martes, 9 de febrero de 2021

Historia II Grupos: 2C y 2D 10-02-21

 

10-02-21    El Imperio mexica

Aprendizaje esperado: Identifica la historia del pueblo mexica, así como sus principales características, costumbres, creencias y organización; también conoce cómo los mexicas lograron dominar gran parte de Mesoamérica.

 Énfasis: Conocer la división social, la religión, la educación y la guerra entre los mexicas.

 ¿Qué vamos a aprender?

Continuarás con el estudio de la cultura mexica. En esta sesión, profundizarás en su organización, religión, política, división social y su educación.

Religión de los Mexicas

Sus mayores esfuerzos siempre estuvieron dirigidos a la religión; enterrados bajo muchas de las construcciones había ofrendas a los dioses: hachas, joyas y figurillas de jade y serpentina, y máscaras con forma estilizada de jaguar.

Sin embargo, los mexicas o aztecas más que ser politeístas que adoraban varios dioses, eran sincretistas y adoptaron otras creencias o religiones que, a veces, coincidían mucho con las suyas, haciendo que si dos de ellas tenían mucha similitud las fusionaran para formar una misma.

 

 “Podemos comprobar que hay correspondencias entre las deidades tanto del área nahua, en el Centro de México, como de los zapotecos de Oaxaca, o de los mayas de la península.

“Aunque tenían contacto, cada manifestación religiosa siguió su propio rumbo, pero en el fondo la cultura religiosa es la misma en todo Mesoamérica, se comparte por encima de las diferencias”, explicó el especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Rafael Tena también señaló que existían 15 deidades principales, como Ometéotl, Tezcatlipoca, Quetzalcóatl, Tláloc, Huitzilopochtli y Mictlantecuhtli, pero en las fuentes históricas se mencionan hasta 114 dioses, que se dividen en tres grupos: creadores y providentes, de la fertilidad agrícola y humana y del placer, y de la energía cósmica, la guerra y sacrificios humanos.

“Se distinguen 15 dioses principales alrededor de los cuales se organizan otros de menor jerarquía, que a veces son simplemente advocaciones diferentes del mismo dios, eso como para poner un poco de orden a esa multitud de nombres de deidades que de una forma burda nos podrían conducir a un politeísmo desbocado, pero que en realidad es una manera de organizar el pensamiento”

El investigador de la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS) indicó que en la actualidad vemos los sacrificios humanos como una práctica impresionante y desconcertante, pero para esta cultura era parte de su cotidianeidad porque formaba parte de su sociedad.

“Es precisamente esa intensa religiosidad que ellos manifestaban, la cual influía en todos los momentos de su vida, que incluso recurrían en buena medida al sacrificio humano, que llamó mucho la atención desde el siglo XVI.

“Pero en el fondo, como dijo fray Bartolomé de las Casas, mientras más extremo es el sacrificio con que se honra a los dioses, es indicio de una mayor claridad de pensamiento y generosidad del espíritu. De esta forma, el religioso casi justificó los sacrificios humanos, cosa que ninguno de nosotros se atrevería a hacer, pero él lo hizo”.

Asimismo, Tena comentó que la religión que practicaban los mexicas era la oficial, que era politeísta, pero que la gente tenía expresiones que se utilizan en la religión monoteísta. “Ellos se referían a dios como nuestro padre, nuestra madre, aquel por quien vivimos, y estos no son conceptos introducidos por los europeos, sino que se pueden comprobar que eran conceptos autóctonos”.

La pequeña enciclopedia de religión mexica, como definen a la obra La religión mexica, Pilar Tapia, encargada de la edición, y el propio autor, aborda el tema desde un punto de vista antropológico, etnohistórico y/o histórico-cultural; y se basó en información tomada desde las fuentes originales, como las relaciones de los frailes Bernardino de Sahagún, fray Toribio de Benavente y Diego Durán.

Además de documentos escritos en náhuatl, como los Anales de Cuauhtitlan y los códices Borgia, Fejérváry-Mayer, Florentino, Magliabechi, Telleriano-Remensis, Tonalámatl de Aubi, Tovar, Tudela, Vaticano Ríos y los Matritenses, que fueron traducidos e interpretados por el propio antropólogo para esta investigación.

Dioses de losMexicas:

1. Coatlicue

En la mitología del México antiguo, era la diosa azteca de la Tierra, madre de las Estrellas y la Luna, quienes quisieron matarla al saber que estaba embarazada del Sol; su nombre significa “la de la falda de serpiente” y su símbolo es la serpiente.

2. Coyolxauhqui

Entre los aztecas, la Luna, hija de Coatlicue; se la representa como una gran cabeza con cascabeles en la cara.

3. Ehécatl

Señor del viento. Etimología: culebra de viento, de ehécatl, viento, y cóatl, se le conoce como una de las manifestaciones de Quetzalcóatl.



4. Huitzilopochtli

Principal dios azteca, como personificación del Sol y el cielo diurno, hermano de Quetzalcóatl; en su representación de Tezcatlipoca azul o del Sur, es el dios de la guerra. Su nombre significa “colibrí hechicero”; sus adoradores sacrificaban anualmente centenares de personas en su altar; los cronistas españoles le llamaron Huichilobos.

5. Mixcóatl

Nube de serpiente. Dios de tempestades, jefe guerrero que invadió el valle de México al frente de una horda de nahuas; fue divinizado más tarde con el nombre de Mixcóatl Camachtli; asesinado hacia los años 935 ó 947.

6. Mictlantecutli

Señor de Mictlán, entre los aztecas, el lugar de los muertos. Dios del inframundo.

7 .Tecciztécatl

Morador del caracol. Dios que se convirtió en Luna.

8. Tezcatlipoca

Dios azteca, uno de los más importantes, hermano y a la vez enemigo de Quetzalcóatl, con quien acababa de reconciliarse, personifica el cielo nocturno en oposición a Huitzilopochtli; es rojo o negro del Este y del Norte; y en esta segunda representación es el guerrero del Norte.

9. Tláloc

Dios azteca de la lluvia, a la vez benéfico y maléfico, pues tanto fecundaba la tierra como traía inundaciones y desastres; a él estaban subordinadas otras divinidades secundarias; algunas de las más importantes, los tlaloques, representaban los cuatro puntos cardinales y los fenómenos relacionados con la lluvia (trueno, rayo, granizo, nieve, etc.)

10. Tonatiuh

Dios solar de los aztecas; uno de los más importantes de su panteón; su mejor representación y más conocida es la que figura en la llamada Piedra del Sol.

11. Xipetótec

Divinidad agrícola azteca; en una de sus advocaciones preside los sacrificios humanos y de ahí su nombre, que significa “nuestro señor el desollado”.

12. Xiuhtecutli

Señor del año, dios del fuego de los aztecas (aunque aquél había sido inventado por Tezcatlipoca). Llevaba sobre el tocado dos maderos que simbolizaban la manera de encender el fuego. Cada 52 años se celebraba una importante fiesta en su honor, que terminaba con la ceremonia de encender el fuego nuevo, que entonces llevaban desde el cerro de Huizarchtlán hasta el templo de Tenochtitlán, y de allí a los demás templos.



 

13. Xochiquetzal

Diosa azteca de las flores y del buen humor; primera esposa de Tláloc, le fue robada por Tezcatlipoca; personificación de la belleza femenina; se le ofrendaban sacrificios de mujeres, niños y cortesanas; invocada por las mujeres que deseaban tener hijos.

14. Xochipilli

Dios azteca de las flores y la abundancia; preside las fiestas, danzas, artes plásticas y juegos. Su nombre significa “príncipe de las flores”.

15. Yacatecuhtli

Señor de la nariz. Patrón de los mercaderes y el intercambio, sobre todo para viajes de comercio. Se le conoce como Dios viejo.

CLASES SOCIALES DEL IMPERIO MEXICA

La fundación de Tenochtitlán data de 1325, de cuando un grupo indígena abandonó un pueblo llamado Aztlán para ir en busca de la Tierra Prometida, una que encontrarían al toparse con la imagen de un águila devorando una serpiente sobre un nopal después de casi un siglo de peregrinaje.

Al arribar al Lago de Texcoco, los mexicas tuvieron que urbanizar aquella cuenca, para dar cabida a los templos y calpullis, aquellos barrios que definían la capital. Esta forma de organización radicaba en los lazos de parentesco, la apropiación de la tierra y la situación económica. Dentro de cada uno de estos espacios, existían distintas clases sociales.

Alrededor de los principales centros urbanos, que eran Tenochtitlán, Coatepec, Chapultepec, Iztapalapa, Iztapam, Tlacopan, Coyotepec y Texcoco, la organización social estaba jerarquizada, es decir, de tipo vertical. Se puede decir que dicha pirámide estaba dividida en tres: nobleza, pueblo y esclavos. Pero lo cierto es, que dentro de cada rubro se desenvolvían distintos grupos sociales. Estas eran las clases que caracterizaban al Imperio Mexica:

 Huey tlatoani

Emperador



Este era el único gobernante de Tenochtitlán. El término, que viene del náhuatl, quiere decir "gran orador". Ciertamente, esta persona contaba con máxima autoridad, y llevaba a cabo funciones militares y religiosas.

 Pipiltin

Nobles



Después del emperador, este grupo era el que gozaba de mayores beneficios. A éste pertenecían las familias de los políticos, los sacerdotes y la clase militar. Los pipiltin eran los jerarcas de los calpullis, y además de poseer tierras, también podían contar con sirvientes. A estos nobles se les educaba para que fueran, en un futuro, funcionarios del imperio. Cuentan los códices, que este grupo gozaba del consumo del xocoatl (chocolate).

 Pochtecas y macehualtin

Pueblo



Debajo de la nobleza estaba el pueblo mexica. Aquí, destacaba los pochtecas, que eran los comerciantes más importantes de Tenochtitlán. Cabe mencionar, que éstas eran personas muy respetadas. El siguiente nivel correspondía a los macehualtin, que podían ser artesanos y campesinos, se puede decir que en este grupo se hallaban los pobladores comunes.

 

 

Tlacotin

Esclavos



Hasta el último lugar de la pirámide se encontraban los esclavos. La mayor parte de éstos debían convertirse en sirvientes por causa de las guerras. Pero otros pagaban una especie de castigo por haber cometido delitos o tener deudas.

Educación mexica

Los hijos de los nobles mexicas, que ahora conocemos como los hijos de aquellos que tenían altos puestos en el gobierno o simplemente mucho dinero (los pipiltin), eran educados desde los seis años y hasta los quince en el Calmécac. Esta era una institución educativa en la que, lejos de contar con privilegios como era común en los países de Europa, debían barrer, acarrear leña y realizar otras tareas, además de participar en obras públicas y en la agricultura.

Final del formulario

Para la nación mexica, la educación representaba un aspecto fundamental para el desarrollo de cualquier estrato social. Aunque, para los herederos del poder, la responsabilidad era mayor, ya que ellos serían quienes iban a regir el destino de la sociedad. Entonces, la educación de los pipiltin era mucho más exigente, dada la naturaleza de los cargos que en un futuro ostentarían.



 

En ese sentido, no existía un trato especial para los pipiltin y la única diferencia que había entre el Telpochcalli (escuela para la gente común) y el Calmécac, era el tipo de conocimiento impartido.

En Calmécac se enseñaban el arte de gobernar, la disciplina militar, la lectura de códices, el conocimiento de los astros y la lectura de los tonalamatl (los libros del Destino en los que se leía cómo sería la vida y el carácter de cada persona de acuerdo a la fecha de su nacimiento). También se aprendía botánica, herbolaria, escritura, idiomas, arte de guerra y manejos de la administración pública.

La disciplina era tal que los jóvenes que estudiaban ahí no se podían comportar de manera indebida, ya que podían recibir sanciones que incluían la pena de muerte.

 



Los maestros acudían a los hogares de los niños y jóvenes para invitarlos, exhortando a los padres a enviar a los hijos varones a la escuela y a las mujeres a recibir lecciones de la madre en actividades del hogar.

Los Telpochcalli estaban distribuidos en distintos barrios de la ciudad y los jóvenes que acudían a estos recibían una educación bélica, por lo que la deidad patrona era Tezcatlipoca, deidad vinculada con la guerra.

El mismo fray Bernardino de Sahagún mencionó, como parte de sus crónicas, la existencia de siete Calmécac (hileras de casas en náhuatl) dentro del recinto sagrado de Tenochtitlan.

Uno de ellos era el Tzonmolco-Calmécac, que estaba ligado físicamente al templo de la deidad del fuego. México-Calmécac estaba dedicado a Tláloc, Señor de la lluvia, y así cada una de las escuelas se especializaba en el trato de una deidad diferente, así como cada una también gozaba de cierta reputación y especialización diferente.

Guerra-Mexicas

Era una actividad fundamental para la ciudad. Por esa vía los mexicas habían conseguido su primacía sobre las ciudades de la Cuenca de México y posteriormente la expansión de sus dominios. La eficiente estructura militar de los mexicas les permitía asegurarse el flujo de productos a la ciudad y era por ello un importante factor de desarrollo económico. Pero con ser esta la causa primera del hacer guerrero, no era en modo alguno su justificación, también había consideraciones como la defensa del prestigio de la ciudad y el mantenimiento del orden establecido.

El mando de las fuerzas militares estaba a cargo del tlacatéccatl, responsable de las tropas, y el tlacochcálcatl, del armamento. El grueso de la tropa estaba conformado por los macehualtin –cada calpulli constituía un cuerpo dirigido por el tecuhtli–, y había órdenes militares y un alto mando formado por nobles. Por la participación en las campañas militares no había un pago, pues era una forma de tributo al Estado.

Así, entre los mexicas se pueden distinguir dos tipos de guerra: las guerras de conquista y las guerras religiosas o floridas. Las primeras tenían como finalidad obtener diferentes recursos, como tributos, tierras y mano de obra para la infraestructura de la ciudad y sus alrededores, además de que permitían al Estado mexica legitimar su poder y su política expansionista. Sobre las guerras floridas o religiosas ha habido varias polémicas, pues aun cuando se ha interpretado tradicionalmente que tenían como objetivo la captura de prisioneros para el sacrificio, no queda claro si debería considerarse a estas batallas bajo el estricto término de guerra.

A partir del gobierno de Itzcóatl y con la entronización de Moctezuma I o Ilhuicamina hubo un incremento de las prácticas militares y, con ello, se dio la profesionalización de cuerpos especializados en la contienda armada. Es evidente que esto trajo consigo el aumento en el número de guerreros, que se vieron recompensados entre otras cosas al darse a su profesión un alto valor social. Moctezuma I estableció oficialmente con los señoríos de Huexotzingo y Tlaxcala la realización de las llamadas guerras rituales o floridas, como una estrategia política y económica del incipiente “imperio” mexica.

Organización política mexica

El estado mexica tenía un gobierno militarista oligárquico, es decir, una elite dominaba las riquezas del estado con el apoyo del ejército. Los cargos y funciones que desempeñaba cada individuo en la pirámide política eran los siguientes:

Tlatoani: en este personaje se concentraba la vida religiosa, política y el mando sobre los ejércitos tenochcas.

El tlatocan: eran los encargados de dar consejo en temas delicados al gobernante, estaba integrado por miembros de la nobleza que desempeñaban además funciones judiciales y administrativas.

El cihuacóatl: daba al tlatoani ayuda en las actividades administrativas como lo eran la recaudación y la justicia. Este actor político tenía una importancia relevante, ya que además de ser el jefe de los sacerdotes, éste tomaba de forma temporal el lugar del tlatoani cuando éste se ausentaba al partir hacia el mando de los ejércitos aliados.

El consejo supremo tomaba las decisiones políticas, militares y administrativas y designaba al nuevo huey tlatoani cuando se producía la muerte del soberano. En el territorio que se encontraba bajo jurisdicción azteca, especialmente en los focos rebeldes, había gobernadores militares apoyados por pequeñas guarniciones que mantenían el orden y aseguraban la recaudación de los tributos.

 

Actividad:

  • ·         Mediante un esquema explica las principales características del imperio mexica en cuanto a religión, clases sociales, guerra y organización política.