23-11-20 Monte Albán: Los hombres de las nubes
Aprendizaje
esperado: Identifica
los principales rasgos culturales del Clásico temprano, así como algunas
características de las culturas más representativas del período.
Énfasis: Reconocer a Teotihuacan y Monte Albán como
ciudades representativas del período Clásico y sus principales características:
actividades económicas, políticas, sociales y culturales.
¿Qué
vamos a aprender?
En
esta sesión, profundizarás en una cultura muy importante llamada Zapoteca y en
una de sus ciudades más representativas, Monte Albán. Además, identificarás las
principales características de los zapotecas, es decir, sus actividades
económicas, políticas, sociales y culturales. Así como las construcciones que
conforman el recinto de Monte Albán.
Monte Albán
La
ciudad prehispánica de Monte Albán, antigua capital de los zapotecos, erigida
sobre un conjunto de cerros donde se unen los tres valles de Oaxaca: Etla,
Zimatlán y Tlacolula, floreció entre los años 500 a.C. y 800 d.C., además de
ser una de las primeras urbes en establecerse en Mesoamérica.
Sus
fundadores provenían de comunidades del valle y hablaban una versión antigua
del zapoteco, quienes cortaron y nivelaron las crestas y los costados de los
cerros para construir los edificios a la imagen de los mismos.
En
su época de mayor esplendor llegó a tener hasta 35 mil habitantes, era en la
que la cultura zapoteca llegó a abarcar el territorio del actual estado de
Oaxaca, sur de Puebla y este de Guerrero.
Monte
Albán es reconocida por su bella arquitectura, sus piedras grabadas y las urnas
de cerámica gris que representan a sacerdotes ricamente ataviados, lo que
denota la creencia en una vida después de la muerte, todo lo cual fue
encontrado en las casi 190 tumbas hasta ahora descubiertas.
Además
de ser considerada la ciudad de la cultura zapoteca más importante, los valles
que circundan a Monte Albán favorecieron la obtención de recursos, como plantas
medicinales, frutos y semillas de plantas silvestres, insectos comestibles y
animales de caza, que permitieron la supervivencia de sus pobladores y creación
cultural.
También
obtuvieron piedra cal y adobe para la construcción, así como barro para la
elaboración de cerámica y otros productos, que con orgullo llevan el sello de
los artesanos oaxaqueños.
Hacia
el año 800 d.C. descendió el número de sus habitantes; sin embargo, el
descubrimiento de la ofrenda de la tumba siete demuestra que la ciudad continuó
habitada y utilizada como lugar sagrado hasta la llegada de los españoles. En
1987 fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Desde
su fundación, año 500 a.C., hasta el 100 a.C., el sitio fue el centro principal
de poder político y económico de la región. En esta etapa se inició la
nivelación de la parte superior del sitio y la plaza central. Este periodo
corresponde a la culminación y decadencia del mundo olmeca.
Entre
100 a.C. y 250 d.C. sus habitantes continuaron con la nivelación de la plaza, y
por los datos obtenidos de hallazgos arqueológicos, es evidente que tuvieron
contacto con grupos mayas de Chiapas y Guatemala, de donde proviene el culto al
murciélago.
Uno
de los edificios más notables de esta época es el conocido como Montículo J, el
cual se encuentra en el centro de la plaza mayor.
La
tercera etapa se refiere al periodo Clásico, marcando el apogeo de la cultura
del valle, no sólo de la civilización que se asentó en Monte Albán sino que
también tiene correspondencia con el desarrollo y apogeo de las culturas
mesoamericanas. Este periodo se divide en dos subfases:
Durante
250-650 d.C. recibe influencias de Teotihuacán, las cuales se manifiestan en la
decoración de edificios, piezas de cerámicas y tumbas. La segunda es la de
mayor florecimiento e inicia a la caída de Teotihuacán y termina en 800 d.C.
En
esta subfase fue construida la mayor parte de los edificios que hoy se pueden
apreciar, cubriendo a otros de épocas anteriores.
Monte
Albán IV (800-1325 d.C.), abarca hasta la caída de los grandes centros urbanos
y el surgimiento de señoríos y cacicazgos que poblaron ciudades más pequeñas,
presentándose el cese de la construcción de estructuras monumentales y
disminución de población.
La
quinta y última fase (1325-1521 d.C.) es conocida porque los mixtecos
invadieron el valle y se asentaron en lugares cercanos como Zaachila y
Xoxocotlán. Este grupo hizo ceremonias y enterramientos en la antigua capital
zapoteca.
Existen
en Monte Albán varias estelas que en su superficie contienen texto escrito en
forma de jeroglíficos, los cuales no tienen representadas figuras animales ni
humanas.
Muchos
de los jeroglíficos esculpidos representan números, los cuales permiten
demostrar que los habitantes de la región ya poseían un gran conocimiento
matemático y astronómico del cual se conoce muy poco.
Una
de las estelas, la mayor de Monte Albán, mide aproximadamente seis metros de
altura y está orientada astronómicamente, alineada perfectamente en dirección
norte con la estrella polar.
Entre
los tesoros más importantes encontrados en Monte Albán se numeran los trabajos
de oro, plata, turquesa, jade y hueso, descubiertos a través de las
excavaciones realizadas en las tumbas zapotecas.
La cultura zapoteca
La
cultura zapoteca es una de las civilizaciones precolombinas más antiguas e
importantes, que tuvo su etapa de expansión en los períodos preclásico y
clásico (entre los años 500 a. C. y 900 d. C.). Se asentó en las tierras más
altas del sur de Mesoamérica, en la zona de los actuales estados mexicanos del
Valle de Oaxaca, Guerrero y Puebla.
A
diferencia de la mayoría de los pueblos indígenas mesoamericanos, no se conocen
leyendas o datos que revelen su trayecto migratorio. Sin embargo, hay
evidencias de que los zapotecas creían en su procedencia directa desde el
cielo, por lo que se llamaban a sí mismos “la gente de las nubes”, apodo que
hacía referencia, además, a su asentamiento en tierras a grandes alturas.
El
nombre zapoteco deriva de la lengua náhuatl tzapotecatl que significa “gente
del árbol zapote”.
Los
zapotecas se establecieron en el valle de Oaxaca, a unos doscientos kilómetros
al sur de la actual ciudad de México.
Su
capital era el Monte Albán, ubicada a unos diez kilómetros de la ciudad de
Oaxaca, que resultó un punto estratégico porque desde allí podían avistarse los
valles centrales (un conjunto de tres valles fluviales). La capital contaba con
estructuras escalonadas en forma de pirámide, destinadas a edificios sagrados,
tumbas y mercados.
Los
zapotecas desarrollaron varios asentamientos importantes que se dividieron en
tres grupos: del valle, de la sierra y del sur. Lograron dominar esas tierras a
través de los estrechos vínculos comerciales con la civilización olmeca en la
costa sur del Golfo, de la conquista militar y la captura de gobernantes
rivales en otros pueblos cercanos.
Alrededor
del 900 d. C. la ciudad zapoteca de Mitla (en el Valle de Oaxaca) se convirtió
en la más importante, entre otras cuestiones, por su arquitectura con edificios
ornamentados y dispuestos alrededor de plazas.
Entre
las características generales de la cultura zapoteca se destaca la influencia
que recibieron por parte de los olmecas, la primera civilización mesoamericana.
Por ejemplo, en el arte con el uso de piedras preciosas, en la arquitectura con
la edificación en forma piramidal y en la religión con la adoración a múltiples
dioses.
La
organización social de los zapotecas
fue de tipo jerárquica y más compleja en comparación a los olmecas. Sin
embargo, en ambas civilizaciones, la religión ocupaba un lugar central en el
gobierno. Estaba determinaba por la siguiente estructura piramidal:
Gobernantes.
Era el sector más poderoso, integrado por los sacerdotes con poderes divinos
que gobernaban en las diferentes ciudades.
Elite.
Era el sector integrado por los altos guerreros, caciques y funcionarios del
gobierno.
Comerciantes.
Era el sector que, debido a sus actividades comerciales, contaba con cierto
prestigio que lo diferenciaba de la mayoría de la población.
Artesanos.
Era el sector mayoritario, integrado por agricultores, tejedores y alfareros,
entre otros.
Esclavos.
Era el sector más castigado, integrado por prisioneros de guerra o arrestados
por delitos. Se los usaba como obreros o para ser sacrificados como ofrenda a
los dioses.
La
cultura zapoteca se caracterizó por sus grandes guerreros ya que todo hombre de
los sectores comerciantes, artesanos y esclavos estaba obligado a ir a la
guerra. En el 800 a. C. decayó el poder en la capital de Monte Albán. No se
conoce la causa, dado que no presenta rastros de violencia o guerras. La ciudad
de Mitla (destacada por su arquitectura) pasó a ser el centro principal.
Durante
la conquista española, la sociedad piramidal de los zapotecas se redujo, de manera
considerable, a campesinos que pagaban tributos. En la actualidad, predominan
algunos habitantes zapotecos en zonas rurales de México, con una cultura
moderna y compleja, que unifica características mexicanas, coloniales españolas
y prehispánicas.
Economía de la cultura zapoteca
La
economía zapoteca se basó en el cultivo de maíz, frijoles, calabaza, café,
trigo y caña de azúcar, y en la caza, la pesca y la recolección de frutos
silvestres. Se caracterizaron por las prácticas innovadoras para aumentar la
eficiencia de la agricultura.
Por
ejemplo, desarrollaron terrazas artificiales en las laderas de los valles de
manera escalonada, para evitar que la lluvia arrasara con la cosecha. Estas
terrazas, además, eran regadas por extensos canales que se alimentaban de los
manantiales naturales.
Estos
avances permitieron abastecer el consumo interno y externo ya que podían
comercializar sus productos con los pueblos cercanos, tanto de tipo agrícolas
como artesanales (cerámicas y tejidos).
Dioses
de la cultura zapoteca
Al
igual que en otras culturas mesoamericanas, los zapotecas eran
politeístas, es decir, creían en varios dioses. Sin embargo, sus prácticas
religiosas se destacaban por rendir culto a un dios principal, Xipe
Totec, deidad relacionada con la agricultura,
la enfermedad y la primavera.
Como
símbolo de la nueva vegetación, Xipe Tótec usaba la piel de una víctima humana
para representar la “nueva piel” que cubría la tierra en la primavera. Además,
daban ofrendas y sacrificios a los siguientes dioses:
- Tlatlauhaqui. Dios del Sol.
- Pitao
Cozobi. Dios
del maíz.
- Coqui
Bezelao. Dios
de los muertos.
- Quetzalcóatl. Dios de los vientos.
- Pitao
Cocijo. Dios
de la lluvia y la tormenta.
- Xonaxi
Quecuya. Dios
de los terremotos.
La
religión zapoteca adoraba a sus antepasados y creía en la existencia de
un paraíso bajo tierra donde descansaban los restos de los
antecesores. En la zona del Monte Albán se han encontrado más de ciento setenta
tumbas subterráneas, muchas de ellas con bóvedas y antecámaras de paredes
decoradas que denotan la riqueza de la ciudad.
Las
tumbas muestran signos de haber sido abiertas de manera regular, lo que
evidencia la preocupación o la adoración de los zapotecas por el culto a sus
antepasados.
Costumbres
de la cultura zapoteca
Entre
las costumbres y tradiciones de la cultura zapoteca se destacan:
- El día de
los muertos. Era
una de las celebraciones que formaba parte del calendario religioso de los
zapotecas y consistía en realizar ofrendas a los dioses, como acto
necesario para trasladarse al “más allá”. Además, realizaban danzas al ritmo de
la música,
dado que era un día conmemorativo pero alegre. En la actualidad, es uno de
los eventos mexicanos más destacados y reconocidos.
- La
guelaguetza. Era
una celebración zapoteca en la que se realizaban cultos a distintas
deidades, como a la Virgen del Carmen, en el centro de Oaxaca. En la
actualidad, la festividad permanece vigente como una de las más grandes en
el estado de Oaxaca, llamada también “fiesta de los lunes del cerro”.
- La danza de
la pluma. Era un
baile tradicional que formaba parte de la Guelaguetza. Surgió con el fin
de representar la conquista de los valles centrales por parte los
españoles y se usaba como medio de evangelización. La danza se
presentaba con los dos bandos: uno de los españoles y otro de los pueblos
mesoamericanos.
Lenguas
zapotecas
La
cultura zapoteca practicaba una macrolengua, es decir, un idioma
conformado por varios dialectos diferentes que no resultaban comprensibles
entre sí. Esto se debió a las estrechas relaciones comerciales que mantenía con
algunos pueblos cercanos, como los olmecas, teotihuacanos y mayas.
Los
zapotecas desarrollaron un sistema de escritura propio basado en
jeroglíficos y otros símbolos, que grabaron en piedra, edificios y tumbas.
Además, desarrollaron un sistema numérico representado por puntos y barras, que
diagramaron en un año de doscientos sesenta días y que habría sido la base de
los calendarios maya y azteca.
Aportes
de la cultura zapoteca
La
cultura zapoteca fue influenciada por los olmecas. Sin embargo, la civilización
zapoteca supo perfeccionar los conocimientos heredados y
alcanzar un nivel sofisticado en arquitectura, arte,
escritura e ingeniería. Entre los principales aportes para las
civilizaciones posteriores se destacan:
- El maíz como
producto principal.
- El sistema
de riego avanzado.
- La creación
de un sistema de escritura propio.
- La creación
de un calendario.
- La creación
de un sistema numérico.
Actividad:
Ø °Escribe una breve reseña sobre Monte Alban.
Ø °Elabora un esquema de las principales características
de los Zapotecas.


