03-02-21 Chichén Itzá
Aprendizaje esperado: Identifica
los rasgos más importantes del Posclásico, al comparar las ciudades de Tula y
Chichén Itzá. Además, reconoce el papel cada vez más importante de la guerra y
de la militarización en las sociedades del periodo.
Énfasis: Identificar
los rasgos más importantes de Chichén Itzá.
¿Qué vamos a aprender?
Conocerás los rasgos más importantes
de una de las ciudades más bellas e imponentes del México antiguo, Chichén
Itzá. Cuyo valor histórico y estético es mundialmente reconocido, pues desde
1988 está inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y
desde 2007 es considerada una de las siete maravillas del mundo moderno. En
esta sesión, profundizarás en los aspectos más relevantes de esta ciudad.
Chichén Itzá, ubicada en la península
de Yucatán, en México, fue una ciudad maya fortificada. Su nombre se traduce
como 'Boca del pozo de los itzaes'. Los itzaes eran, aparentemente, personajes
mítico-históricos, cuyo nombre se pude traducir como 'brujos de agua'.
Chichén Itzá alberga aún hoy las
ruinas de un pasado glorioso que dan cuenta de su importancia: el Castillo, el
observatorio Caracol y los sacbé (calzadas), serán algunos de
ellos. Pero también tendrán mercados, campos de juego, templos y edificios de
gobierno que, junto a las osamentas halladas y las formaciones naturales de los
cenotes, tienen mucho que contarnos.
La ciudad de Chichén Itzá fue fundada
hacia el año 525, pero alcanzó su apogeo entre los años 800 y 1100, período
clásico tardío o postclásico de las culturas precolombinas.
Con más de 30 edificaciones, sus
vestigios se han convertido en testimonio contundente de los avances
científicos de esta cultura mesoamericana, especialmente en lo que se refiere a
astronomía, matemática, acústica, geometría y arquitectura.
Además de su valor artístico
invaluable, Chichén Itzá fue un centro de poder político y, como tal,
concentraba enormes redes de comercio y gran riqueza.
De hecho, los mayas dominaban el
comercio de la zona por medio de las calzadas que dirigían al Castillo, el
corazón de Chichén Itzá. Además, tenían puertos no tan cercanos a Chichén Itzá,
pero desde los cuales controlaban con sus flotas diversos puntos comerciales de
la península.
El comercio fue un punto muy importante
en la economía de la ciudad aunque estaba basada en el intercambio de
productos. Esta función se realizaba principalmente durante las celebraciones
religiosas y los días de mercados. Al igual que en toda el área maya las
monedas eran los granos (semillas) de cacao o su equivalencia en productos.
Esto se incrementó durante la segunda ocupación cuando el Cenote Sagrado se
volvió famoso por sus sacrificios a Chaac (dios de la lluvia) y el “descenso de
Kukulkán” en el Castillo durante los equinoccios.
Tuvieron que enfrentar diferentes
crisis a lo largo de su historia, algunas de las cuales implicaron cambios en
el orden de dominación y organización. Asimismo, recibieron también influencia
de la cultura tolteca.
Tiempo después de que la ciudad fue
abandonada, los españoles dieron con ella en el siglo XVI. Los primeros en
encontrarla fueron el conquistador Francisco de Montejo y el franciscano Diego
de Landa. Ellos dieron testimonio de las maravillas que habían encontrado en
ese lugar.
Con el tiempo, Chichén Itzá acabó por
ser parte de los dominios privados de sus nuevos ocupantes. Así, para el siglo
XIX, Chichén Itzá se había convertido en una hacienda que pertenecía a Juan
Sosa.
El Caracol
El Caracol
(posible observatorio maya).
En el sur de la ciudad se encuentran
los restos de un edificio llamado Caracol, debido a que posee en su interior
una escalera caracol.
Se cree que esta obra es un
observatorio para analizar y cartografiar el firmamento, debido a varios
factores: primero, se ubica sobre varias plataformas que le dan altura sobre la
vegetación, proporcionando vista a cielo abierto; segundo, toda su estructura
está alineada con los cuerpos celestes.
En este sentido, la escalera principal
apunta al planeta Venus. Ya que el edificio está en ruinas, apenas sobreviven
unas tres ventanas. Dos de ellas están alineadas con los cuadrantes de Venus y
una está con el sur astronómico.
Para rematar, las esquinas de la base
están alineadas con los fenómenos solares: el amanecer, el anochecer y el
equinoccio.
El observatorio le permitía a los
mayas predecir y planificar las cosechas, y era utilizado también para predecir
los momentos más oportunos para la guerra, entre otros aspectos sociales.
Las calzadas
Sacbé o calzada
maya.
Un hallazgo extraordinario de los
arqueólogos ha sido el rastreo de al menos 90 calzadas mayas que conectaban
Chichén Itzá con el mundo circundante.
Recibían el nombre de sacbé,
que proviene de las palabras mayas sac, que quiere decir
‘blanco’ y be, que significa ‘camino'. Los sacbé permitían
las comunicaciones, pero además servían para establecer límites políticos.
Aunque no lo parezcan a simple vista,
estas calzadas eran todo un fenómeno arquitectónico. Estaban formadas con
piedras grandes en la base con algo de mortero antiguo. Sobre estas piedras se
disponía una capa de piedras más pequeñas para nivelar la superficie. Estas
capas se limitaban a cada lado por paredes de mampostería que les daban
contención. Al final, la superficie era revestida de una especie de yeso blanco
hecho con piedra caliza.
Todos los sacbé, de un
modo a otro, conducían al corazón de Chichén Itzá, es decir, al castillo en
forma de pirámide.
El Castillo de Chichén Itzá
El
Castillo en forma de pirámide.
En el corazón de la ciudad está en pie
el Castillo, una pirámide monumental de 30 metros en honor a Kukultán, el dios
serpiente de las culturas mesoamericanas, equivalente a Quetzalcóatl. Está construido
totalmente en piedra caliza, material abundante en la zona.
Básicamente, el Castillo funciona como un calendario para la ciudad. Se compone así de 18 terrazas que corresponden a los 18 meses del calendario maya. A cada lado de la pirámide, hay una escalinata de 91 escalones que, junto a la plataforma, suma los 365 días del año.
Las escalinatas culminan en la base
con una escultura con la cabeza del dios serpiente. Dos veces al año, el
equinoccio hace que se proyecte una sombra sobre los bordes de las escalinatas,
que simulan el cuerpo de la serpiente que se completa con la escultura. Se
construye de este modo el símbolo: el Dios serpiente baja a la tierra.
Cenotes: principio y fin de Chichén
Itzá
Cenote fotografiado en su interior.
Los cenotes son, en realidad, lagos
subterráneos que se forman con los años gracias a los depósitos de agua de
lluvia que van modelando la topografía. Están sumergidos a unos 20 metros bajo
la tierra.
Durante los procesos migratorios que
movilizaron a la cultura maya, el hallazgo de estos cenotes fue fundamental
para poder establecer la vida civilizada, ya que no había ríos cercanos en la
jungla.
Estos pozos o lagos tenían agua
suficiente para abastecer a muchas generaciones y, además, siempre se podría
confiar en la lluvia. Así, se convirtieron en la fuente de la economía agrícola
de los mayas.
Mientras que los cuatro cenotes
funcionan como una fuente de agua que permitió el asentamiento y florecimiento
de la cultura, el cenote sagrado o el cenote central representa para los mayas
el vínculo con el más allá. Este era el símbolo central de todo el universo
maya.
El hecho curioso es que en el cenote
sagrado se encuentran vestigios de un altar totalmente sumergido en agua, en el
que se pueden ver muchísimas ofrendas: huesos, textiles, cerámica, metales
preciosos, etc. Pero, ¿qué significado tendrían todos estos elementos? ¿Cómo
pudieron los mayas llevar estas ofrendas bajo el agua? ¿Qué importancia
revestirían para la ciudad de Chichén Itzá?
Muchas teorías se han elaborado con
los años, pero la más extendida supone que estas ceremonias estaban
relacionadas con una temporada de extrema sequía que azotó a Chichén Itzá. Esta
sequía pudo haberse prolongado entre cinco y cincuenta años, lo que hizo que el
agua descendiera a niveles alarmantes.
Ante el fenómeno natural, las
autoridades mayas comenzaron a realizar sacrificios para pedir al dios de la
lluvia que enviara agua. Sin embargo, la lluvia nunca llegó. Los pozos se
secaron y la población comenzó a emigrar buscando un lugar con agua. Poco a
poco, Chichén Itzá se fue vaciando, hasta ser devorada por la jungla.
Otros edificios emblemáticos de
Chichén Itzá
Templo de los Guerreros
Imagen del Templo de los Guerreros.
Está ubicado frente a la gran plaza
del complejo. Tiene planta cuadrada, cuatro plataformas con tres salientes y
una escalinata orientada hacia el oeste. Cuenta en la parte superior con
figuras decorativas llamadas Atlantes, que parecen sostener una banca.
Dentro se encuentra un templo
anterior, lo que da a pensar que los mayas aprovechaban las estructuras viejas
para construir otras de mayor tamaño. Dentro de este hay varias estatuas de
Chacmool. El templo está rodeado por diferentes tipos de columnas, las cuales
son conocidas como "patio de las mil columnas", que conecta con otros
emplazamientos de la ciudad.
Patio de las mil columnas
Patio de las Mil Columnas.
Las columnas dispuestas en este patio
llevan talladas figuras de la vida militar y cotidiana de Chichén Itzá.
Pirámide o Templo de las Grandes Mesas
Templo de las Grandes Mesas.
Se encuentra al lado del Templo de los
Guerreros y fue hecho con el mismo modelo. Hace unas décadas se encontró dentro
del templo un mural policromado en colores vivos con serpientes emplumadas.
Osario
Osario.
Este edificio es una tumba que sigue
el mismo modelo del Castillo, pero no se sabe con seguridad cuál de
los dos edificios fue el primero. Tiene una altura de nueve metros. En la parte
superior tiene un santuario con una galería, está decorado con diferentes
motivos, entre ellos serpientes emplumadas, entre otros.
Plaza de las Monjas
Plaza de las Monjas.
Este edificio recibe este nombre por
los españoles, quienes encontraban parecido entre su estructura y los
conventos. En realidad, debió tratarse de un centro de gobierno de la ciudad.
Tiene diferentes ornamentos y máscaras de Chaak como decoración.
Gran Juego de Pelota
Gran Juego de Pelota.
Los mayas tenían un juego de pelota,
que consistía en introducir un balón en un aro. Existen varios campos para ello
en los diferentes asentamientos mayas. También Chichen Itzá tiene el suyo.
Detalle del aro.
Se enmarca entre murallas de 12 metros
de altura. Tiene un área de 166 x 68 metros. Hacia la mitad del campo, en la
parte superior de las murallas, se encuentran los aros, hechos en piedra. En el
extremo de esta área se encuentra el Templo del Norte, conocido como Templo del
Hombre Barbado.
Templo de los Jaguares
Se trata de un templo pequeño situado
al este de la plataforma de El Gran Juego de la Pelota. Su rica decoración
alude a este juego. En la decoración se observan serpientes como elemento
principal, así como jaguares y escudos.
Tzompantli
Tzompantli o Muro de las Calaveras.
El Tzompantli o Muro de las
calaveras probablemente sea un muro alegórico al sacrificio humano,
pues se cree que sobre su superficie se colocaban estacas con los cráneos de
las víctimas sacrificiales, que podían tratarse de guerreros enemigos. Las
calaveras son el motivo decorativo principal, y tiene por característica la
presencia de ojos en sus órbitas. Además, también aparece el águila que devora
un corazón humano.
Plataforma de Venus
Plataforma o Templo de Venus.
Dentro de la ciudad, dos plataformas
reciben este nombre y son muy similares entre sí. Se puede ver la talla de
Kukulkán y símbolos que aluden al planeta Venus. Antiguamente, este edificio
estaba pintado de ocre, verde, negro, rojo y azul. Se cree que daba espacio
para la celebración de ritos, danzas y diferentes tipos de ceremonias.
Actividad:
°Elabora un cuadro sinóptico con las principales características de
Chichén
Itzá.












