09-10-20 Los seres humanos y su entorno
Aprendizaje esperado: Reconoce los procesos que permitieron a los
cazadores-recolectores domesticar el maíz en nuestro continente.
Énfasis: Comprender las diferentes etapas de la
adaptación del ser humano a su nuevo entorno.
¿Qué vamos a aprender?
Conocerás las diversas etapas de adaptación del ser humano e
identificarás cómo desarrollaron los primeros cultivos y cómo consolidaron la
agricultura y la domesticación de algunas especies en el continente americano.
En todo este proceso de desarrollo, también hubo avances tecnológicos que
permitieron mejorar y facilitar los procesos agrícolas, con ello, la creación
de diferentes herramientas que incluso hoy en día seguimos utilizando para la
agricultura.
Pese a que fue bautizado por un cambio en la forma de trabajar la piedra,
el Neolítico es un fenómeno complejo que marca el fin de la depredación como
forma de vida y los inicios de la agricultura y la ganadería.
Hace unos 12.000 años, el modo de vida de los seres humanos que habitaban
determinadas zonas geográficas comenzó a transformarse radicalmente. Las
ocupaciones depredadoras, como la caza y la recolección, fueron sustituidas
poco a poco por otras de carácter productivo, como la domesticación de animales
y el cultivo de la tierra y, de esta manera, las sociedades de Homo sapiens
abandonaron paulatinamente el nomadismo y la economía de subsistencia para
convertirse en sedentarias y productoras de sus propios alimentos.
Una de las principales razones de la transformación económica y cultural
vivida por las sociedades humanas se encuentra en el cambio climático que se
produjo al finalizar la última glaciación y que inauguró el período Holoceno,
el último de la actual era geológica. Durante éste, las temperaturas aumentaron
considerablemente y, paulatinamente, los hielos que cubrían la mayor parte del
planeta se fundieron y quedaron relegados a las regiones polares y a las altas
montañas. Con el deshielo, además, se inundaron amplias zonas costeras.
La explicación que dan los zoo-arqueólogos a este fenómeno es que, desde
los inicios de la ganadería, los pastores prehistóricos optaron por seleccionar
sólo a los individuos que eran más pequeños y dóciles de manejar y que, por lo
tanto, al apartar a las hembras domésticas de los grandes machos que vivían en
libertad, el Homo sapiens modificó de
forma intuitiva la genética del animal. Esta costumbre, que se repetiría con el
resto de especies domesticadas -incluidas las vegetales-, provocó que, con el
tiempo, las cabras domésticas acabaran convirtiéndose en una especie distinta
de la original.
El primer animal domesticado para la alimentación fue la cabra.
Los restos encontrados en Irán e Irak evidencian que las cabras que vivían en
los poblados del Neolítico -procedentes de la especie salvaje llamada bezoar-,
ya eran de menor tamaño y tenían cuernos más pequeños que sus parientes
salvajes.
Si la ganadería surgió como una evolución de la caza, la aparición de la
agricultura está vinculada a la recolección de semillas, raíces, frutos y todo
tipo de vegetales que los grupos humanos practicaron desde sus orígenes.
Como en el caso de la ganadería, los registros más antiguos de
una economía agrícola se han hallado en Palestina, en el norte de
Mesopotamia y en Turquía, y datan también del IX milenio a. C. Las
primeras especies cultivadas fueron el trigo y la cebada, dos tipos de
cereales abundantes en estas regiones, muy nutritivos y que requieren pocos
cuidados. Posteriormente, a la lista de especies domesticadas se añadirían
nuevos cereales, como la avena, el centeno y el mijo, así como diferentes tipos
de legumbres, como la lenteja y el guisante.
Siguiendo una tradición iniciada en el Mesolítico, durante el Neolítico,
los cuchillos, raspadores y puntas de flecha, entre otros utensilios, se
fabricaron casi siempre con sílex. La adopción del modo de vida agrario, sin
embargo, exigió al Homo sapiens ingeniar nuevas
herramientas. Incrustando dientes de sílex en piezas de madera o cuernos, por
ejemplo, se elaboraron las primeras hoces destinadas a la cosecha, y uniendo
hachas de piedra a un palo resistente, se crearon las más primitivas azadas. El
aprovechamiento de los huesos y las cornamentas de los animales, por otra
parte, también se mantuvo respecto a épocas anteriores y, gracias a estos
materiales, se fabricaron arpones para la pesca y azagayas para la caza dos
actividades que. pese al desarrollo de la agricultura y la ganadería, siguieron
practicándose con frecuencia , así como espátulas y palas para cavar, punzones
para perforar y agujas para coser.
Actividad:
Ø ¿Por qué se dio el inicio de la Agricultura y
que especies se cultivaron?
Ø Explica cómo se dio el desarrollo de la Ganadería
y el domésticamente de las primeras especies.
El Reto de Hoy:
Con el uso de diversas herramientas: libros, revistas, o internet,
investiga tres instrumentos que sirvan para la agricultura y que tengan su
origen en la antigüedad, explica cuál es su nombre y su utilidad.
