20-11-20 Teotihuacan: Ciudad de Dioses
Aprendizaje
esperado: Identifica
los principales rasgos culturales del Clásico temprano, así como algunas
características de las culturas más representativas del período.
Énfasis: Reconocer a Teotihuacan y Monte Albán, como
ciudades representativas del período Clásico y sus principales
caracaterísticas: actividades económicas, políticas, sociales y culturales.
¿Qué
vamos a aprender?
Estudiaras
a Teotihuacán como una de las ciudades representativas del período Clásico, así
como sus principales actividades económicas, políticas, sociales y culturales.
Orígenes
de su nombre
(náhuatl:
Teōtihuácān, «Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses») es
el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica
durante la época prehispánica. El topónimo es de origen náhuatl y fue
empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus
habitantes.
La Gran Ciudad
La
Ciudad Prehispánica de Teotihuacan fue uno de los centros urbanos más grandes
del mundo antiguo, que llegó a concentrar una población mayor a los 100,000
habitantes en su momento de máximo esplendor. Situada en un valle rico en
recursos naturales, Teotihuacan fue la sede del poder de una de las sociedades
mesoamericanas más influyentes en los ámbitos político, económico, comercial,
religioso y cultural, cuyos rasgos marcaron permanentemente a los pueblos del
altiplano mexicano, traspasando el tiempo y llegando hasta nosotros con la misma
fuerza y grandeza con que sus constructores la planearon.
La
evidencia arqueológica descubierta en el Valle de Teotihuacan revela que
durante el período Clásico se desarrolló una de las sociedades urbanas más
complejas de toda Mesoamérica, así como que dicha sociedad estuvo altamente
estratificada, ampliamente especializada y conformada por diversos grupos
étnicos. Elementos distintivos del desarrollo cultural de la sociedad
teotihuacana durante el Clásico, han sido identificados en lugares diversos del
resto de Mesoamérica, incluyendo otros importantes sitios urbanos como Monte
Albán, Cerro de las Mesas, Matacapan, Tikal y Kaminaljuyú.
Para
los pueblos que precedieron a Teotihuacan, este sitio tuvo un significado
preponderantemente sagrado. Varias fuentes históricas señalan que los aztecas y
sus gobernantes llegaron a estas ruinas para orar y celebrar ritos.
Posteriormente Teotihuacan fue punto de referencia desde el comienzo de la
ocupación española; y en la actualidad es reconocida como uno de los testimonios
más sobresalientes del urbanismo antiguo y el desarrollo estatal, por lo que es
objeto de interés para investigadores de México y el mundo, que a través de
distintas disciplinas científicas continúan explorando su complejidad.
Los
vestigios arqueológicos de la antigua ciudad son visitados cada año por miles
de personas, haciendo del sitio uno de los mayores polos de atracción turística
del país.
El
reconocimiento del sitio como patrimonio cultural es universal, pues desde 1987
forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Ubicación
geográfica de la cultura teotihuacana
La
civilización teotihuacana ocupó la zona noreste del actual valle
mexicano, específicamente entre los municipios de Teotihuacán y San Martín
de las Pirámides, a 78 kilómetros de la Ciudad de México.
Economía
La
economía teotihuacana era fundamentalmente agrícola, con mucho intercambio
comercial con las culturas vecinas durante su apogeo. El frijol, el maíz, el
amaranto, los pimientos, tomates y cereales eran cultivados en terrazas
mediante regadío, aunque este método se muestra insuficiente para sostener una
metrópoli tan grande como prometió ser Teotihuacán en sus momentos cumbres.
Esto
sugiere la necesidad de la recolección, la caza y la crianza de animales, así
como la extracción de minerales como la obsidiana, arcilla, basalto y estaño,
que eran usados en labores artesanales, arquitectónicas o de intercambio
comercial con otros pueblos.
El
comercio, sobre todo, debe haber ocupado un área importante de las actividades
teotihuacanas, lo que les habría conferido una importancia regional y les haría
receptores de otros elementos presentes en las ruinas, como el jade, la turquesa,
el cinabrio, la hematita.
Estructura
social
La
sociedad de esta cultura era elitista: se jerarquizaba a través de clases bien
diferenciadas, con la nobleza militar en la cima, seguidos de una casta de
funcionarios y sacerdotes de origen también aristocrático, encargadas de la
administración urbana y poblacional. En último lugar estaba el estrato de los
agricultores, artesanos y comerciantes.
Se
supone que la población en general se vestía con taparrabos, mantas y
sandalias, en el caso de los hombres, y pollerines y mantos en el caso de las
mujeres. Los miembros de los grupos sociales más altos usaban textiles más
elaborados, con policromados e incrustaciones de nácar y piedras. También
utilizaban adornos como narigueras, collares, brazaletes, aros y pectorales de
distintos materiales, y practicaban la pintura corporal y el tatuaje.
Organización
política
La
cultura teotihuacana se regía teocráticamente, es decir, a través del gobierno
de sus líderes religiosos. Esto implica una élite gobernante militar y
religiosa, cuyo cacicazgo se ejercía a través del conocimiento
científico-religioso de la cultura y de ritos frecuentes que mantenían
cohesionado el orden social.
Religión
La
mitología teotihuacana era similar a la de otros pueblos precolombinos de la
zona: politeísta, con fuerte herencia de culturas anteriores (y legado a las
posteriores).
Rendían
culto a la serpiente emplumada, Quetzalcóatl; al dios de la lluvia y la
siembra, Tlaloc; al dios del fuego, Huehuetéotl; al dios del cielo y la tierra,
Tezcatlipoca; y sus ritos a menudo involucraban sacrificios, tanto humanos como
animales.Sus animales sagrados eran el búho, el puma, el águila, la serpiente.
Su
principal divinidad fue Tláloc, dios de la lluvia y el agua. Este
vivía en el Tlalocan, una especie de paraíso desde donde enviaba agua y otros
dones a la tierra. Algunos autores afirman, en cambio, que la divinidad más
importante podría haber sido una diosa, la Madre del Agua.
Otros
dioses fueron:
- Huehuetéotl: dios del fuego. Representado
habitualmente como un anciano con un brasero.
- Chalchiuhtlicue: diosa de las aguas terrestres.
- Xipe: dios de las cosechas. Se lo
representaba cubierto con la piel de un sacrificado.
Arquitectura
La
arquitectura teotihuacana fue pródiga en monumentos, a juzgar por las pirámides
halladas en Teotihuacán (entre ellas la tercera más grande del mundo) y sus
templos y edificaciones ceremoniales, notoriamente abundantes en la ciudad.
También
es de destacar sus sistemas de calles, de desagües y grandes plazas. Se
considera que tuvieron una fuerte influencia de los Olmecas, considerada la
civilización “madre” mesoamericana.
Artes
de la cultura teotihuacana
La
cerámica y la pintura mural fueron manifestaciones artísticas muy frecuentes en
esta cultura, en las que se mostraban comúnmente escenas mitológicas.
Los
teotihuacanos construyeron enormes palacios y templos sobre
basamentos escalonados, con el sistema constructivo de talud y tablero. Muchos
de ellos presentan coloridos murales pintados con distintas
escenas: representación de dioses, ceremonias, escenas naturalistas con agua,
semillas, motivos marinos animales, mariposas, entre otros.
Fue
importante también la decoración en bajo relieves y la escultura
monumental de carácter simbólico, con representación de los dioses.
Declive
Esta
ciudad fue una de las primeras urbes del continente americano y su apogeo se
cree que se dio entre los siglos III y V d.C., correspondiente al período
Clásico Temprano, teniendo una población de entre 100.000 y 200.000 habitantes
en una ciudad con una superficie de 21 km².
La
ciudad fue perdiendo progresivamente población alrededor del año 750 d.C. y no
se sabe muy bien por qué. Se especula que debió ser debido a alguna crisis
política, el agotamiento de los recursos o algún tipo de guerra que diezmó la
población. Prácticamente por los años 900 d.C. ya era una ciudad abandonada y
había dejado atrás su condición de centro comercial de México, aunque los
aztecas utilizarían sus ruinas posteriormente para transformarla en un lugar
ritualístico.
Las
principales características de Teotihuacán son las siguientes:
- Fue un centro
urbano complejo con una gran cantidad de habitantes. Se calcula
que en su período de apogeo habría tenido entre 85.000 y 200.000
habitantes. Existen evidencias que muestran la convivencia de personas de
distintos grupos étnicos en la ciudad.
- Se supone
que los primeros asentamientos de población se produjeron alrededor del
año 0. Hacia el año 150 d. C. se comenzó a configurar la ciudad y se
construyeron las pirámides del Sol y de la Luna. Entre el año 300 y 600,
la ciudad se transformó en un gran centro de poder regional.
- La ciudad
estaba dividida en 4 cuadrantes a partir de 2 ejes: el
principal era la Calle de los Muertos, ancha avenida con orientación Norte
Sur en la que se alineaban los templos y los principales palacios, y el
otro eje era la avenida Este y Oeste. En el centro se ubicaban los
conjuntos ceremoniales, la ciudadela y los templos.
- La
orientación de los ejes, así como la identificación de los principales
monumentos con el paisaje circundante, ha llevado a algunos autores a
proponer una búsqueda de integración natural de la ciudad al medio y una
organización del espacio realizada a partir de observaciones astronómicas.
- La
importancia de su centro ceremonial atrajo poblaciones
que se ubicaron en aldeas satélites, donde se producía buena parte de los
bienes que se consumían en la ciudad.
- Hay
evidencia de realización de trabajos colectivos para controlar el
ambiente, encauzamiento de manantiales, desvío de ríos, canalización y,
aparentemente, un sistema de chinampas.
- Fueron
grandes artesanos de la piedra, la cerámica y de fibras
vegetales como el algodón, el maguey y el amate, con las que realizaban
distintos textiles.
- Conocieron
el calendario, la numeración y practicaron
una escritura jeroglífica. También practicaron observaciones
astronómicas.
Actividad:
Completa
el siguiente esquema con la información proporcionada anteriormente:






