10-12-20 Parece imposible, pero se logra
Aprendizaje esperado:
Reconoce en la solidaridad un criterio para impulsar acciones que favorecen la
cohesión y la inclusión.
Énfasis: Distinguir
acciones que promueven la solidaridad.
¿Qué vamos a aprender?
Reconocerás en la solidaridad un
criterio para impulsar acciones que favorecen la cohesión y la inclusión.
La solidaridad es
uno de los valores humanos por excelencia, que se define como
la colaboración mutua en la personas, como aquel sentimiento que mantiene a las
personas unidas en todo momento, sobre todo cuando se vivencian experiencias
difíciles.
Del mismo modo, la
solidaridad no suele considerarse como una obligación o un mandato,
sino que ha de ser voluntaria. Existe, no obstante, un compromiso moral
en quienes dispongan de los recursos para ayudar a otros a superar una
situación crítica, y nuestra cultura no percibe con buenos ojos a
quienes simplemente se rehúsen a hacerlo.
Por último, la solidaridad es
un requisito en la construcción de relaciones afectivas profundas como
el amor o la amistad, dado que generan agradecimiento e
incluso un compromiso de reciprocidad en quienes
reciben la ayuda desinteresada. Se trata de un valor ampliamente fomentado,
como remedio a los males del individualismo y el egoísmo dentro
del funcionamiento del mundo.
Definición de Solidaridad
Social
La solidaridad social es
la acción o principio moral según
el cual la sociedad hace causa común para intentar solventar determinadas
situaciones adversas que sufren algunos de sus miembros.
La solidaridad es uno
de los valores humanos por
excelencia que se define como la colaboración mutua en las personas,
es aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento,
es significado de amor y sinónimo de respaldo,
ayuda, protección, que cuando persigue una causa justa cambia el mundo y lo
hace mejor para todos.
La persona solidaria no duda en
colaborar y apoyar a todos aquellos individuos que se encuentran en
situaciones desfavorecidas, lo que permite distinguirse de las personas
indiferentes y egoístas que solo piensan en sí mismas y efectúan cada acción
evaluando su propia conveniencia.
¿Qué implica la solidaridad como
valor?
Por eso, ser solidarios implica
que reconocemos el valor de cada persona y contribuimos a que pueda
realizar sus proyectos de vida, al ayudar a otros la persona se siente bien
consigo misma porque no se siente sola, ha creado un vínculo, una unión con el
otro, aunque jamás lo haya visto ni lo vaya a conocer.
La mayoría de las veces, este
valor es usado cuando las personas se encuentran en situaciones difíciles he inestables.
Cuando ya no se sabe que más hacer o que más dar para generar esa sensación de
ayuda a otros o hasta la sensación de valer más allá que solo lo
material que se pueda poseer.
La solidaridad no es un valor que
las personas usan al cien por ciento en sus vidas, si es un valor que se enseña
desde la niñez, el dar sin esperar nada a cambio, el saber que puedes sentirte
bien con solo hacer el bien. Pero es contradictorio, cuando te enseñan
que puedes dar sin esperar nada, y a la vez dar para que te retribuyan de
algo de igual valor o más. Eso ya no es solidaridad, es interés.
Si das algo es porque se desea,
si prestas esa ayuda o esa mano que otros necesitan es porque así puedes
proveer de algo más que solo un sentimiento vació.
La solidaridad es lo que no
todos comprenden o hasta ponen en práctica. No se debe esperar a que se
presente un momento difícil, como el ejemplo dado. Se tiene que dar día a día,
en cualquier momento y a cualquier persona.
La solidaridad social según
Durkheim
Cuando se habla de solidaridad
social es imposible no hacer referencia a la labor de Émile Durkheim. Este
sociólogo francés se dedicó a estudiar las relaciones sociales en
la sociedad industrial del siglo XIX, centrándose principalmente en comprender
qué factores explicaban la forma en la que la sociedad se organizaba. Durkheim
llegó al resultado de que era la solidaridad la que explicaba la existencia de
una vida en sociedad.
Siguiendo su línea de pensamiento
la solidaridad social podría explicarse de la siguiente manera. Cada individuo
tiene una conciencia personal,
que lo diferencia del resto y que se refleja en las decisiones que se toman
durante el día a día habitual. De esta manera, esa conciencia individual viene
marcada en gran medida por los rasgos propios de la personalidad de cada
uno.
Por otra parte, frente a esta
conciencia individual o personal, se situaría la conciencia colectiva o común.
Esta conciencia sería el reflejo de la combinación de las distintas conciencias
individuales de todas las personas que forman parte de una sociedad.
Así, la conciencia colectiva
tendría gran influencia sobre los actos de cada individuo mediante el
establecimiento de una serie de valores morales y sentimientos comunes
como definir qué es honrado, bueno, equivocado, deshonesto,…
De tal modo, según Durkheim, la
solidaridad social es el fruto de esta conciencia colectiva, ya que es la
responsable en última instancia de que los individuos se agrupen como un ente
social. La fuerza de
esta cohesión dependerá de diversos factores, dependiendo en gran medida de qué
modelo de organización social es el que sigue cada sociedad.
Este último concepto se puede
ejemplificar muy bien usando la comparación entre una tribu indígena y una
sociedad ampliamente industrializada. En el primer caso, hay un gran
sentimiento de unión entre los miembros de la tribu, pues van juntos cada de
día de caza o las mujeres cuidan a los niños de forma conjunta sin importar
quién sea la madre. Sin embargo, en una sociedad industrializada las relaciones
son mucho más frías y la solidaridad social no surge como algo natural u
orgánico, sino como un elemento mecánico que debe accionarse con algún
dispositivo remoto.
La solidaridad social, se
refiere a la potencialidad o actitud de los individuos de una sociedad para socorrerse
y ayudarse unos a otros en aspectos esenciales de la vida diaria, es
una sensación de unidad basada en los fines o intereses comunes, un
razonamiento que significa ayudar sin recibir nada a cambio, con la utilización
de lo que se reconoce como bueno. Así mismo, se define como las alianzas
sociales que armonizan a los integrantes de una sociedad entre sí.
Por otro lado, la
solidaridad social es considerada un deber ciudadano, que nos involucra y
relaciona con los otros y que, en tal sentido, es elemental para el progreso y
bienestar social de las personas. La solidaridad social es horizontal,
o sea, se da entre iguales, de forma tal que implica un espíritu de
contribución generoso que mueve las relaciones entre las personas de una
comunidad. Su gran impulsor, son los intereses comunes, la pertenencia o el
afecto hacia un grupo determinado y la diligencia por el bienestar de los demás
individuos de la comunidad que se asumen como iguales.
Por lo general, la solidaridad se
manifiesta ante la evidente imposibilidad de un sujeto de poder actuar
individualmente dentro del ámbito social o bien, por la necesidad de encontrar
nuevas formas de colaboración en las otras personas. De allí que la solidaridad
social, sea pariente de la visión altruista del
mundo, en la cual tiene especial relevancia, el sentimiento de caridad y
empatía que un individuo pueda expresar ante otro, sea por sus aprietos, penas
o sufrimientos. Por tanto, la solidaridad social posee también una
dimensión política, pues ésta es primordial para implicar a las
personas en la construcción de una sociedad, donde la justicia, el pundonor y la
igualdad sean bienes comunes primordiales.
La solidaridad equivale al
socorro, amparo, respaldo, protección, que cuando busca una causa justa cambia
el ambiente, lo hace mejor, más saludable y más digno. La solidaridad como
utilidad, se distingue por la colaboración mutua que existe entre los
individuos, lo que les permite alcanzar la superación de los más fuertes
desastres, como terremotos, guerras,
tsunamis, epidemias, entre otros. Debe aplicarse en los hogares, brindársela a
los amigos que se encuentran en situaciones complejas, con el objeto de que la
ayuda les dé la posibilidad de salir adelante y superar en cierta forma alguna
situación, esta solidaridad entre los seres humanos permite soportar
las dificultades que se presentan a lo largo de la vida.
La persona solidaria no vacila
en contribuir y apoyar a todos aquellos individuos que están viviendo una clara
situación desfavorable, lo que las diferencia de las indiferentes e
indolentes ante las circunstancias que pasan sus compañeros, es de suma
importancia inculcar la solidaridad desde la infancia, ya que es vista hoy en
día como una de las bases de origen de los otros valores humanos, que fomentan preciadas
relaciones de amistad, familiares y sociales, fundadas en la cooperación,
asistencia, respeto y tolerancia .
Emile Durkheim, uno de los
autores de la socciología como
doctrina autónoma, ha hecho del criterio solidaridad, uno de los básicos en su
obra, pensando en los efectos de la unión social obligatorios para vivir en
sociedad. La Solidaridad Social, es la fortaleza que adquieren las relaciones
sociales entre las personas para interactuar y adaptar sus actuaciones de
acuerdo al orden socio histórico determinado, que el colectivo certifica y
ratifica con sus prácticas cotidianas. El sociólogo francés identifica dos
clases de solidaridades en la interacción social, la mecánica y la orgánica.
Ejemplos de solidaridad
Puede apreciarse claramente la solidaridad en casos como los
siguientes:
- La
colecta de ropa, víveres imperecederos y otros insumos vitales para
asistir a una población víctima
de una catástrofe
natural, o desplazada por motivos bélicos o económicos.
- La inversión en fondos de
ayuda a sectores empobrecidos de la población, como los comedores
populares gratuitos, las organizaciones de educación popular, etc.
- Los
fondos de pensión, en los que una generación joven paga por la generación
retirada, y luego cuando es vieja recibe a su vez el pago de los jóvenes
venideros.
- Durante
la Segunda
Guerra Mundial, en pleno furor antisemita, hubo muchos alemanes que
arriesgaron sus vidas y las de sus familias para ayudar a judíos escapar
del exterminio.
- Las familias pobres que comparten
con un vecino en peor situación la poca comida que poseen.
Frases sobre la solidaridad
Algunas frases que resumen el espíritu de la solidaridad
son:
- “Uno
a uno somos mortales, juntos en cambio seremos eternos” – Apuleyo.
- “La
solidaridad es la ternura de los pueblos” – Gioconda Belli.
- “No
hay bien alguno que nos deleite si no lo compartimos” – Séneca.
- “El
que da un gran servicio recibe una gran recompensa” – Elbert Hubbard.
- “Las
grandes oportunidades de ayudar a los demás son escasas, pero las pequeñas
nos rodean a diario” – Sally Koch.
- “Llevadera
es la labor cuando muchos comparten la fatiga” – Homero.
- “Se
tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas” – Doris
Lessing.
- “Hay
que unirse, no para estar juntos, sino para juntos lograr algo” – Juan
Donoso Cortés.
Actividad:
ü °Elabora dos frases que representen la
solidaridad como los ejemplos anteriores.
ü °Menciona dos casos de solidaridad que se hayan
dado en tu comunidad.



