esclavos asiáticos.
Entre los migrantes asiáticos están los asiáticos libres provenientes de las Filipinas que
se quedaron en Nueva España huyendo de las difíciles circunstancias que
enfrentaban y buscando oportunidades económicas. Al mismo tiempo, satisfacían
la necesidad de mano de obra de la sociedad novohispana que había experimentado
una drástica caída de su población nativa.
Un ejemplo de ello, son los chinos, quienes
constituyeron una parte de la población de la capital virreinal, aunque en
menor proporción. Este grupo étnico se dedicó principalmente al comercio y a la
barbería.
Se sabe, por las fuentes históricas que, en 1667, los
chinos tenían más de cien tiendas de Barbería en la Ciudad de México.
En 1610 se registró el ingreso a Acapulco de tres
embarcaciones procedentes de Japón, que traían a bordo docenas de emisarios y
comerciantes nipones, con este acto se buscaba fomentar la relación comercial
entre Nueva España y Japón y contribuir a la diversificación social.
Finalmente, otro sector de la población asiática que
migró a Nueva España fueron los moros o musulmanes, quienes llegaban al puerto y se quedaban
trabajando en Acapulco o se dirigían a la Ciudad de México.
La condición para que esta comunidad pudiera permanecer
en la Nueva España fue que se cristianizaran.
En los inicios de Nueva España ocurrió la migración de
pobladores provenientes de Europa, Asia y África, en condiciones y
oportunidades totalmente diferentes.
A los españoles se les ofreció, e incluso se les pagó,
para venir a poblar territorio novohispano, mientras que los asiáticos en
condiciones de libertad y aprovechando los viajes del Galeón de Manila lograron
llegar al territorio, no así para los filipinos y africanos que llegaron como
esclavos.
La presencia de personas europeas, africanas y
asiáticas en la compleja sociedad novohispana originó no sólo el encuentro e
intercambio cultural entre indígenas, africanos, asiáticos y españoles, sino
que con el tiempo el mestizaje étnico, así como las intenciones de los
españoles por reforzar un sistema de estratificación social basado en el origen
étnico a través de la denominación de castas.
ACTIVIDAD 13.-
TABLA COMPARATIVA DE MIGRANTES A LA NUEVA ESPAÑA.
COPIAR LA TABLA Y
COMPLETAR LO QUE SE PIDE.
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GRUPO
SOCIAL |
CONDICIONESY
OPORTUNIDADES QUE TUVIERON COMO MIGRANTES EN LA NUEVA ESPAÑA |
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EUROPEOS |
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ASIÀTICOS |
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AFRICANOS |
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Elabora un cuadro comparativo donde indiques las
condiciones y oportunidades que tuvieron los migrantes asiáticos, europeos y
africanos como integrantes de la compleja sociedad novohispana.
Si te es posible, agrega dibujos que ilustren el tema en cuestión.
Recuerda que puedes apoyarte en tu libro de texto
Historia de México de segundo y tercer grado.
Para concluir lee la siguiente frase del escritor
Eduardo Galeano:
“Yo creo que somos hijos de los días, porque cada día
tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos.”
¡Buen trabajo!
Gracias por tu esfuerzo.