martes, 8 de diciembre de 2020

Historia II Grupos: 2C y 2D 09-12-20

 

09-12-20   El Tajín, capital de los totonacas

Aprendizaje esperado: Conoce los principales rasgos del Clásico tardío; también identifica y compara la vida de algunas de las principales culturas de esa época.

 Énfasis: Reconocer a la ciudad de Tajín como representativa del periodo Clásico tardío, su influencia en Mesoamérica y su legado arquitectónico.

 ¿Qué vamos a aprender?

Continuarás con el estudio de las culturas del Clásico tardío. En esta sesión, te centrarás en una cultura que no todos conocen, pero es muy importante: la cultura totonaca. Para ello, profundizarás en la majestuosa ciudad de El Tajín y su influencia en Mesoamérica.

Significado

A la palabra "Tajín" se le han dado varios significados, en totonaca quiere decir "el gran humo", "el trueno" (que se manifiesta en tres formas, una de ellas es síkulan, o Tajín, que se cree es la descarga que fulmina a los árboles, que mata a los hombres y que antecede al relámpago, al gran fulgor. Actualmente se le conoce como kawi’aksahila s'chik taji’n: "la casa de los truenos". Sin embargo, el caso del Dios del Trueno aquí se asocia con Quetzalcóatl y Taltoc, pero también con los gemelos Tlahizcalpantecutli y Xólotl que por lo general son identificados con Quetzalcóatl.



Otros opinan que la pronunciación de la palabra se ha transformado, ya que originalmente era ta’jin, de la raíz ta’, que significa "estar construido"; jín, que significa "humea constantemente", libremente se traduce como "lugar de un conjunto de templos de donde sale humo constantemente", debido a que ahí se quemaba constantemente copal.

Ubicada a 30 kilómetros del mar en el departamento de Veracruz de Ignacio de Llave, en el Veracruz central de México, entre las actuales poblaciones de Coatzintla y Papantla de Olarte. En la misma carretera 180 entre México D.F y Veracruz. Esta antigua urbe fue construida en la parte inferior de los abanicos pluviales de la sierra Papanteca.

Su fundación ocurrió en el año 300 n.e., y aunque tuvo su mayor auge entre los años 600 y 900 n.e., a fines del Período Clásico, para decaer inexplicablemente hacia el 1150 de nuestra era. Durante este tiempo aparentemente mantuvo relaciones comerciales con Teotihaucán, en el altiplano central y otras ciudades cercanas, pues sus principales actividades parecen haber sido la agricultura y este tipo de comercio de intercambio. Aunque debió de haber sido primordialmente como un centro religioso y “deportivo”.

 

La ciudad era un centro administrativo de las manifestaciones religiosas y políticas regionales. Es debido a esto que la figura política (posible rey – sacerdote) era la reencarnación de Quetzacóalt, como Dios principal de El Tajín. Lo que justifica su representación simbólica y figurativa en tantas repeticiones en la escultura, pintura y arquitectura del sitio.

La ciudad estaba dedicada a la deidad del mismo nombre, el dios del rayo y de la lluvia. El centro ceremonial se compone de una serie de edificios dispuestos en plataformas escalonadas y explanadas artificiales, rodeadas de una fértil selva tropical que ha contribuido, junto con el abandono de siglos, a su estado actual de conservación. 

Importancia Cultural



El Tajín es la ciudad prehispánica Mesoamericana más importante de la costa norte de Veracruz. Su influencia abarca las cuencas de los Ríos Cazones y Tecolutla desde la Sierra Norte de Puebla, donde su influencia se aprecia claramente en la zona arqueológica de Yohualichan, hasta la planicie costera del Golfo de México. Desde el punto de vista urbanístico en El Tajín, se privilegiaron los grandes espacios abiertos delimitados por templos y desniveles. Además de las decoraciones con nichos, relieves y pintura mural. Uno de las construcciones más interesantes es la llamada Pirámide de los Nichos, llamada así por que los tableros que componen sus fachadas fueron decorados con nichos que hacen un total de 365, razón por la cual ha recibido atención de los estudiosos en calendarios y cosmovisión Mesoamericanos. El Tajín es la ciudad con mayor número de juegos de pelota: 17, lo que ha sido interpretado como una necesidad ante la diversidad cultural que, de acuerdo con la época, pudo habitar la ciudad. Cronología: 300 a 1200 d. C. Ubicación cronológica principal: Epiclásico, 600 a 900 d. C.

El Tajín es la urbe prehispánica más importante de la zona costera norte de Veracruz y se cree que fue la capital del imperio Totonaca. Su historia se remonta al inicio del siglo I cuando comenzó la construcción de sus edificios ceremoniales. Sin embargo, alcanzó su apogeo entre los inicios del siglo IX y los del XIII.

Su influencia cultural se extendió por toda la región del golfo, penetrando también en la región maya y las altiplanicies del centro de México.

El sitio arqueológico tiene un tamaño de alrededor de 10km², aunque es importante mencionar que aún hay una gran parte que no ha sido explorada. El patrón arquitectónico consiste en edificios de base cuadrada o rectangular con uno o varios cuerpos superpuestos y se caracteriza por los relieves sumamente elaborados de las columnas y los frisos. Desde el punto de vista urbanístico, el Tajín fue construido con espacios abiertos delimitados por desniveles y templos.

La sección principal de la ciudad prehispánica de El Tajín, se despliega por una superficie de 1.5 kilómetros cuadrados e incluye 168 estructuras como altares, juegos de pelota, templos, etc.

Dentro de las construcciones principales se encuentran: el Grupo de Arroyo o la Plaza del Arroyo con cuatro edificios; los edificios número 3, 23, 15 y 5; la llamada Gran Xicalcoliuhqui y los edificios A, C.

La más sorprendente de sus construcciones es la Pirámide los Nichos, que tiene un peculiar diseño y se encuentra en muy buen estado de conservación. Cuenta con más de 18 metros de altura y sus fachadas están decoradas con 365 nichos, dato que pone de manifiesto el significado astronómico y simbólico del edificios.

La Pirámide de los Nichos se convirtió en el símbolo religioso y político del Tajín; algunos investigadores sostiene la hipótesis de que en las noches se colocaban velas en los nichos que servían como un gran calendario, de ser cierto esto el espectáculo de iluminación debió haber sido maravilloso. Sin embargo, los nichos no son el único adorno de esta estructura, pues sus frisos y tableros decorados se hallan en el museo del sitio.

Los mismos son una muestra de la grandeza que tenían sus gobernantes y en especial de una máximo líder totonaca, 13 Conejo, quien supuestamente se le debe acreditar la grandeza del sitio. Esta Pirámide aún todavía tiene, además de su gran fuerza física duradera, la esencia de lo sagrado. Hoy en día la gente suele acercarse a la pirámide para poner velas o ramos de flores en señal de ofrenda.

Los nichos de este edificio están construidos de la siguiente manera: se tiene una tapia en talud, recubierta en piedra, en la que se levanta una pared vertical, revestido también en piedra y el que conforma el fondo del nicho; pequeños apoyos de piedras sobrepuestas van formando bordes hasta llegar al tamaño del claro que configura el mismo nicho; sostienen enormes losas que aparecen como ladradas pero que en realidad tienen este aspecto ya que se provienen de una formación sedimentaria cercana a la zona arqueológica.

Otras lajas, que se colocan una sobre otra, van dando forma a los que es el armazón de la cornisa; las cornisas tuvieron una apariencia de un plano inclinado y el cual se obtiene gracias a un grueso aplanado. Se puede ver, en distintas partes de la pirámide, que ésta estuvo aplanada.

Gracias a las investigaciones realizadas en la pirámide, se pudo descubrir que ésta se encuentra construida encima de otra más antigua. Esto se constató cuando, al hacer un túnel en el lado poniente de la estructura, los arqueólogos se toparon con varios taludes y lajas superpuestas que daban como resultado que la subestructura se constituía de un sólo cuerpo.

Juegos de pelota

El Tajín cuenta con una gran cantidad de canchas, 11 en el centro de la ciudad y seis más en áreas adyacentes, lo que lo convierte en la ciudad prehispánica con un mayor número de juegos de pelota. Todas las canchas tienen una rica decoración con números tableros y esculturas.

En este sitio los juegos de pelota (Pok a’ Tok, en náhuatl) tienen una gran importancia. La cantidad de ellos (17) excesivamente grande para toda el área mesoamericana. Hay sitios que no sobrepasan las 5 “canchas de juegos”. Se hace necesario recordar que este juego de pelota reviste un carácter religioso y donde los perdedores eran sacrificados a los dioses.

De todos estos, la cancha de juego de pelota sur, puede ser considerada la de mayor importancia. En ella utilizando figuras en relieves se da una explicación de la cosmovisión totonaca, casi común a todos estos pueblos del área. Las imágenes centrales muestran la realización del sacrificio de un jugador de pelota mientras es sujetado por otros jugadores, mientras el sacerdote levanta el cuchillo de sacrificio en una mano.



Tajín Chico

Durante el periodo de máximo apogeo sobre el año 600 de n.e, en el sitio se comenzó la construcción de un grupo que se ha llamado Tajín Chico. Aquí se caracteriza porque las edificaciones comienzan con un basamento con más elaboración, amplísimos espacios interiores y fachadas decoradas con motivos geométricos.

Esta zona está ubicada en la parte norte y en un área más elevada que el resto del sitio. Supuestamente debió de haber sido el centro administrativo y residencial del mismo. En el sobresalen los edificios: el IV al norte de la plaza; el edificio II en el extremo sur; el edificio V; además del edificio I.

Es en éste último edificio que se puede interpretar la religión prehispánica, donde con murales de pinturas policromadas se muestran a los míticos personajes zoomorfos en representación de las principales deidades del lugar. El sistema constructivo del edificio consiste en un núcleo desde el que arranca cada cuerpo de la base, en su interior hay un tiro de 14 metros de longitud. Este edificio debe su existencia a una razón político-religiosa muy fuerte y por tales motivos ha sido el único que ha perdurado durante siglos sin derrumbarse totalmente.

Al mismo tiempo se manifiesta el esplendor del asentamiento prehispánico, posiblemente durante el reinado de 13 Conejo, conocido por los relieves de El Tajín. Los tableros y frisos del templo de este edificio se encuentran actualmente en el museo de sitio. Por otro lado destacan también los distintos conjuntos o áreas palaciegas donde por sorpresa se advierte la presencia de ventanas, elementos no comunes en Mesoamérica.

Su posible uso puede haber sido para refrescar estas habitaciones con la brisa vespertina, a través de un ingenioso sistema con una trayectoria libre al paso de ella. En el edificio II aparece el uso de las columnas que es un estilo o un elemento poco común en el área, especialmente cuando son redondeadas. En este caso casi siempre se interpreta como una influencia tolteca.

Otro es el Chicacoluhiqui, que está compuesto por muros que conforman grecas en espiral, con tableros con nichos. Algunos investigadores, como Jorge Villanueva, consideran que por su estructura arquitectónica, El Tajín podría tener relación con Yohualicha, un área ubicada en la Sierra Norte de Puebla.

Se considera que El Tajín vivió tres épocas: la primera es identificada porque sus edificios están construidos con 17 a 20 grados de desviación hacia el norte. Una segunda etapa se identifica por la construcción de edificios aledaños a la zona monumental, ya que se registró un crecimiento. Finalmente, la tercera etapa está constituida, para los especialistas, como la desocupación de la zona prehispánica.

 

Otras formas de arte

Los totonacas al igual que todos los pueblos o culturas mesoamericanas cultivaban distintas artes, y en las cuales se hace casi imposible establecer un criterio imparcial sobre cual era mejor. Cada cual, se identificó con un tipo de talla, o determinado motivo para pintarlo, o un formato alfarero. De tal forma que hay que mirar cada cultura con una visión holística dentro de su propio contexto.

Pintura mural

En El Tajín existe gran cantidad de pinturas murales, que es de desconocimiento público. Las pinturas están elaboradas con pigmentos de origen mineral, que contenían fijadores como goma de nopal, orquídeas; también usaron agua decantada ya que la técnica usada fue la del "fresco".

Para pintar esas gamas de colores, usaron brochas y pinceles de pelo o pluma. Los murales debía ser planeados de antemano, por la simetría que guardan algunos de ellos y que sólo podía obtenerse a través de un diseño previo. Los colores que ellos muestran son: rojo, naranja, rosa, azul, verde, café, ocre, negro y blanco. La temática que presentan es sumamente diversa y no comprende sólo el tipo religioso.

Cerámica

La alfarería totonaca del horizonte clásico es altamente conocida, no sólo en México, sino a nivel internacional, pues las cerámicas más representativas son las famosas "caritas sonrientes". Estas figurillas son la personificación de distintas personas, tanto de cuerpo completo como sólo su rostro, pero que tienen como rasgos en común el hecho de que sonrían de manera exagerada.

Existen también otro tipo de figurillas, casi todas antropomorfas, pero son muy escasas. Toda esta cerámica esta elaborada con un sólo tipo de barro, el cual es de color rojizo. El Tajín, un sitio mágico, místico que casi se perdió en la oscuridad de los tiempos, un lugar que si bien no contó con la grandeza militar y comercial de otras metrópolis de Mesoamérica, si supo trascender por la exquisitez en su arquitectura y lo magnifico de su ingeniería.

Escultura

La escultura en El Tajín es prolija y una de las mejor conservadas en Mesoamérica. La mayoría de los edificios tienen sus muros ladrados con sin número de figuras; sobresalen los muros de los juegos de pelota. Contrariamente a lo que se pensaría, existen gran parte de las piedras labradas del templo que ocupaba la parte alta de la Pirámide de los Nichos, contándose más de 150 de ellas.

Los relieves de El Tajín, por lo regular, se componen de tres partes: una inferior, ricamente decorada con motivos entrelazados, con la representación del cuerpo de la serpiente de la Tierra; la intermedia en la que se desarrolla la escena libre, y la última representa a la faja celeste.



Destacan tres tipos de esculturas que son típicas de esta zona: las palmas, los yugos y las hachas votivas. De las primeras, podemos decir que son unas figuras que asemejan a la palma, teniendo tres o cuatro tallos y que tienen ornatos muy sui generis, como serían el caso de los collares de manos cortadas rostros humanos descarnados.

Los "yugos" de piedra fueron unos implementos mortuorios y se decoraban con bajos relieves que representaban al "monstruo de la Tierra", un ser fantástico que era la combinación entre un tigre y una rana, el cual, en sus fauces, llevaba un rostro humano. Las hachas votivas son unas singulares retratos, que casi es seguro, se esculpían en honor a algún guerrero distinguido. Estos retratos no son más que cabezas planas cuyos ángulos tienen todos los grados de abertura; desde los más abiertos hasta los más cerrados. Casi todas estas esculturas fueron hechas en piedra basáltica.

Actividad:

Ø  °Elabora un resumen con las principales características del Tajín, puedes incluir imágenes.