lunes, 8 de febrero de 2021

F.C. y E. I Grupos: 1 D y 1 E 09-02-21

 

09-02-21    Negociemos para convivir

Aprendizaje esperado: Utiliza el diálogo para construir consensos y acude a la mediación o facilitación de un tercero cuando no logra resolver un conflicto.

Énfasis: Reconocer que la construcción de acuerdos y consensos son un elemento esencial para la convivencia pacífica.

¿Qué vamos a aprender?

Reconocerás que la comunicación asertiva es esencial en la construcción de acuerdos o consensos, base para lograr una convivencia sana.

¿Qué es Comunicación asertiva?

Como comunicación asertiva denominamos aquella mediante la cual logramos manifestar a los otros de forma simple, clara y oportuna, lo que sentimos, queremos o pensamos.

La comunicación asertiva es una habilidad social de gran valor, que está asociada a la inteligencia emocional y a la capacidad para comunicarse de manera armoniosa y eficaz con los demás.

En este tipo de comunicación no es necesario recurrir a la agresividad para comunicar nuestras ideas, pero tampoco implica que nos retraigamos o nos encerremos en una actitud pasiva o dócil que nos impida comunicar lo que sentimos.

Así, en la comunicación asertiva ha de privar siempre el equilibrio: se trata de comunicar de manera clara y objetiva nuestro punto de vista, nuestros deseos o nuestros sentimientos, con honestidad y respeto, sin menoscabar, ofender o herir al otro o a sus ideas u opiniones.

En este sentido, la comunicación asertiva trata de evitar errores frecuentes en la comunicación, como los ataques personales, los reproches o las ofensas, que no hacen sino dificultar la comunicación, hacerla inefectiva o, simplemente, invalidarla.

Por ejemplo, en una situación incómoda, como pedirle a un amigo que te devuelva el dinero que le prestaste, podría procederse de tres maneras distintas:

  • Agresiva: se le exige que pague el dinero lo antes posible sin escuchar o admitir excusas o justificaciones, incluso se puede echar mano de insultos o de motes desagradables.
  • Pasiva: se le dice que no importa si no puede pagar todavía, y se le insiste en que no se preocupe.
  • Asertiva: se le recuerda que aún no ha pagado el dinero, se escuchan sus razones, y se busca redefinir una fecha en que sea posible el pago.



En la comunicación asertiva se procede de este modo porque este tipo de comunicación se basa, fundamentalmente, en el respeto: se respeta al otro y a lo que este quiera o necesite expresar. Pero también se construye sobre la empatía por el otro, pues esto permite que haya acercamientos y confianza mutua entre las personas y sus diferentes posturas.

Otro aspecto muy importante en la comunicación asertiva es la interlocución constante y la voluntad de negociar en algunas cuestiones o ceder en ciertas posturas y, sobre todo, de cooperar con el fin de poder llegar siempre a una solución.

La comunicación asertiva influye positivamente en nuestra relación con los otros tanto a nivel personal, con nuestra familia, pareja y amigos, como laboral, con nuestros compañeros de trabajo, nuestro jefe, o con nuestros clientes o proveedores. Se trata, en general, de mantener una comunicación positiva, respetuosa, armoniosa, productiva y eficaz con los demás.



Ser asertivo significa confiar en uno mismo, en nuestras opiniones, nuestros derechos, deseos, relaciones, etc. Es lo que definimos como la autoafirmación personal: responsabilizarse uno mismo de sus sentimientos, emociones, pensamientos, opiniones, derechos, y darlos a conocer a los demás. También significa aceptar que los demás también tienen exactamente el mismo derecho a autoafirmarse.

 

¿Cómo se manifiesta la asertividad?



Existen diversos tipos o formas de “manifestarse” la asertividad:

1. La asertividad positiva. Consiste en expresar de forma clara, abierta y sincera el afecto y los sentimientos positivos que se sienten o que le hacen sentir otras personas.
Es reconocer todo aquello que le gusta de los demás y ser capaz de expresarlo sin vergüenza y sin miedo. Ejemplos de comunicación asertiva positiva: “Me gusta mucho trabajar contigo; me haces las cosas muy fáciles; estoy feliz de haberte conocido; siento admiración por ti…”.
2. La asertividad negativa. Consiste en saber decir no o saber negarse cuando no estamos de acuerdo con lo que nos piden, por ejemplo: “No voy a ir a esa fiesta; no quiero, no me apetece; no estoy de acuerdo contigo; no, eso no lo voy a hacer…”. También consiste en expresar comentarios o sentimientos negativos cuando la conducta de alguien nos hace sentir mal o nos incomoda, por ejemplo: “Me molesta que me interrumpas delante de la gente; me gustaría que me respetaras cuando hablo con alguien; no me parece bien lo me que has hecho; estoy molesto contigo…”.

Esta afirmación negativa, que consiste en expresar lo que nos hace sentir mal y aclararlo para que no vuelva a suceder, ayuda a sentirnos mejor al expresar lo que sentimos y nos ayuda a mejorar las relaciones.
3. La asertividad empática. Consiste en expresar nuestros deseos y sentimientos pero después de haber reconocido la situación y los sentimientos del otro: “sé que estás cansado y ya no aguantas más pero yo necesito que ahora me ayudes; sé que puede que no te guste pero quiero decirte algo…”.
4. La asertividad progresiva. Comienza cuando, a pesar de los esfuerzos por ser asertivos y empáticos, la otra persona no responde positivamente. Entonces debemos aumentar la firmeza y repetir nuestra postura pero sin ponernos agresivos, por ejemplo: “por favor, te estoy pidiendo que dejes de interrumpirme, cállate ya…”.

Para que logres una comunicación asertiva se requiere entonces:

  • Honestidad; reconocer tus emociones y expresarlas, por ejemplo, si te sientes muy enojada o enojado o muy triste.
  • Claridad; es decir, que en el mensaje no quepan dudas o confusiones.
  • Ser directa o directo; transmitir tu mensaje sin rodeos.
  • Empatía; dicho coloquialmente, ponerse en los zapatos de la otra u otro para poder entender que es lo que está sintiendo.
  • Oportunidad: esto es, buscar el momento adecuado para comunicar lo que quieres decir.
  • Consideración; comunicar lo que quieres expresar con respeto.

 

Mediación en la resolución de un conflicto

El ser humano por ser un ser racional, único e irreemplazable posee la capacidad de ideación y elección de los modos de vivir, sentir y actuar. La capacidad de razonar y elegir, lleva consigo las diferencias de formas de relacionarse e interpretar sus pensamientos, sentimientos y emociones, lo que trae consigo en ocasiones conflictos y diferencias entre personas.

El concepto como tal, es un proceso de resolución de conflicto que se construye y elabora entre las partes opuestas junto a un asistente que media en un espacio y lugar neutro con el objeto de dar solución y acuerdo a un determinado conflicto, logrando con ello compromisos que responsablemente se cumplirán a partir de lo establecido.



Como recurso,  la mediación permite intervenir en procesos de atención individual o colectivo, tales como comunitarios, familiares, escolares, interculturales, medio ambientales, comerciales, entre otros. Dentro de estos procesos la mediación posee ciertas características que aportan una mejor conducción al proceso,  tales como: la voluntariedad, imparcialidad, confidencialidad, colaboración y poder entre las partes. Cada una de éstas, entrega valor a este proceso para llegar al acuerdo entre las partes y considerando ciertos elementos que estarían dentro del proceso como  la posición (lo que quiere obtener cada parte), los intereses (lo que está detrás de cada interés), o criterios objetivos, opciones de acuerdo, comunicación y la relación a considerar en el proceso.

La mediación es un proceso para la solución de conflictos de manera positiva, y éste debe ser voluntario y confidencial, donde un tercero, que es un mediador, de forma neutral e imparcial, ayuda a las personas implicadas a comunicarse de forma adecuada y constructiva con el fin de alcanzar acuerdos satisfactorios y aceptados por todos los participantes, de esta manera la mediación implica compromiso y colaboración.

“Para que el proceso de mediación sea posible, es necesario que las partes estén motivadas, porque deben de estar de acuerdo en cooperar con el mediador para resolver su disputa, así como para respetarse mutuamente durante y después del proceso”



El mediador actúa como negociador en el proceso, donde busca obtener una solución satisfactoria a la problemática o conflicto de las personas involucradas quienes deberán cumplir con los acuerdos pactados.

Mejorar nuestra calidad de vida, aprendiendo y confiando en nuevas herramientas puede traer como consecuencia nuestro propio bienestar, así como el de las personas que nos rodean, alumnos, familia, amigos y nuestra comunidad en general; así es que, si no has podido llegar a algún acuerdo con esa persona, valdría la pena buscar un mediador.

Por lo que ser mediador, aunque parezca que es una tarea fácil requiere de unas cualidades y habilidades que deben ser trabajadas, pues el mediador debe ser neutral, no puede influir en el resultado de la Mediación. Y para ello debe tener empatía, es decir, hacer sentir a la otra persona que es comprendida, lo que significa escuchar activamente. Ser honesto, humilde y tolerante. Creativo, asertivo y buen negociador. Tener sentido de la transformación que se traduce en estar atento a los momentos del proceso en que los participantes tienen la oportunidad de reconocer más claramente sus objetivos, recursos, opciones y preferencias, para tomar decisiones claras y deliberadas. No emitir juicios sobre las opiniones y decisiones de las partes. No sentirse responsable por los resultados de la mediación. Es un sello distintivo, la actitud de poner decididamente en las manos de las partes la responsabilidad por el conflicto.

Actividad:

  • ·         Realiza una breve reseña sobre los que  es la comunicación asertiva y por medio de un cuadro sinóptico explica sus características.
  • ·         Escribe un ejemplo y explica por qué es un caso donde se llevó a cabo la mediación para solución de un conflicto.