jueves, 4 de febrero de 2021

Historia II Grupos: 2C y 2D 05-02-21

 

05-02-21    Tenochtitlan

Aprendizaje esperadoIdentifica la historia de la cultura mexica, así como sus principales características, costumbres, creencias y organización; también conoce cómo los mexicas lograron dominar gran parte de Mesoamérica.

 ÉnfasisConocer la migración mexica, la fundación de Tenochtitlan, el dominio de la cuenca y las primeras conquistas.

 ¿Qué vamos a aprender?

Conocerás la migración mexica, la fundación de Tenochtitlan, el dominio de la cuenca y las primeras conquistas.

Según los mitos de la fundación de Tenochtitlan, los mexicas levantaron su ciudad, por órdenes de Huitzilopochtli, su dios patrono, en el lugar en que nació un nopal que brotó del corazón de Copil, guerrero sacrificado.

 



Tenochtitlan reflejaba de muchas maneras los avances científicos y artísticos de sus habitantes. Así, la traza urbana y la orientación de los edificios principales expresaban los conceptos de su cosmovisión y sus conocimientos sobre el movimiento de los astros. Las grandes obras hidráulicas y el sistema agrícola de chinampas que desarrollaron, así como la magnificencia de los templos y edificios que construyeron, nos hablan de sus aptitudes en los campos de la ingeniería y la arquitectura.

 Una cuenca muy extensa rodeada por montañas, en la que dominaba un sistema de cinco lagos que en tiempo de lluvias se convertían en un solo espejo de agua, fue el escenario en el que se desarrolló de manera vertiginosa la cultura de los mexicas entre los siglos XIV y XVI. Actualmente es una zona ocupada en gran parte por la ciudad de México y su área conurbada, y muy poco queda ya de los grandes cuerpos de agua que proporcionaron todo un modo de vida a los grupos humanos que desde hace cerca de 30 000 años comenzaron a poblar esta región, que ahora conocemos como Cuenca de México y que los mexicas llamaban Anáhuac.



Después de una larga peregrinación de más de 200 años desde su lugar de origen, ubicado al norte de Mesoamérica, los mexicas llegaron a esta región que estaba densamente ocupada por diversos grupos humanos con desarrollos culturales complejos y florecientes. Esos grupos aprovechaban la gran cantidad de recursos naturales a su alcance: animales y plantas para la caza y recolección en bosques y lagos; piedras en las montañas como basalto, tezontle y pedernal; obsidiana en los derrames volcánicos; madera de los bosques, carrizos de los lagos y sal que obtenían en las costas. Hacia el año 1325 de nuestra era, se establecieron en un islote ubicado en la parte occidental del lago de Texcoco a cambio de pagar tributo a los tepanecas de Azcapotzalco, quienes eran dueños de esa parte del lago. De acuerdo con su historia, el lugar de la fundación les fue indicado mediante una señal por su dios tribal, Huitzilopochtli, quien se comunicaba con ellos a través de su sacerdote. El grupo errante estableció su ciudad en el lugar donde vieron dicha señal, la cual consistía en un águila parada sobre un nopal, y la llamó México-Tenochtitlan.

 Urbanismo y arquitectura

 En ese lugar construyeron un sencillo templo a su dios Huitzilopochtli, el cual se constituiría en el centro de su mundo. A partir de este sitio, dividieron el terreno en cuatro grandes secciones o parcialidades y construyeron largas calzadas orientadas hacia los rumbos del universo para comunicar la isla con tierra firme; esta distribución resultó en un diseño reticular de la urbe, semejante al de Teotihuacan. Las parcialidades recibieron los nombres de Moyotlan, Teopan, Atzacoalco y Cuepopan; en cuanto a las calzadas, al norte se encontraba la del Tepeyac, al sur la de Iztapalapa y al poniente la que comunicaba con Tacuba. A partir de estos elementos la ciudad comenzó a crecer rápidamente, hasta convertirse en una de las más grandes y pobladas de su tiempo.



Con el tiempo, el lugar sagrado marcado por el templo de Huitzilopochtli se amplió y llegó a convertirse en una gran plaza de 500 m por lado, que daba cabida a cerca de 78 templos y estructuras de tipo religioso. Alrededor de este espacio, separado del resto de la ciudad por medio de una plataforma de baja altura, estaban los palacios y las casas de gobernantes y nobles, y más lejos, las casas de la gente común. Toda el área habitacional se encontraba organizada en barrios que a su vez formaban parte de cada una de las cuatro grandes parcialidades.



ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

La organización política de los habitantes de Tenochtitlán, era en teoría democrática. Pero se podría definir como una organización basada en una teocracia militar "pero en la que el fin guerrero estaba subordinado al fin religioso y en la que el mismo emperador, era un sacerdote”.

La religión no influía únicamente en la organización política, sino que también lo hacía en la organización social. Un grupo de familias o clanes constituían una tribu. Entre los tenochcas había 20 clanes o calpullis, cada calpulli tenía asignada una zona de tierra cultivable; los habitantes de un calpulli se repartían el trabajo de sembrar y cosechar esas tierras. En cada calpulli los jefes de familia elegían un representante (calpullec), asesorado por un consejo de ancianos (huehuetque). Los representantes de cada calpulli, formaban el tlatocan, organismo que presidía el gobierno general de Tenochtitlán. Los españoles del lugar, llamaron rey, era el hombre que ocupaba el puesto supremo entre todos los jefes, llamado Tlacatecuhtli (señor de los hombres), también denominado “Tlatoani”. El cargo del Tlacatecuhtli era electivo.

Aun cuando no existían clases sociales remarcadas, se pueden mencionar los siguientes rangos:



La caída de Tenochtitlán

Encuentro

Durante la segunda expedición de Juan de Grijalva en 1518, gente enviada desde el centro de México ya estaba atenta a lo que sucedía en la costa del Golfo. Entonces ocurrió el primero de los encuentros entre los pueblos del centro y los españoles.

 “Los mexicas quisieron obtener información de ellos y tratar de ubicarlos en su propio marco cultural. Pensaban que podían ser personas extrañas, pero, a fin de cuentas, personas, o bien seres distintos de los humanos, no necesariamente divinidades, quizás algún tipo de tzitzimime”, señala el investigador.

 Los mexicas y los españoles buscaron comunicarse mediante su respectiva lengua y señas, pero el resultado fue ambiguo. ¿Qué hicieron los mexicas? Utilizar el código gastronómico. Les ofrecieron a los españoles dos diferentes tipos de comida para descubrir qué tipo de seres eran: carne de guajolote, tortillas, atole, carne de xoloizcuintle, chapulines…, pero también humo de copal, sangre…, es decir comida divina, por si eran dioses.

Cuando vieron que los españoles comían las viandas, los mexicas supieron que estaban tratando con personas, aunque extrañas, en cuyos navíos traían animales muy raros, como caballos y perros entrenados para matar, distintos de los xoloizcuintles, que eran mansos y comestibles; asimismo, les llamó mucho la atención que casi todos fueran varones.

 El diálogo con Hernán Cortés se pudo llevar a cabo gracias a que éste tenía como intérpretes a Jerónimo de Aguilar, quien hablaba maya y español, y a Malintzin, una mujer inteligentísima que se convirtió en la gran traductora, pues hablaba náhuatl y yucateco, y pronto aprendió español.

“Malintzin se convirtió en la gran traductora no sólo en términos lingüísticos, sino también culturales. Les explicó a los españoles las instituciones, los elementos religiosos, las costumbres del mundo mesoamericano. Cabe decir que su interpretación no siempre fue atinada; además, no siempre la entendieron.”

Shock

Cuando los mexicas conocieron las armas de fuego, sufrieron un shock porque no había nada similar en el mundo mesoamericano. Los españoles eran poco más de 450, pero disponían de artillería ligera y transportable, arcabuces, ballestas y caballos, los cuales les permitían tener una gran movilidad.

 Los mesoamericanos estaban acostumbrados al combate cuerpo a cuerpo; así, frente al combate a distancia de los españoles con artillería y caballos, su experiencia guerrera resultó inefectiva.

 “La Conquista no fue un conflicto sólo entre Tenochtitlán y Hernán Cortés, sino entre todos los grupos indígenas. Algunos intentaron pasar inadvertidos, otros estar en primer plano y otros más aprovechar a los extraños. Se trató de un juego complejo. La decisión de los tlaxcaltecas es el mejor ejemplo de ello. Se aliaron a los españoles, suponiendo que los podían aprovechar, en especial para controlar el Valle Puebla-Tlaxcala y eliminar a sus enemigos”.

Es significativo que la primera gran acción que emprendió Cortés después de su alianza con Tlaxcala haya sido la matanza de Cholula. Esta acción terrible convenía mucho a los tlaxcaltecas, pero poco a los españoles. Los primeros fueron los vencedores de momento, si bien luego quedaron en segundo plano. De hecho, varias fuentes indígenas insisten en que los tlaxcaltecas manipularon a los españoles para asestar un golpe a Cholula, del cual no se repuso.



Los hechos se sucedieron vertiginosamente: el 8 de noviembre de 1519 ocurrió el encuentro con Cortés y, menos de medio año después, Moctezuma apresado por él y con grilletes en los pies, se vio humillado y aun despreciado por su pueblo. En los meses intermedios, entre la fecha del encuentro y los últimos días de junio de 1520, había recibido él y alojado amistosamente a los caxtiltecas, los hombres de Castilla. Sumido ya en la desgracia, pudo tomar conciencia entonces de que tenía razón el príncipe Cuitláhuac que se oponía a recibir a esos forasteros. Prisionero en el antiguo palacio de Axáyacatl donde estaban aposentados los españoles, el poder y la grandeza del señor de México eran ya cosa del pasado. Los españoles se apoderaron de sus riquezas y daban órdenes por todas partes. Por ese tiempo cosa no prevista fue que Hernán Cortés tuviera que salir con presteza de Tenochtitlan para hacer frente a Pánfilo de Narváez que, enviado por Diego Velázquez, el gobernador de Cuba, había llegado a quitarle el poder y apresarlo. Esa ausencia fue en realidad trágica porque durante ella Pedro de Alvarado, el “Tonatiuh”, quiso brillar refulgente y para ello planeó y perpetró una gran matanza de mexicas en el Templo Mayor durante la fiesta de tóxcatl en honor de Huitzilopochtli.

Cuando Cortés regresó victorioso a la metrópoli con mayor número de soldados, ya que muchos de los venidos con Narváez se pasaron a sus filas, todo el pueblo y en particular los guerreros mexicas se pusieron en acecho. Había llegado ya el momento de rechazar a esos caxtiltecas. La huida de éstos se tornó entonces forzosa y se efectuó por la noche. Antes, sin embargo, el dramático destino de Moctezuma iba a cumplirse. El rico universo de su cultura, sus templos y palacios, sus dioses, todos sus libros de pinturas, sus sacerdotes y sabios, la Toltecáyotl, herencia de Quetzalcóatl, en poco tiempo iban a desaparecer. Para Moctezuma y su pueblo entero, esos forasteros, tenidos al principio por dioses, estaban causando la ruina de cuanto por siglos había florecido. Como se lee en otro texto, “los dioses de antiguo adorados parecían haber muerto”. Había llegado el ocaso de los dioses.

El destino de Moctezuma II

Fernando de Alva Ixtlixóchitl discurre sobre lo que pudo ocurrir cuando Cortés y sus hombres estaban a punto de partir. Estas son las palabras del cronista tezcocano: “Dicen que uno de los indios tiró una pedrada [a Moctezuma que había salido a una terraza para tratar de calmar al pueblo], de la cual murió, aunque dicen los vasallos que los mismos españoles lo mataron y por las partes bajas le metieron la espada”. Lo cierto parece ser que los españoles arrojaron a la orilla del agua los cadáveres de Moctezuma y del noble Itzcuauhtzin, señor de Tlatelolco. Tristes y desoladas fueron sus exequias con la sola presencia de algunos de sus más allegados. El señor que cerca de 18 años  había estado gobernando con mano firme, imponiéndose en muchos lugares de Mesoamérica, se había marchado a la Región de los Muertos. Tenía entonces 53 años. Con su partida se anticipó lo que iba a ser el destino de Tenochtitlan. Es verdad que Cuitláhuac y después Cuauhtémoc habrían de defenderla.

Los mexicas tenían una conciencia clara de que los españoles eran unos enemigos sumamente peligrosos que, además, recibían el apoyo de varios miles de indígenas de Zempoala y Tlaxcala a los que se les fueron sumando gente de otras poblaciones (algunos cálculos indican que por cada español había 100 indígenas respaldándolo).

 Actividad:

  • ·   Elabora un cuadro sinóptico sobre las características de Tenochtitlan (fundación, economía, clases sociales, urbanismo).
  • ·     Realiza una breve reseña sobre cómo se dio la conquista de Tenochtitlan.