26-01-21 Conflictos:
elementos y tipos
Aprendizaje esperado: Comprende los
elementos que intervienen en un conflicto y crea las condiciones básicas para
solucionarlo.
Énfasis: Describir los elementos
que constituyen un conflicto.
¿Qué vamos a aprender?
En la sesión de hoy trabajarás para describir las
características de un conflicto, identificarás los elementos que intervienen en
él y los tipos de conflictos que se pueden presentar con mayor frecuencia en
nuestro entorno.
Un conflicto es una lucha o disputa entre dos o
más partes. También puede significar pelea, enfrentamiento armado o
guerra. Usado en sentido figurado, sin que exista el uso de la fuerza, un
conflicto puede ser una oposición, discusión, un problema, un apuro o
una situación complicada (por ejemplo, conflicto laboral o conflicto
de intereses). Esta palabra procede del latín "conflictus".
Como seres sociales que somos, estamos continuamente relacionándonos con
otras personas y a partir de esa interacción aparecen frecuentemente conflictos
de mayor o menor gravedad. Generalmente, los conflictos no suelen implicar
violencia o agresividad, aunque sí provocan malestar o nerviosismo ante la
existencia de intereses contrapuestos, bien por diferencias de una persona con
otra o bien porque la elección de una decisión u otra puede suponer una serie
de ventajas e inconvenientes.
Tipos de Conflictos
Conflictos según su veracidad
Según su veracidad, los conflictos pueden ser:
Conflictos reales
Los conflictos reales son aquellos que en realidad
existen, y que vienen provocados por diversas causas, ya sean estructurales
o del entorno (económicas, legales, relacionales, etc.), entre otros.
- Por
ejemplo: Pablo alquila su casa a Adrián con un coste mensual de 600
euros, porque este último se ha mudado a la gran ciudad. Todo va bien
hasta que Adrían pierde su trabajo y, como consecuencia, deja de pagar el
alquiler. Se crea un conflicto económico que es real.
Conflictos imaginarios
Los conflictos imaginarios derivan de malos entendidos,
interpretaciones o percepciones. En este tipo de conflicto no existe
voluntad por parte de las partes.
- Por
ejemplo: María piensa que Juan, su pareja, ya no siente lo mismo por
ella. Juan se ha quedado sin batería y no ha podido llamarle como hace
cada noche. En realidad, Juan está preocupado por no poder llamarle, pero
no tiene la posibilidad de hacerlo en ese momento. No existe conflicto
alguno, pero María piensa que el motivo por el que Juan no le llama es
porque está con otra mujer.
Conflictos inventados
Los conflictos inventados, igual que ocurre con los
imaginarios, no son reales. Ahora bien, a diferencia de éstos, existe una
intención por parte de alguna de las partes que, generalmente, quiere sacar
algún beneficio. Esto hace que buena parte de este fenómeno sea en realidad manipulación.
- Por
ejemplo: una persona que simula un accidente para que el seguro le
pague la reparación de un golpe trasero que ocurrió porque él mismo le dio
a un poste de iluminación cuando daba marcha atrás.
Conflictos según los participantes
Según los actores que participen en el conflicto, éste puede
ser:
Conflicto intrapersonal
Este conflicto ocurre de forma interna, en la mente del
individuo. Esto significa que tiene su origen está en los eventos privados:
pensamientos, valores, principios, emociones… Estos conflictos pueden tener
distintos grados.
- Por
ejemplo: desde un conflicto cotidiano sobre qué comer hoy, hasta un
una crisis existencial que le causa un gran sufrimiento a la persona que
lo padece. Los conflictos intrapersonales pueden ayudarnos a crecer como
personas si los resolvemos satisfactoriamente.
Conflicto interpersonal
Los conflictos interpersonales son aquellos que se
producen en los procesos de interacción entre personas. Normalmente
aparecen de forma rápida, ya que solo es necesario que una sola persona se
sienta atacada para dar inicio a uno, lo cual hace que pueda nacer a raíz de
malentendidos. Pueden ser originados por prácticamente cualquier motivo, desde
celos a conflicto de intereses en relación al uso de un tipo de recurso.
- Por
ejemplo: entre dos amigos. El origen puede encontrarse en un
choque de personalidades, valores, opiniones o expectativas.
Conflicto intragrupal
Los conflictos intergrupales se dan entre miembros de un
grupo o equipo, por motivos varios: por diferencias interpersonales o
porque algo de los participantes del grupo no comparte las ideas de la
organización, entre otros. Este tipo de conflictos pueden desestabilizar la
buena marcha de un equipo o grupo y afectar a su eficacia y cohesión, ya que
crean una preocupación extra o incluso llegan a bloquear totalmente la
capacidad de operar del colectivo, algo que a su vez puede producir más
conflictos en una reacción en cadena.
Conflicto intergrupal
El conflicto intergrupal es un conflicto entre grupos y
puede llegar a ser muy destructivo, pues, en casos extremos, la
violencia derivada de este tipo de conflictos tiene como finalidad el
reforzamiento grupal y puede incluso justificarse. Suele tener sus causas
en ideologías, prejuicios o disputas territoriales.
Por otro lado, a diferencia de lo que ocurre en los
conflictos interpersonales, es más difícil que se den a partir de
malentendidos, ya que la presencia de otras personas hace que el "efecto
contagio" necesario para considerarse un conflicto intragrupal demore la
aparición de este. Además, un mayor número de observadores hace menos probable
que puedan aparecer malentendidos que se mantengan a lo largo del tiempo.
- Por
ejemplo: el conflicto entre dos empresas por motivos económicos, una
guerra entre pueblos por su religión o entre “hooligans” por su equipo de
fútbol.
Según el contenido
Según el contenido, el conflicto puede ser:
Conflictos relacionales
Estos conflictos ocurren entre miembros de una familia,
amigos o pareja.
- Por
ejemplo: por la mala comunicación entre los dos miembros de un
matrimonio, se acaba discutiendo sobre cualquier nimiedad cotidiana.
Conflictos de intereses
Los conflictos de intereses tienen que ver con las
motivaciones y las necesidades de cada persona o grupo y con los
recursos presentes en ese momento.
- Por
ejemplo: cuando un trabajador quiere más dinero por la jornada que
realiza y la empresa no quiere pagarle más.
Conflictos ético y de valores
Tienen que ver con la cultura y el entorno en el que ha
crecido la persona. Son frecuentes y complejos, pues no es fácil que una
persona cambie los principios que rigen su comportamiento. En el caso del del
conflicto ético suele ocurrir cuando una persona ha de tomar una decisión que
no concuerda con sus valores más profundos.
Conflictos de liderazgo y poder
Los conflictos de liderazgo afectan principalmente a las
organizaciones y pueden afectar al rendimiento y a la salud de los
trabajadores. Un fenómeno característico de los conflictos tiene que ver con la
lucha de poder, pues son muchos los autores hablan de la relación entre el
conflicto y el poder, al ser una de las causas más habituales.
Conflictos de personalidad
La personalidad es un conjunto de rasgos y cualidades
estables que configuran la manera de ser de una persona y nos hace
únicos. La personalidad, al ser un fenómeno poco flexible, puede
ser la base de muchos conflictos intergrupales.
Cómo resolver los conflictos
Los conflictos, en muchas ocasiones, pueden propiciar
cambios positivos. Para ello es necesario que se gestionen correctamente.
Es importante entender que hacer un diagnóstico correcto del conflicto va a
determinar el éxito en la resolución de las distintas problemáticas. Si
abordamos un conflicto de tipo intergrupal o interindividual como si fuese un
conflicto intraindividual, las posibilidades de éxito pueden ser escasas.
Por ejemplo, podemos encontrarnos trabajando en una empresa
en la que el principal problema sean las malas prácticas del departamento de
recursos humanos, que están generando un conflicto de rol en los trabajadores.
Éstos no saben exactamente cuáles son sus funciones, y este conflicto genera
estrés y malestar en los empleados. Si abordamos esta situación como un
problema del trabajador, estaremos atacando al objetivo equivocado.
Quizás podamos reducir los síntomas momentáneamente, pero el
problema seguirá ahí, en la mala gestión organizacional. Por lo tanto, antes de
tomar cualquier acción para paliar los efectos del conflicto, es necesario
saber cuál es la raíz o la base del problema.
Ahora bien, existen algunos principios que debemos
aplicar si queremos resolver el conflicto:
- No
hagas como que el problema no existe. Afróntalo e intenta resolverlo.
- Sé
crítico y analiza tus fallos.
- Trata
a la otra parte con respeto y educación.
- Explica
tus opiniones y establece los puntos de unión.
- Sé
empático con la otra parte y entiende su postura.
- Evita
la confrontación.
- Mejora
la comunicación: escucha activa, asertividad…



