viernes, 12 de febrero de 2021

Historia II Grupos: 2C y 2D 12-02-21

 

12-02-21          Reinos indígenas antes de la Conquista I

Aprendizaje esperado: Conoce los grupos y señoríos indígenas que habitaban el actual territorio mexicano cuando llegaron los españoles.

 Énfasis: Conocer el territorio fragmentado, el centro más allá de los mexicas; además, identificar los señoríos huastecos y los totonacos.

¿Qué vamos a aprender?

 Reconocerás a grupos indígenas que habitaron el actual territorio mexicano.

En esta sesión, estudiarás dos pueblos del periodo Posclásico: los totonacas y huastecos. Ambos compartieron un entorno físico que se caracterizó por su abundante vegetación y fauna, mismo que favoreció la producción y recolección de alimentos. Éstos, como otros pueblos, fueron sometidos por el poderío mexica al convertirlos en sus tributarios: en especial del algodón y la vainilla. Igual que el resto de las culturas mesoamericanas del Posclásico tardío, se someterían a un cambio cultural debido a la invasión y llegada de los españoles.

¿Qué fue la cultura totonaca?

La cultura totonaca se desarrolló durante los períodos culturales clásico (desde el año 300 hasta el 950 d.C.) y posclásico (desde el año 950 hasta el 1520 d.C.). Fue adoptada por los pueblos indígenas mesoamericanos que habitaron en México, en el territorio que hoy conforman los estados de Veracruz y parte de Puebla.

Su nombre es el plural de “totonacatl” y hace referencia a “los habitantes de la región de Totonacapan”. Algunos autores han interpretado la palabra “totonaco” como “hombre de tierra caliente”.

El imperio totonaco resultó ser una cultura pacífica que no recurría a la violencia, sino que resolvían los conflictos por vía pacífica y diplomática. Sobresalió por sus expresiones artísticas, aplicadas en la arquitectura de las ciudades precolombinas de Papantla, Cempoala y El Tajín. Las tres formaron una asociación de metrópolis conocida como “los tres corazones”.

 

Las comunidades totonacas cayeron en el dominio de los aztecas quienes, años más tarde, fueron desplazados por los españoles (que llegaron al continente americano en el siglo XVI).

Ubicación de la cultura totonaca



El sitio arqueológico de Cempoala se encuentra en el actual estado de Veracruz.

La cultura totonaca se desarrolló en la región costera del estado de Veracruz y en la sierra de Puebla, a través de un imponente despliegue urbano denominado “los tres corazones”, que estaba integrado por tres ciudades:



  • El Tajín. Fue la ciudad capital de la cultura totonaca y abarcó la región entre los ríos Cazones y Tecolutla. Sus principales obras arquitectónicas fueron el Grupo del Arroyo, la Pirámide de los Nichos, el Templo Azul y las canchas de juego de pelota, norte y sur.
  • Papantla. Se extendió alrededor de El Tajín. Su nombre significa “la ciudad de los pájaros ruidosos”. Se destaca por las obras arquitectónicas de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el monumento al Volador y la capilla Cristo Rey.
  • Cempoala. Se extendió en la llanura costera cerca del Golfo de México y del río Actopan. Contaba con numerosos canales de riego que abastecían a los campos destinados a la agricultura. Entre sus obras arquitectónicas se destacan los templos: el Sol, el Mayor, el de las Chimeneas y el de la Cruz, además del palacio de Moctezuma.

 

 

 

 

 

 

 

 

Características de la cultura totonaca



La Pirámide de los Nichos funciona como un “calendario astronómico”.

La cultura totonaca estaba conformada por dos clases sociopolíticas:

  • Los nobles. Se encargaban de controlar la economía y la religión. Este grupo estaba integrado por el cacique (quien gobernaba), los sacerdotes (quienes dirigían el culto ceremonial a los dioses, tenían conocimientos astronómicos y dirigían los sacrificios humanos) y los más acaudalados, poseedores de tierras.
  • Los plebeyos. Se dedicaban a la producción agrícola, artesanal, pesquera y a la albañilería, además de prestar servicios  como sirvientes en las tierras de los nobles y en los templos. Este grupo estaba conformado por la mayoría de la población.

La economía de la cultura totonaca se basó en la agricultura (sembraban chile, tomate, maíz, cacao y algodón), en el comercio (lo que permitió el desarrollo de las ciudades para poder vender los productos) y en el trueque de productos y servicios.

La magnitud del poder económico alcanzado por la cultura totonaca quedó evidenciada a través de las edificaciones de pirámides, monumentos, casas y palacios, cuidadosamente decorados.

El arte de la cultura totonaca se manifestó en la cerámica, la artesanía y la escultura (que se caracterizó por el empleo de caras sonrientes). También desarrollaron una arquitectura sobresaliente por sus fachadas con relieves tallados.

La cultura totonaca adquirió importantes conocimientos sobre astronomía , que tuvo influencia en la edificación de monumentos, como en el caso de la orientación de la Pirámide de los Nichos que funciona como un “calendario astronómico”.

 

 

 

Religión de la cultura totonaca



El juego de pelota no era un simple deporte sino un ritual religioso.

La religión de la cultura totonaca tenía algunos aspectos contrapuestos en comparación al resto de las civilizaciones mesoamericanas, como el sentido matriarcal (es decir, que la mujer era quien transmitía los derechos de la herencia).

Tenían la convicción de que las diosas eran quienes creaban el alma de las personas y consideraban a Centéotl como la diosa del maíz mientras que, para otras civilizaciones, era el dios del maíz. También eran politeístas y adoraban a sus dioses del mismo modo que lo hacían las otras culturas, como al dios Tláloc, Quetzalcóatl, Xipototex y Xochipilli.

Las canchas de juego de pelota, además de funcionar como campos deportivos, eran espacios para los rituales religiosos, donde el ganador de los partidos era sacrificado en honor a los dioses.

Aportes de la cultura totonaca

El principal aporte de la cultura totonaca tiene que ver con la planta de vainilla, a pesar de que algunos investigadores dudan de su origen real.

Fue muy utilizada en la región de Totonacapan para diversos usos, siendo el medicinal uno de los más importantes porque actuaba como antiséptico o desinfectante. En la actualidad resulta una especia indispensable para dar sabor y aroma los postres y platos dulces.

Otro significativo aporte es el lenguaje. El purépecha y el totonaco son las dos únicas lenguas que México considera como originarias de su tierra.

Tenían veinticinco maneras para enumerar las cosas dado que para su denominación empleaban un prefijo que estaba condicionado por el tipo de cosa a enumerar (un objeto de forma alargada, un animal, una persona, etc). En el siglo XXI el lenguaje totonaco ha sido utilizado por Estados Unidos con fines militares debido a su complejidad y difícil traducción.



Cultura huasteca: historia, características e influencias

La cultura huasteca es un rico y antiguo pueblo que ha tenido la suerte de pervivir hasta nuestros días. Con una historia y tradiciones muy rica, los huastecos o teenek han sabido combinar su cosmovisión con las nuevas influencias europeas desde la llegada de Hernán Cortés.

A continuación veremos esta rica cultura, su historia y origen, sus características más llamativas, cómo eran antaño y qué costumbres siguen manteniendo vivas.

¿Qué es la cultura huasteca?

La cultura huasteca es el nombre con el que se conoce al pueblo teenek, una cultura de origen maya que se asienta en la región cultural de la Huasteca, repartida entre varios estados de México. A diferencia de lo que ha sucedido con otros pueblos prehispánicos, los huastecas o teenek han conseguido sobrevivir al paso del tiempo, manteniendo su lengua, tradiciones e identidad étnica, pero incorporando a su cultura influencias europeas.

El nombre de huasteca no proviene del idioma de este pueblo, sino del náhuatl, concretamente de la palabra “cuextécatl”, la cual podría tener dos significados: o bien “caracol pequeño”, en caso que venga de “cuachalolotl”, o bien “guaje”, un tipo de leguminosa, teniendo como origen etimológico la palabra “huaxitl”.



Se cree que esta cultura tiene unos 3.000 años de antigüedad, desarrollando sus rasgos más distintivos cerca del 750 d.C. Una de las prácticas más llamativas de los ancestros de los actuales huastecos es la deformación craneal como indicador de estatus dentro de la jerarquía política. Además de ello, también se mutilaban los dientes y se perforaban nariz y orejas. Otra de las características más llamativas de esta antigua cultura fue la de que tenían una configuración política similar a la de las antiguas polis helénicas.

Historia de esta civilización precolombina

La cultura huasteca es muy antigua. Los actuales huastecos son descendientes de algunos pueblos mayas, originalmente asentados al sur de México. Se cree que el mayor momento de esplendor huasteca debió ser mucho antes del surgimiento del Imperio Azteca en Mesoamérica.

 

Tiempos ancestrales

Hallazgos arqueológicos han demostrado que la cultura huasteca llegó a la zona del golfo de México en algún momento del extenso período comprendido entre 1500 a.C. y 900 a.C. Estos primeros huastecas eran colonos de procedencia maya, originarios del sur de las actuales tierras mexicanas.

Antes de la llegada de los conquistadores españoles las tierras mexicanas eran regiones étnicamente diversas. Así, en el sur y el suroeste se encontraban los propios huastecos, junto con tepehuas, totonacos y otomíes. Al norte y al noroeste convivían nahuas, chichimecas, guachichiles y pames.

El nombre que se les dio a las tierras huastecas ancestrales fue el de Xiuhcoac, que es de donde proviene el nombre en castellano de la Huasteca. Esta palabra, de origen náhualt, significa “serpiente de turquesas”.

Conquista azteca

Antes de la llegada de los españoles y de su conquista de América, el Imperio Azteca ya inició esta tendencia. Los mexicas, bajo el mando del tlatoani (rey) Moctezuma Xocoyotzin, comenzaron una campaña en 1454 para conquistar la región de Xiuhcoac.

Esta guerra fue larga, durando incluso hasta después de la llegada de los españoles al Nuevo Mundo en 1492 y finalizando en 1506, cuando el sucesor de Moctezuma, el rey Ahuizotl, pudo derrotar a los habitantes de la zona.

Desde entonces, la Huasteca quedó dominada por los mexicas, lo cual fomentó el intercambio cultural entre huastecos y aztecas.

Llegada de Hernán Cortés

La dulce victoria que había logrado el Imperio Azteca poco le duró. En 1521 los españoles conquistan Tenochtitlán, capital mexica, provocando el fin de la época dorada de dominio azteca y el colapso de esta civilización.

Aprovechando el caos que acababan de generar en la administración azteca, los conquistadores europeos enviaron expediciones para someter a los pueblos de la costa del golfo e iniciar la colonización de sus territorios.

La conquista hispánica sobre los territorios mexicas no fue tarea sencilla, y más en tierras huastecas. El propio Hernán Cortés tuvo que ponerse al mando de un ejército compuesto por indígenas aliados para conseguir vencerlos el mes de octubre de 1522.

A partir de ese momento la región de la Huasteca quedó bajo dominio español, ordenando Cortés que se levantaran nuevos asentamientos y repartiendo grandes extensiones de terreno entre sus oficiales.

Los colonos españoles, quizás empujados por el mito de las Siete Ciudades de Cíbola, fueron a tierras huastecas en búsqueda de oro. Sin embargo, quedaron decepcionados al ver que en la Huasteca no abundaban los metales preciosos, así que comenzaron a esclavizar a los nativos como método para aumentar sus riquezas.

Esto no le gustó a la Corona española, que había prohibido el comercio de esclavos, sin embargo, este tipo de negocio era algo muy frecuente en la región. Los esclavos eran vendidos y enviados al Caribe, haciendo que la región perdiera población.

Afortunadamente para los huastecas y el resto de pueblos amerindios, la Corona intervino definitivamente en 1527, expropiando las tierras que Hernán Cortés había repartido. Se asentaron nuevos colonos españoles y el trato hacia los indígenas mejoró notablemente.

Rasgos distintivos

Aunque el pueblo huasteco sigue existiendo a día de hoy, cabe destacar algunas diferencias con respecto a sus antepasados prehispánicos.

Extensión geográfica

La cultura huasteca original abarcó el norte de los actuales estados mexicanos de Veracruz, este de Hidalgo, noreste de Puebla, sureste de San Luís Potosí y parte de Tamaulipas y Querétaro. Por la costa, el territorio huasteco comprendía desde Tuxpan hasta Pánuco.

Los límites territoriales por el norte estaban marcados por los ríos Guayalejo y Tamesí, aunque también se han encontrado restos de posibles asentamientos huastecas a poca distancia de la actual Ciudad Mante. Teayo, en Veracruz, era la referencia de la frontera suroeste.



Modificaciones corporales

Una de las características antropológicas más llamativas de los huastecas ancestrales es su práctica de la deformación craneana, atribuido a celebraciones rituales y de estatus político. Estas deformaciones eran una costumbre extendida entre los caciques huastecas, quienes eran la clase gobernante de esta cultura.

Además, se perforaban las orejas para adornarlas con elementos de hueso y concha, algo parecido a las modernas dilataciones y otros piercings.

Idioma

El idioma huasteco es la lengua más característica de este pueblo, aunque también usan el náhuatl y el español.

El autoglotónimo, es decir, la palabra que usan los huastecas para referirse a sí mismos y a su idioma es el de “teenek”, que como se puede ver no se parece en nada a cómo nos referimos a ellos en español. Esta palabra significa en su idioma algo así como “hombres de aquí”.

En cambio, la palabra que se usa para referirse a los aztecas en otras lenguas procede del náhuatl, como hemos dicho anteriormente. PONER ALGO MÁS

Esta lengua es de raíz maya, pero se cree que empezó a diferenciarse del resto de lenguas de la familia hace miles de años. Hasta hace poco compartía subrama con la lengua chicomuselteca, extinta en la década de 1980.

En la actualidad este idioma tiene poco menos de 200.000 hablantes, se habla en los estados de San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas y llama bastante la atención el hecho de que se encuentre alejada del gran dominio lingüístico del resto de las lenguas mayas, es decir, el sureste de México, Guatemala y El Salvador.

La primera descripción de esta lengua accesible a los europeos fue escrita por Andrés de Olmos, misionero franciscano conocido por su labor como filólogo, no únicamente de esta lengua, sino también del náhuatl y el totonaco.

A continuación veremos algunas palabras en este idioma:

Economía

En base a los restos arqueológicos, se ha observado que los primeros habitantes de la zona que dominaron la agricultura fueron los otomíes, una cultura que se asentó a orillas del río Pánuco.

Los huastecos llegaron a la región sobre el 1.500 a.C, destacando por su producción de recipientes de arcilla. Aún así, la principal actividad económica de este pueblo era la agricultura, y sigue siéndolo en la actualidad, junto con la ganadería y la elaboración de elementos de madera.

Agricultura

Ya el hecho de que los mexicas llamaran a la región huasteca como Tonacatlapan, que significa “tierra de comida”, nos viene a decir cómo de próspera era la agricultura huasteca. La causa de ello era la gran fertilidad de la región, que permitía el cultivo de diversidad de plantas alimentarias.

Entre los cultivos que más producían tenemos el maíz, las calabazas, los frijoles, los chiles, la yuca y las batatas, y usaban una agricultura de temporada, cuando comenzaban las lluvias. Antes de plantar, tenían la costumbre de quemar las tierras de cultivo.



Caza y recolección

Aunque de agricultura bastante desarrollada, la recolección de plantas silvestres era también una práctica común entre los huastecas. Este pueblo aprovechaba lo que la naturaleza le ofrecía, como chiles pequeños, frutos silvestres, miel, sal, mariscos y animales que cazar..

Alfarería

La cerámica huasteca fue importante para la región, especialmente cuando se vieron influenciados por otras culturas del área maya principal y las del centro del moderno estado de Veracruz. Los huastecas producían esta cerámica y la comercializaban. Este comercio llegaba hasta el río Bravo, al norte, y hasta Zempoala al sur.



Organización política histórica

El sistema de gobierno huasteco era de base teocrática y caciquista, es decir, la religión era el elemento legitimador del poder combinado con la figura del cacique, la clase gobernante. Cada una de las ciudades huastecas importantes estaba gobernada por un cacique. Estas ciudades eran más o menos independientes, del estilo de las ciudades-estado griegas de la antigüedad. Tan solo se unían en épocas en las que la presencia de una amenaza externa pusiera en peligro el orden preestablecido.

La organización política de esta cultura era totalmente jerárquica, estando al frente de la misma los caciques los sacerdotes y los militares. Por debajo de ellos se encontraba la clase social formada por nobles y guerreros. Debajo de estas clases altas se encontraban los comerciantes y artesanos. Finalmente, en el último escalón de la estructura política huasteca se encontraban los campesinos.

El título de cacique era hereditario, pasando al primogénito varón o descendiente adulto más cercano. En caso de que el heredero no tuviera la edad adecuada, los huastecos nombraban una especie de regente. En caso de que no se tuviera a ningún heredero, se elegía a un personaje importante de la comunidad.

Mitología

Hoy en día, la mayoría de los huastecas son católicos, sin embargo, sus antepasados tenían una rica religión politeísta. Pese que la religión original está, a efectos prácticos, extinta, perduran algunos de sus elementos en la peculiar versión del cristianismo católico que practican los huastecas.

Los dioses huastecas originales podían tener forma humana, animal o de cosas. La mayoría de estos dioses estaban relacionados con aspectos cotidianos de la cultura huasteca, desde la vida y la muerte, el Sol y la Luna, la agricultura, las enfermedades, la cultura, el nacimiento...

Entre los dioses que podemos destacar de los huastecas, algunos exclusivos de esta cultura y otros provenientes de los aztecas, tenemos a Tlazoltéotl, la diosa de las cosechas, Teteoinan, la madre de los dioses, Xochiquetzal, la diosa del amor y las flores, Cipac, el dios que enseñó a los hombres cómo cultivar maíz, y Ehécatl, el dios del viento del norte y portador de las lluvias.

En cuanto a su forma de concebir cómo era el Universo, los huastecas tenían una peculiar cosmovisión. Para ellos, el mundo había sido creado en un tiempo en el que, antes de todo, solo había habido mar y oscuridad. Los dioses tomaron un pez y lo dividieron en dos partes, haciendo que una de esas mitades fue lo que se convirtió en la Tierra, y la otra mitad fue lo que se convirtió en el Cielo.

A su vez, los huastecos consideraban que el cosmos constaba de tres planos diferentes:

  • En el inferior se encontraban las deidades f´rias y los muertos.
  • En el intermedio, o plano terrestre, vivían los humanos y los animales.
  • En el superior, era donde se encontraban los dioses de naturaleza caliente.

Actividad:

  • ·         A través de un cuadro sinóptico indica las principales características de la cultura Totonaca y en otro la cultura Huasteca.