07-12-20 Los mayas de Toniná y Palenque
Aprendizaje
esperado: Conoce los
principales rasgos del Clásico tardío; también identifica y compara la vida de
algunas de las principales culturas de esa época.
Énfasis: Reconocer a la cultura maya como
representativa del periodo Clásico tardío y sus principales características:
actividades económicas, políticas, sociales y culturales.
¿Qué
vamos a aprender?
Continuarás
con el estudio de la asombrosa cultura maya. En esta ocasión, profundizarás en
Toniná y Palenque. Para ello, identificarás sus principales características y
sus actividades económicas, políticas, sociales y culturales.
Toniná es una zona arqueológica con abundantes vestigios de la cultura maya. Su nombre significa, en lengua tzeltal, «la casa de la piedra» o «casas grandes de piedra». Tuvo su momento de esplendor durante el Clásico tardío (600-900 d.C.) cuando se realizaron la mayoría de las inscripciones y monumentos. Se sitúa en el Valle de Ocosingo, que es una zona de transición entre la selva chiapaneca y el bosque. Hacia finales del Clásico, la Acrópolis de Toniná era una de las estructuras de mayores dimensiones del México antiguo.
Situado
en el municipio de Ocosingo, Toniná nos proyecta a través del
lenguaje de sus piedras, la imagen de un pueblo guerrero -ajeno a la idea del
maya pacífico observador de estrellas- que sabía manifestar por medio de la
escultura su poderío bélico y los temores relacionados con sus mitos.
Aunque
este lugar posee una larga historia de asentimientos previos; se sabe que el
sitio floreció entre el 600 y el 900 d.C. El área ceremonial se compone de una
gran montaña artificial que gradualmente se fue conformando con siete grandes
plataformas de piedra que sirvieron para construir un enorme laberinto de
templos, palacios y estructuras que le dieron al conjunto un poco más de 70 m
de altura, como si ésta fuera una montaña sagrada en la que se contenía toda la
historia y evolución del sitio.
Toniná
fue un importante enclave militar que jugó un papel determinante en el
equilibrio político del área, tal vez representado por su más importante
gobernante, el señor Tzotz Choj o “murciélago jaguar”.
Entre
el conjunto de palacios y templos que se comunican entre sí por pasadizos y
túneles, destacan el mural en estuco llamado de “las cuatro eras o soles” y el
templo del monstruo de la tierra que devora una esfera de piedra que representa
al sol. Es una especie de códice de grandes dimensiones elaborado en estuco, de
12 m de ancho por 4 m de altura, y aunque es una obra maya, su mensaje está
inyectado por la esencia de la era del tolteca. En él se narra la leyenda de
los soles cosmogónicos y el ascenso del inframundo a la tierra. Los personajes
y símbolos ahí representados conjugan el estilo escultórico de la selva y el
sentimiento mítico religioso del Altiplano, proyectando un arrebato de belleza
plástica sin igual en el arte del México antiguo.
Este
lugar fue el último testigo del ocaso del llamado viejo imperio maya, que
floreció en los territorios que hoy se conocen como Chiapas, Guatemala y Honduras entre
los años 400 y 800 de nuestra era. De hecho, la última fecha de esta etapa fue
hallada en esta ciudad y corresponde al año 909 d.C.
En
Toniná se han localizado los restos de un gran número de señores mayas que
fueron sacrificados y los monumentos que recuerdan esos sucesos. También son
abundantes las esculturas de personajes semidesnudos, sin cabeza y con las manos
atadas a la espalda o en actitudes implorantes.
Este
centro urbano se construyó en un área geográfica que no queda afectada por los
huracanes que cíclicamente azotan la región procedente bien del Océano
Atlántico o del Océano Pacífico. Por otra parte, se edificó a semejanza de las
montañas sagradas, pensada para honrar y reverenciar a las deidades celestes:
el Sol, la Luna, Venus y la Tierra.
Aunque la época de apogeo de Toniná puede datarse hacia las últimas fases del
Período clásico maya, es decir, de los siglos VII a IX de nuestra era, en el
valle de Ocosingo se tiene constancia de que el lugar ya había sido habitado en
forma discontinua al parecer desde las últimas fases del Período preclásico
maya, es decir, al menos desde los siglos I y II de nuestra era. Se afirma por
otra parte que el origen de la ciudad se relaciona con los movimientos de
pueblos ocasionados en el período de los olmecas, en el primer milenio antes de
Cristo.
Durante el amplio período de existencia del asentamiento, Toniná coexistió con
los asentamientos igualmente mayas de las ciudades clásicas más antiguas
de Tikal, Copán o Palenque, por
mencionar sólo algunas cercanas, así como también con las nuevas ciudades mayas
como Uxmal y Kabáh, estas últimas situadas en la
Península de Yucatán. Con las tres primeras ciudades Toniná comparte la vieja
iconografía propia de la Cultura maya, basada en monstruos de la tierra,
deidades acuáticas, aves celestes y dragones del inframundo; además, participa
de la nueva iconografía en uso en las nuevas ciudades, basada principalmente en
dos símbolos iconográficos: La Greca Espiral Escalonada y Chaac; El
Dios del Agua.
Arquitectónicamente,
también se observan relaciones con esas dos diferentes concepciones de la
cultura maya ya que, por una parte, los templos tienen los rasgos típicos de
las ciudades clásicas, además de estar dotados de escaleras como adorno, como
las existentes en los Templos Chenes de Campeche, o la planta
del Palacio Principal de Toniná, que tiene forma Puuc,
como los palacios existentes en el Yucatán.
Podemos dividir la historia de Toniná en dos períodos claramente diferenciados, además del correspondiente a su decaimiento y desaparición como lugar habitado. El primero de ellos, que abarcaría entre el año 300 y el año 500, ambos de nuestra era, correspondería al período fundacional y de formación de la ciudad. Por su parte, el segundo período sería el de plenitud o esplendor, desde el año 500 hasta la desaparición de la ciudad.
Entre los edificios del conjunto arquitectónico cabe destacar la imponente pirámide de 70 metros conocida como La Acrópolis, un Juego de la Pelota e innumerables objetos, bajorrelieves y esculturas de excelente calidad.
La
Acrópolis está formada por siete
plataformas, diez templos y cuatro palacios, casi todos comunicados entre sí
mediante escalinatas y pasillos laberínticos.
De la base, surgen unos enormes tableros con grecas que pertenecen al Palacio
de la Guerra.
En la sexta plataforma, al pie del Templo del Monstruo de la Tierra se
observa una de las piezas más relevantes del sitio: el Mural de las
Cuatro Eras, fechado entre 790-840 d. C., en el que se representan a las
principales deidades mayas enmarcadas por la leyenda de los cuatro soles.
Se
puede ascender a la pirámide por un laberinto de escaleras que conducen
al Templo del Espejo Humeante que se eleva 80 metros sobre
la Gran Plaza. Desde allí se accede al espacio sagrado por el juego
de la pelota que, con más de 70 metros fue uno de los más grandes de su tiempo.
Existen
en la ciudad un total de 97 edificios localizados, de diferentes tamaños y
funciones arquitectónicas (un templo para cada uno de los 13 dioses mayas,
palacios destinados a residencia, un mural, entre otros, así como dos juegos de
pelota y 38 tumbas.
Palenque
Enclavada
en la espesa selva del estado mexicano de Chiapas, se encuentra una ciudad
añeja que es ahora mudo testigo del esplendor del período Clásico maya. ¿Su
nombre? Palenque. ¿Su nombre verdadero? Lakamha, que significa
“lugar de las grandes aguas”.
Es
una ciudad maya, que se encuentra en lo que hoy es el municipio de Palenque,
ubicado en el estado de Chiapas, cerca del río Usumacinta.
Es
uno de los sitios más impresionantes de esta cultura. En comparación con otras
ciudades mayas, se la considera de tamaño mediano: menor que Tikal o Copán,
destaca por su acervo arquitectónico y escultórico.
El
área descubierta hasta 2005 abarca 2,5 kilómetros cuadrados, pero se estima que
sólo se ha explorado menos de un 10% de la superficie total que alcanzó la
ciudad, permaneciendo aún más de mil estructuras cubiertas por la selva.
Se
cree que los mayas fundaron Lakam Ha durante el período Formativo (2500 a. C.-300),
alrededor del 100 a. C., como una aldea
predominantemente agricultora, y favorecida por los numerosos manantiales y
corrientes de agua de la región.
La
población creció durante el período Clásico Temprano (200-600),
hasta ser una ciudad, llegando a ser la capital de la región de B'akaal (‘hueso’),
comprendido en la zona de Chiapas y Tabasco,
en el período Clásico Tardío (600-900). La más antigua de las estructuras que
han sido descubiertas fue construida alrededor del año 600.
B'akaal
fue un centro importante de la civilización maya entre los siglos V y IX,
durante los cuales alternó épocas de gloria y de catástrofe, de alianzas y
guerras. En más de una ocasión hizo alianzas con Tikal,
la otra gran ciudad maya de la época; en especial para contener la expansión
del belicoso Calakmul, también llamado "Reino de la
Serpiente". Calakmul resultó victorioso en dos ocasiones, en 599 y 611.
Los
gobernantes de B'akaal proclamaban que el origen de su linaje venía del pasado
remoto, algunos inclusive jactándose de provenir de tiempos prehistóricos,
llegando a la creación del mundo actual, que, en la mitología maya, fue en el
año 3114 a. C. Las teorías arqueológicas modernas especulan que la
primera dinastía de sus regidores fue probablemente olmeca.
Bajorrelieve
que muestra a K'inich Janaab' Pakal.
El
primer señor de B'akaal (llamados ajaw)
de quien se tiene información fue K'uk
B'alam I (‘Quetzal Jaguar’), a veces llamado Gran
Señor de Toktan,6 quien gobernó durante cuatro años
a partir del año 431. Después de él, llegó al poder un ajaw apodado “Casper” o “Gasparín”7 por los arqueólogos. Los dos
siguientes ajaw eran probablemente hijos de Gasparín. Se supo
poco acerca del primero de ellos, B'utz Aj Sak Chiik, hasta que, en 1994, fue
hallado un tablero describiendo un ritual hacia el ajaw. El mismo
tablero menciona a su sucesor Ahkal Mo' Naab' I como un joven
príncipe, por lo cual se especula que había una relación de parentesco entre
ellos. Por razones desconocidas, Ahkal Mo' Naab' I tuvo gran prestigio,
pues los señores que lo sucedieron se mostraban orgullosos de ser sus
descendientes.
Al
morir Ahkal Mo' Naab I en 524,
hubo un vacío de cuatro años, antes de que el siguiente ajaw fuera
coronado en Toktán en 529. K'an Joy Chitam I gobernó durante 36
años. Sus hijos Ahkal Mo' Naab' II y Kan
B'alam I8 gobernaron en sucesivos períodos,
con un período intermedio donde se desconoce si hubo un ajaw, y el
nombre de este. Kan B'alam I fue el primer ajaw que
utilizó el sobrenombre Kinich, o ‘Gran Sol’, el cual fue utilizado
por los señores subsecuentes. Fue sucedido en 583 por Yohl
Ik'nal, quien se cree fue su hija. Las inscripciones halladas en
Palenque documentan una batalla ocurrida bajo su gobierno, en la cual tropas
de Calakmul invadieron y saquearon
Palenque, un hecho militar sin precedentes conocidos. La batalla y saqueo
ocurrieron el 21 de abril de 599.
En
el año 611 al morir Janaab' Pakal quedó rota la línea de
sucesión patrilineal, y la dinastía palencana se dividió en dos, por lo que se
desató una crisis dinástica en el señorío de B'aakal (al
que pertenecían Tortuguero y Palenque).9 Por una parte, Ik' Muuy Muwaan
reclamó para sí su derecho al trono y junto con su hijo B’ahlam Ajaw, se
estableció en Tortuguero, nombrándola capital del señorío
de B'aakal.
Desde
entonces, tanto los dirigentes de Tortuguero, como los de Palenque, utilizaron
el glifo emblema k'uhul B'aakal ajaw, que significa sagrado
gobernante de B'aakal, reconociéndose a sí mismos como los legítimos
descendientes del linaje del señorío. La rivalidad entre ambas facciones se
hizo patente, años más tarde, mediante los diversos conflictos bélicos que
sostuvieron estas dos ciudades.10
Una
segunda victoria de Calakmul ocurrió casi exactamente doce años después,
en 611,
bajo el gobierno de Sak K'uk, una forastera de sangre real, que
fue consagrada gran Dama y madre de K'inich Janaab' Pakal. En esta ocasión,
el ajaw de Calakmul entró personalmente a Palenque,
consolidando el significativo desastre militar, el cual fue seguido por una
época de desorden político. La destrucción fue tal, que en 615 (año en que
K'inich Janaab' Pakal sube al trono) comienza una de las etapas constructivas
más importantes de esta ciudad.
Bajorrelieve
en el museo de Palenque que muestra a Upakal K'inich, el hijo de K'inich Ahkal
Mo' Naab III.
B'aakal
comenzó el período Clásico tardío sumido en el desorden provocado por las
derrotas ante Calakmul. Los textos escritos en 613 son pesimistas: «perdida
está la divina señora, perdido está el rey», y cuentan que algunos ritos
fundamentales no han sido realizados. No se han hallado menciones al gobernante
en turno.
Se
cree que durante el gobierno de Aj
Ne' Ohl Mat, ejerció un poder alterno su hermano llamado Janaab'
Pakal, a veces llamado Pakal I gracias a un acuerdo político. Janaab
Pakal asumió las funciones del ajaw pero nunca fue coronado; y
fue sucedido en 612 por su hija, la señora Sak
K'uk, quien gobernó durante solo tres años.11 Se considera que la dinastía fue
refundada a partir de entonces, pues B'aakal retomó el camino de la gloria y el
esplendor.
Su
hijo es el más conocido de los señores mayas, K'inich Janaab' Pakal, también
llamado Pakal el Grande. A partir de los doce años
de edad, reinó en Palenque de 615 a 683.
Conocido como “el protegido de los dioses”, llevó a Palenque a nuevos niveles
de esplendor, a pesar de haber llegado al poder cuando la ciudad vivía un
período de decadencia. Pacal el Grande se casó con la princesa de Ox Te' Kuh, Tz'akbu
Ajaw, en 624 y tuvo al menos tres hijos.
El
Observatorio, torre que forma parte del Palacio.
Durante
su gobierno, se construyeron la mayoría de los palacios y templos de Palenque;
la ciudad floreció como nunca antes, eclipsando a Tikal.
El conjunto central, conocido como El Palacio, fue ampliado y remodelado en
varias ocasiones, notablemente en los años 654, 661 y 668.
En esta estructura, se encuentra un texto describiendo que en esa época
Palenque estaba aliado nuevamente con Tikal, y también con Yaxchilán,
y que se realizó la captura de seis señores enemigos de la alianza. No se ha
podido traducir mucho más detalle del texto.
Después
de la muerte de Pacal el Grande en 683, su hijo mayor K'inich Kan Balam II asumió como señor
de B'aakal; y este fue sucedido en 702 por su hermano K'inich K'an Joy Chitam II. El primero
continuó las obras arquitectónicas y escultóricas que había iniciado su padre,
además de terminar la construcción de la famosa tumba de Pacal el Grande.
Además, comenzó ambiciosos proyectos, como el Conjunto de las Cruces. Gracias a
las numerosas obras comenzadas durante su gobierno, hoy se tienen retratos de
este ajaw, hallados en varias esculturas. Su hermano lo sucedió
continuando con el mismo entusiasmo constructor y artístico, reconstruyendo y
ampliando el costado norte del Palacio. Gracias al reinado de estos tres
señores, B'aakal tuvo un siglo de crecimiento y esplendor.
En 711,
Palenque fue asediado por el reino de Toniná,
llevando prisionero al anciano señor K'inich K'an Joy Chitam II. No se sabe el
destino final del ajaw, y se presume que fue ejecutado en Toniná.
Durante diez años Palenque estuvo sometido a Toniná hasta que K'inich Ahkal Mo' Naab III fue
coronado en el año 721. Aunque el nuevo señor pertenecía a la
realeza, no era hijo de K'inich K'an Joy Chitam II, sino de su hermano Tiwol
Chan Mat, otro hijo de Pakal el Grande. Se cree, por tanto, que esta
coronación supuso una desviación en la línea dinástica; y probablemente K'inich
Ahkal Mo' Nab' III llegó al poder tras haber dedicado esos años al cabildeo y
el forjado de alianzas políticas. Este ajaw, su hermano Upakal K'inich Janaab' Pakal y su
hijo K'inich K'uk' B'alam II, gobernaron hasta
finales de siglo. Poco se ha sabido acerca de esa época, salvo que, entre otros
eventos, Toniná continuaba en pie de guerra, y en esta ciudad hay jeroglíficos
que registran una nueva derrota de Palenque.
El
abandono de Palenque
El
estado de B'aakal estuvo constantemente presionado durante el siglo
VIII, del mismo modo que ocurrió con otras ciudades mayas del
período clásico. Wak Kimi Janaab' Pakal, también llamado
Pacal III, comenzó a gobernar en 799, y después de él, se pierden los rastros
de la dinastía de Palenque. Poco después del año 800 ya
no hubo nuevas construcciones en el centro ceremonial. Aunque se sabe que a
principios del siglo IX B'aakal ocupaba una posición
que aún era respetable e influyente en el área, la emigración y el abandono ya
habían comenzado. Lakam Ha' continuó habitada por unas cuantas generaciones más
dedicadas a la agricultura, y el lugar fue abandonado paulatinamente, al tiempo
que la selva avanzaba sobre él. Para el siglo
XVI la región apenas estaba habitada.
El
arte de palenque
La
historia del arte de palenque, valorada en el contexto en que se produjo,
resulta sumamente iluminadora respecto a los temas, las plásticas y los ideales
estéticos que prevalecían entre los mayas clásicos. A través de los hechos
artísticos podemos aproximarnos algo más al espíritu que los creó y, al ir
desentrañando formas y símbolos plásticos, que se antojan inasequibles primera
vista.
La
arquitectura
Los
edificios más importantes del centro ceremonial se encuentran sobre una
plataforma cuya superficie es de unos 500 metros de norte a sur y unos 300
metros de este a oeste. se limita por un acantilado que la separa de la llanura
de Tabasco , y al sur colinda con las
elevaciones de la erranía Chiapaneca sin embargo la zona
arqueológica es mucho más extensa, calculándose que abarca unos seis u ocho
kilómetros de este a oeste.
Algunas
construcciones forman grupos, alineándose como el templo del norte
distribuyéndose en torno a una plaza, como el templo del sol.
La
ciudad cruza por un arroyo, el Otulum,
que correen partes por un acueducto, con un tramo abierto y otro con bóveda
construido en una época muy antigua, la sección de la abovedada es una
construcción notable por el uso de enormes bloques de piedra para los muros y
con más de 3 metros de altura para la bóveda reforzada con vigas de piedra.
La
explanada en que se distribuyen los edificios esta limitada al norte por el
grupo de templos del norte y por el Templo
del Conde al centro se encuentra el
palacio y al sureste se localiza el templo de las inscripciones y dos
pequeños edificios,los
templos XII y XIII. Un pequeño juegos de pelota que esta en
el grupo del note y el palacio. Del otro lado del Otulum,
hacia el sureste encontramos al primer grupo del sol con sus tres renombrados
pueblos Templo del sol que se encuentra
hacia el este, el
templo de la cruz y el Templo
de la Cruz Foliada. hacia el oeste.12
El
desciframiento de sus bien preservados textos jeroglíficos, nos provee un
entendimiento detallado de una larga dinastía de gobernantes, tanto hombres
como mujeres. Los reyes y las reinas de Palenque elevaron las expresiones
artísticas y arquitectónicas de los mayas a nuevas alturas. Entre estas
maravillas, la tumba del gran rey K'inich Ja'nab Pakal “Escudo de Flor
Resplandeciente”, se destaca como la joya de la corona del arte maya.
Estructuras
principales
El
acueducto que proporciona agua fresca procedente de la sierra a la ciudad.
El
Templo del Sol.
- Templo de las Inscripciones. Se trata de un templo sobre una
pirámide escalonada localizada en el costado oriental. Tiene este nombre
por tres tableros de roca con inscripciones jeroglíficas, que se
encuentran dentro del templo. Los jeroglíficos detallan la historia de la
dinastía regente en la ciudad, y los hechos de Pakal el Grande. La
estructura está decorada con relieves hechos en estuco. En el interior del
templo, una baldosa cubría la escalinata que descendía dentro de la
pirámide, que en dos tramos, llegaba a la cripta funeraria de Pakal. Tanto
el sarcófago y la losa que lo cubre, como los muros de la cripta, están
decorados con bajorrelieves que muestran, entre otras cosas, la muerte de
Pakal y su descenso al inframundo, donde toma la identidad de uno de los
dos gemelos que, en el Popol
Vuh, derrotaron a los señores del inframundo y alcanzaron la
inmortalidad. En los jeroglíficos de la cripta, se describen también el
origen y los ancestros de Pakal, así como la banda celeste y una serie de
deidades mayas.
- El Palacio. Más que un edificio, se trata de un
complejo de edificios interconectados, que fueron construidos, remodelados
y modificados a lo largo de cuatrocientos años, sobre una terraza
artificial. Está situado en la parte central de la zona arqueológica, y su
nombre se debe a la conjunción de patios, crujías y la torre de cuatro
cuerpos que lo caracteriza. Contiene esculturas y bajorrelieves en estuco
de alto valor artístico.
- Acueducto. Se trata de una estructura abovedada de
tres metros de altura, conduce al río Otulum por debajo
de la plaza principal de Palenque, en la sección que corresponde a la
fachada oriental del Palacio. El acueducto se complementa con un puente de
piedra construido aguas abajo, en el lugar conocido como Baño de la Reina,
al extremo norte del grupo principal.
- El conjunto
de las Cruces, formado por el Templo de la Cruz, el Templo del Sol, y
el Templo de la Cruz Foliada. Se trata de un conjunto de templos sobre
pirámides escalonadas, cada uno con elaborados relieves en su interior.
Los templos conmemoran el ascenso al trono del señor Chan Bahlum II, tras
la muerte de Pacal el Grande, y muestran al nuevo señor recibiendo la
grandeza de manos de su predecesor. Las cruces a las que aluden los
nombres de los templos, son en realidad representaciones del árbol de la
creación que se encuentra en el centro del mundo, de acuerdo a la mitología maya. El Templo de la Cruz
aún conserva la crestería, un muro calado que coronaba la estructura. En
su interior estaba el tablero central (hoy exhibido en el Museo Nacional de Antropología) que
tiene una representación del monstruo de la tierra, del cual brota una
planta de maíz. Sobre la planta, flanqueada por dos figuras humanas, se
encuentra posada un ave fantástica. El Templo de la Cruz Foliada ha
perdido su fachada, y solo la segunda crujía se conserva completa.
- Templo del
León. Se encuentra 200 m al sur del
grupo principal. Debe su nombre al elaborado bajorrelieve, hoy destruido,
que representaba a un rey sentado sobre un trono en forma de un jaguar
bicéfalo.
- Templo del
Conde. Fue llamado así por Waldeck,
quien lo habitó durante su estancia en Palenque, y, entre otras
extravagancias, se acreditaba a sí mismo el título de conde (otra veces
asumía los títulos de barón y duque). El elegante edificio tiene un
basamento escalonado de cinco cuerpos. En la parte superior está un templo
que conserva la totalidad de sus elementos arquitectónicos originales.
- Juego de
pelota. Dos
plataformas paralelas formaron la estructura para el juego de pelota. Sin
embargo, aún se requieren trabajos de exploración y consolidación.
Actividad:
Ø °Elabora un esquema con las principales características
de Toniná y Palenque.






