miércoles, 9 de diciembre de 2020

F.C. y E. I Grupos: 1D y 1E 10-12-20

 

10-12-20   Parece imposible, pero se logra

Aprendizaje esperado: Reconoce en la solidaridad un criterio para impulsar acciones que favorecen la cohesión y la inclusión.

 Énfasis: Distinguir acciones que promueven la solidaridad.

¿Qué vamos a aprender?

Reconocerás en la solidaridad un criterio para impulsar acciones que favorecen la cohesión y la inclusión.



La solidaridad es uno de los valores humanos por excelencia, que se define como la colaboración mutua en la personas, como aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, sobre todo cuando se vivencian experiencias difíciles.

Del mismo modo, la solidaridad no suele considerarse como una obligación o un mandato, sino que ha de ser voluntaria. Existe, no obstante, un compromiso moral en quienes dispongan de los recursos para ayudar a otros a superar una situación crítica, y nuestra cultura no percibe con buenos ojos a quienes simplemente se rehúsen a hacerlo.

Por último, la solidaridad es un requisito en la construcción de relaciones afectivas profundas como el amor o la amistad, dado que generan agradecimiento e incluso un compromiso de reciprocidad en quienes reciben la ayuda desinteresada. Se trata de un valor ampliamente fomentado, como remedio a los males del individualismo y el egoísmo dentro del funcionamiento del mundo.

Definición de Solidaridad Social

La solidaridad social es la acción o principio moral según el cual la sociedad hace causa común para intentar solventar determinadas situaciones adversas que sufren algunos de sus miembros.

La solidaridad es uno de los valores humanos por excelencia que se define como la colaboración mutua en las personas, es aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, es significado de amor y  sinónimo de respaldo, ayuda, protección, que cuando persigue una causa justa cambia el mundo y lo hace mejor para todos.

La persona solidaria no duda en colaborar y apoyar a todos aquellos individuos que se encuentran en situaciones desfavorecidas, lo que permite distinguirse de las personas indiferentes y egoístas que solo piensan en sí mismas y efectúan cada acción evaluando su propia conveniencia.

¿Qué implica la solidaridad como valor?

Por eso, ser solidarios implica que reconocemos el valor de cada persona y contribuimos a que pueda realizar sus proyectos de vida, al ayudar a otros la persona se siente bien consigo misma porque no se siente sola, ha creado un vínculo, una unión con el otro, aunque jamás lo haya visto ni lo vaya a conocer.

La mayoría de las veces, este valor es usado cuando las personas se encuentran en situaciones difíciles he inestables. Cuando ya no se sabe que más hacer o que más dar para generar esa sensación de ayuda a otros o hasta la sensación de valer más allá que solo lo material que se pueda poseer.

La solidaridad no es un valor que las personas usan al cien por ciento en sus vidas, si es un valor que se enseña desde la niñez, el dar sin esperar nada a cambio, el saber que puedes sentirte bien con solo hacer el bien. Pero es contradictorio, cuando te enseñan que puedes dar sin esperar nada, y a la vez dar para que te retribuyan de algo de igual valor o más. Eso ya no es solidaridad, es interés.

Si das algo es porque se desea, si prestas esa ayuda o esa mano que otros necesitan es porque así puedes proveer de algo más que solo un sentimiento vació.

La solidaridad es lo que no todos comprenden o hasta ponen en práctica. No se debe esperar a que se presente un momento difícil, como el ejemplo dado. Se tiene que dar día a día, en cualquier momento y a cualquier persona.



La solidaridad social según Durkheim

Cuando se habla de solidaridad social es imposible no hacer referencia a la labor de Émile Durkheim. Este sociólogo francés se dedicó a estudiar las relaciones sociales en la sociedad industrial del siglo XIX, centrándose principalmente en comprender qué factores explicaban la forma en la que la sociedad se organizaba. Durkheim llegó al resultado de que era la solidaridad la que explicaba la existencia de una vida en sociedad.

Siguiendo su línea de pensamiento la solidaridad social podría explicarse de la siguiente manera. Cada individuo tiene una conciencia personal, que lo diferencia del resto y que se refleja en las decisiones que se toman durante el día a día habitual. De esta manera, esa conciencia individual viene marcada en gran medida por los rasgos propios de la personalidad de cada uno.

Por otra parte, frente a esta conciencia individual o personal, se situaría la conciencia colectiva o común. Esta conciencia sería el reflejo de la combinación de las distintas conciencias individuales de todas las personas que forman parte de una sociedad.

Así, la conciencia colectiva tendría gran influencia sobre los actos de cada individuo mediante el establecimiento de una serie de valores morales y sentimientos comunes como definir qué es honrado, bueno, equivocado, deshonesto,…

De tal modo, según Durkheim, la solidaridad social es el fruto de esta conciencia colectiva, ya que es la responsable en última instancia de que los individuos se agrupen como un ente social. La fuerza de esta cohesión dependerá de diversos factores, dependiendo en gran medida de qué modelo de organización social es el que sigue cada sociedad.

Este último concepto se puede ejemplificar muy bien usando la comparación entre una tribu indígena y una sociedad ampliamente industrializada. En el primer caso, hay un gran sentimiento de unión entre los miembros de la tribu, pues van juntos cada de día de caza o las mujeres cuidan a los niños de forma conjunta sin importar quién sea la madre. Sin embargo, en una sociedad industrializada las relaciones son mucho más frías y la solidaridad social no surge como algo natural u orgánico, sino como un elemento mecánico que debe accionarse con algún dispositivo remoto.

La solidaridad social, se refiere a la potencialidad o actitud de los individuos de una sociedad para socorrerse y ayudarse unos a otros en aspectos esenciales de la vida diaria, es una sensación de unidad basada en los fines o intereses comunes, un razonamiento que significa ayudar sin recibir nada a cambio, con la utilización de lo que se reconoce como bueno. Así mismo, se define como las alianzas sociales que armonizan a los integrantes de una sociedad entre sí.

Por otro lado, la solidaridad social es considerada un deber ciudadano, que nos involucra y relaciona con los otros y que, en tal sentido, es elemental para el progreso y bienestar social de las personas. La solidaridad social es horizontal, o sea, se da entre iguales, de forma tal que implica un espíritu de contribución generoso que mueve las relaciones entre las personas de una comunidad. Su gran impulsor, son los intereses comunes, la pertenencia o el afecto hacia un grupo determinado y la diligencia por el bienestar de los demás individuos de la comunidad que se asumen como iguales.



Por lo general, la solidaridad se manifiesta ante la evidente imposibilidad de un sujeto de poder actuar individualmente dentro del ámbito social o bien, por la necesidad de encontrar nuevas formas de colaboración en las otras personas. De allí que la solidaridad social, sea pariente de la visión altruista del mundo, en la cual tiene especial relevancia, el sentimiento de caridad y empatía que un individuo pueda expresar ante otro, sea por sus aprietos, penas o sufrimientos. Por tanto, la solidaridad social posee también una dimensión política, pues ésta es primordial para implicar a las personas en la construcción de una sociedad, donde la justicia, el pundonor y la igualdad sean bienes comunes primordiales.

La solidaridad equivale al socorro, amparo, respaldo, protección, que cuando busca una causa justa cambia el ambiente, lo hace mejor, más saludable y más digno. La solidaridad como utilidad, se distingue por la colaboración mutua que existe entre los individuos, lo que les permite alcanzar la superación de los más fuertes desastres, como terremotos, guerras, tsunamis, epidemias, entre otros. Debe aplicarse en los hogares, brindársela a los amigos que se encuentran en situaciones complejas, con el objeto de que la ayuda les dé la posibilidad de salir adelante y superar en cierta forma alguna situación, esta solidaridad entre los seres humanos permite soportar las dificultades que se presentan a lo largo de la vida.

La persona solidaria no vacila en contribuir y apoyar a todos aquellos individuos que están viviendo una clara situación desfavorable, lo que las diferencia de las indiferentes e indolentes ante las circunstancias que pasan sus compañeros, es de suma importancia inculcar la solidaridad desde la infancia, ya que es vista hoy en día como una de las bases de origen de los otros valores humanos, que fomentan preciadas relaciones de amistad, familiares y sociales, fundadas en la cooperación, asistencia, respeto y tolerancia .

Emile Durkheim, uno de los autores de la socciología como doctrina autónoma, ha hecho del criterio solidaridad, uno de los básicos en su obra, pensando en los efectos de la unión social obligatorios para vivir en sociedad. La Solidaridad Social, es la fortaleza que adquieren las relaciones sociales entre las personas para interactuar y adaptar sus actuaciones de acuerdo al orden socio histórico determinado, que el colectivo certifica y ratifica con sus prácticas cotidianas. El sociólogo francés identifica dos clases de solidaridades en la interacción social, la mecánica y la orgánica.



Ejemplos de solidaridad

Puede apreciarse claramente la solidaridad en casos como los siguientes:

  • La colecta de ropa, víveres imperecederos y otros insumos vitales para asistir a una población víctima de una catástrofe natural, o desplazada por motivos bélicos o económicos.
  • La inversión en fondos de ayuda a sectores empobrecidos de la población, como los comedores populares gratuitos, las organizaciones de educación popular, etc.
  • Los fondos de pensión, en los que una generación joven paga por la generación retirada, y luego cuando es vieja recibe a su vez el pago de los jóvenes venideros.
  • Durante la Segunda Guerra Mundial, en pleno furor antisemita, hubo muchos alemanes que arriesgaron sus vidas y las de sus familias para ayudar a judíos escapar del exterminio.
  • Las familias pobres que comparten con un vecino en peor situación la poca comida que poseen.

Frases sobre la solidaridad

Algunas frases que resumen el espíritu de la solidaridad son:

  • “Uno a uno somos mortales, juntos en cambio seremos eternos” – Apuleyo.
  • “La solidaridad es la ternura de los pueblos” – Gioconda Belli.
  • “No hay bien alguno que nos deleite si no lo compartimos” – Séneca.
  • “El que da un gran servicio recibe una gran recompensa” – Elbert Hubbard.
  • “Las grandes oportunidades de ayudar a los demás son escasas, pero las pequeñas nos rodean a diario” – Sally Koch.
  • “Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga” – Homero.
  • “Se tienen menos necesidades cuanto más se sienten las ajenas” – Doris Lessing.
  • “Hay que unirse, no para estar juntos, sino para juntos lograr algo” – Juan Donoso Cortés.


Actividad:

ü  °Elabora dos frases que representen la solidaridad como los ejemplos anteriores.

ü  °Menciona dos casos de solidaridad que se hayan dado en tu comunidad.