11-02-21 Lleguemos a un acuerdo
Aprendizaje esperado:
Utiliza el diálogo para construir consensos y acude a la mediación o
facilitación de un tercero cuando no logra resolver un conflicto.
Énfasis: Identificar
en la mediación una forma para construir acuerdos y consensos.
¿Qué vamos a aprender?
En esta sesión, aprenderás
a emplear el diálogo y ensayar la construcción de consensos. Para ello,
centrarás tu atención en conocer la mediación y cómo contribuye a solucionar
pacíficamente los conflictos.
El diálogo como base de las
buenas relaciones
Dialogar es conversar con otras
personas sobre nuestras ideas, pensamientos, sentimientos. Nos permite crear
y avanzar en las buenas, correctas y fructíferas relaciones, sean
personales, sociales o profesionales.
El diálogo es un valor
fundamental para la convivencia. A pesar de que el refrán dice que “hablando se
entiende la gente”, lo importante del diálogo no es hablar, sino el
entendimiento.
La vida y las necesidades
cambian, incluso la forma de comunicarnos. Pero lo que nunca cambiará es la
necesidad del ser humano por dialogar y relacionarse con otras
personas y conseguir así estar en equilibrio con todos los que le rodean en los
diferentes ámbitos de la vida.
Y, sobre todo, sin rencores, sin
malas caras, sin venganzas y sin malos entendidos, que lo único que promueven
es el distanciamiento físico y emocional con las personas.
Donde hay diálogo es más fácil
que haya entendimiento, que se puedan producir acuerdos y que ello facilite
el desarrollo de un proyecto, de una actividad, de una amistad o de una
relación.
Una mirada, un gesto, un tono, un
momento o un lugar pueden abrir o cerrar las puertas a la comunicación.
Aprender a comunicar
facilitará el diálogo. El comportamiento no verbal acompaña y enfatiza
el comportamiento verbal, pero cuando no son congruentes tendemos a dar valor y
prioridad a la expresión facial, a la postura, la mirada o el gesto.
Damos más credibilidad a lo que
vemos que a lo que oímos. El 60% de nuestra atención va hacia lo que percibimos
a través de la expresión facial y los gestos; alrededor de un 30% viaja hacia
el tono de voz (lo que se denomina “comunicación paralingüística”) y en torno
al 10% corresponde al contenido del mensaje.
Es decir, es importante
cuidar las formas con las que transmitimos porque supone implicar o no
a las personas que nos escuchan. Nuestro cuerpo y cara están en constante
comunicación; no se silencian, como sí puede ocurrir con la palabra.
A partir de esto se pueden lograr consensos que permitirán una mejor
convivencia, pero analicemos que es un consenso. El término consenso es aquel
que se utiliza para hacer referencia al acto mediante el cual varias partes
llegan a un acuerdo que satisface a todos. El consenso es una parte muy
importante de la vida en democracia ya que supone que cualquier decisión debe
ser aceptada por todos los integrantes de un grupo, de otro manera estaríamos
hablando de algún tipo de autoritarismo que no es beneficioso para la
convivencia armoniosa.
Para entender el concepto de
consenso es importante señalar que la convivencia humana, a diferencia de la
animal, no se basa en instintos y fuerzas incontenibles sino que está
organizada en torno a principios racionales y esto hace que para muchas cosas
de la vida cotidiana dos o más individuos puedan ponerse de acuerdo sobre lo
que es mejor y más adecuado de acuerdo al entorno y contexto. El consenso
supone que las partes que participan en el fenómeno se ponen de acuerdo
aceptando incluso aquellos elementos con los que no estén totalmente
satisfechos pero que harán que se pueda llegar a un punto intermedio.
El consenso puede estar presente en
innumerables situaciones de la vida cotidiana, por ejemplo cuando se ponen de
acuerdo dos o más partes sobre el precio de un producto, o sobre cómo actuar
frente a una situación específica, etc. Sin embargo, en algunas situaciones de
la vida política, el consenso es esencial para llegar a transformar la realidad
y realizar sobre ella cambios realmente útiles. Esto es así por ejemplo cuando
diferentes partidos u organizaciones políticas deben ponerse de acuerdo o
llegar a un consenso sobre cómo actuar frente a un conflicto difícil de
solucionar; lo mismo sucede cuando miembros de un mismo partido deben
consensuar los métodos y prácticas a seguir ante una situación particular (por
ejemplo, la elección del candidato que se presentará a las elecciones).
La mediación es un intento de trabajar con el otro y no contra el
otro, en busca de una vía pacífica y equitativa para afrontar los conflictos,
en un entorno de crecimiento, de aceptación, de aprendizaje y de respeto
mutuo.. Consiste en un proceso voluntario, flexible y participativo de
resolución pacífica de conflictos, en el que dos partes enfrentadas recurren
voluntariamente a una tercera persona imparcial, el mediador, para llegar a un
acuerdo satisfactorio.
La mediación puede ser informal o
formal.
La informal es la que se presenta de manera más o menos casual, por
ejemplo, en casa, cuando dos hermanos tienen un conflicto y entra otro hermano
a ayudar a resolverlo. En este caso, la persona mediadora actúa espontáneamente
y aplica sus habilidades, valores y capacidades sin mucha formalidad.
La mediación formal requiere
ciertas condiciones y fases ya que es un proceso estructurado y
debe llevarse a cabo con reglas y una temporalización adecuada en cada caso.En
el inicio el mediador recibe la solicitud de una de las partes en conflicto y
establece contacto con la otra parte, proponiendo un proceso de mediación como
alternativa a un proceso judicial (si ese es el caso).
OBJETIVOS DE LA MEDIACIÓN.
El objetivo de la mediación no es
el acuerdo sino:
• Facilitar que se establezca una
nueva relación entre las partes en conflicto.
• Aumentar el respeto y la
confianza entre estas.
• Corregir percepciones e
informaciones falsas que se puedan tener respecto al conflicto y/o entre los
implicados en este.
• Crear un marco que facilite la
comunicación entre las partes y la transformación del conflicto.
De esta forma, se pueden
convertir las situaciones conflictivas que se viven diariamente en
oportunidades de aprendizaje.
¿QUÉ PUEDE IR A
MEDIACIÓN?
No todos los conflictos pueden ser llevados a mediación.
No se puede plantear la resolución de un conflicto a través
de la mediación en los siguientes casos:
• Cuando hay que denunciar lo que está sucediendo.
• Cuando hay violación a los Derechos Humanos.
• Cuando no hay voluntad de una de las partes.
• Donde se ha violado la ley.
• Donde se tocan temas legales complejos.
BENEFICIOS DE LA MEDIACIÓN
• Contribuye a desarrollar actitudes de interés y respeto
por el otro.
• Aumenta el desarrollo de actitudes cooperativas en el
tratamiento de los conflictos, al buscar juntos soluciones satisfactorias para
ambos.
• Contribuye a desarrollar la capacidad de diálogo y a la
mejora de las habilidades comunicativas, sobre todo la escucha activa.
• Contribuye a mejorar las relaciones interpersonales.
• Ayuda a reconocer y valorar los sentimientos, intereses,
necesidades y valores propios y de los otros.
• Favorece la autorregulación a través de la búsqueda de
soluciones autónomas y negociadas.
Ejemplo:
Los dos grupos de vecinos
lograron concertar una reunión. Ambos llegaron dispuestos a defender su
posición. Doña Soledad, administradora de la junta de vecinos, pidió a ambos
grupos que expusieran, cada uno, la situación desde su perspectiva. Mientras unos
hablaban, los otros interrumpían y en más de una ocasión se armó un intercambio
de gritos e insultos. La administradora, entonces, los llamó a la calma y les
propuso lo siguiente: que cada grupo se “pusiera en los zapatos del otro” y
reconocieran en qué tenía razón el bando contrario. Después de este ejercicio,
ambos grupos se tranquilizaron y doña Soledad los motivó a dialogar hasta
llegar a un acuerdo por consenso.
Actividad:
- · ¿Cómo el dialogo ayuda a lograr una mejor convivencia?
- · ¿En qué casos se puede llevar a cabo la mediación?
- · Menciona un ejemplo de mediación informal y otro formal.



