25-01-21 Panorama
del periodo
Aprendizaje esperado: Conoce los
procesos históricos más importantes desde el periodo Posclásico del México
antiguo, el desarrollo de la Conquista, hasta el establecimiento y
consolidación del virreinato de la Nueva España.
Énfasis: Identificar de forma general el periodo Posclásico, la Conquista y la consolidación del virreinato de la Nueva España.
¿Qué vamos a aprender?
Estudiarás el siguiente periodo
correspondiente al México antiguo, el Posclásico. Para ello, conocerás culturas
cómo la tolteca, la totonaca, la tlaxcalteca y la mexica. Asimismo,
identificarás de manera general, el proceso de la Conquista hasta la
consolidación del Virreinato de la Nueva España.
Período
Posclásico
¿Qué es el período posclásico?
El período Posclásico corresponde a la
última etapa de la historia de la América precolombina, entre el 900 d. C. y el
1521 d. C. Esta etapa se destacó por el declive de las grandes civilizaciones
que habitaban Mesoamérica, en un contexto de gran despliegue militar, problemas
económicos y poblaciones muy numerosas.
Entre las principales culturas del
período Posclásico se destacaron los imperios Maya, Inca y Azteca, cuya
historia fue interpretada en base a la evidencia arqueológica y las crónicas de
los españoles que colonizaron las tierras americanas y vencieron a los pueblos.
Contexto
histórico
El término “Mesoamérica”, que proviene
del griego, significa América intermedia y hace referencia a los territorios de
México, Guatemala, El Salvador, Belice, Nicaragua, Honduras y Costa Rica.
El período Posclásico mesoamericano
comprendió el fin de la Edad Media (desde el 400 d. C. hasta el 1492 d. C.) y
dio comienzo a la Edad Moderna a partir de las invasiones europeas a América.
La civilización maya, conformada por
un grupo de ciudades-Estado independientes, logró ser la más poderosa y
avanzada del período clásico, que se caracterizó por el constante aumento de
las poblaciones, imponentes construcciones y avanzadas técnicas de agricultura
que permitieron el progreso económico.
Características
del período Posclásico
El período Posclásico se caracterizó
por dos etapas principales:
Posclásico
temprano (900 – 1200 d. C.). Se destacó por la decadencia de las ciudades
que habían alcanzado su esplendor durante el período Clásico, en especial, de
la civilización maya y sus alianzas. Algunas hipótesis sostienen que, además de
las intervenciones militares, el colapso pudo deberse a grandes sequías,
consecuencia de los cambios climáticos que afectaron el aprovechamiento de los
suelos para las cosechas.
Posclásico
tardío (1200 – 1521 d. C.). Se destacó por la gran extensión de
territorios edificados que habían sido abandonados por los antiguos pueblos
sedentarios, como consecuencia de conflictos internos entre Estados
independientes y de las invasiones militares europeas a partir de 1492. Las
regiones del altiplano de Guatemala evidenciaron un importante aumento de la
población, en especial, de los pueblos indígenas quiché y cakchiquel.
En 1519 el español Hernán Cortés llegó
al Estado de Mexica, enviado por el rey Carlos I y junto a una fuerza de 500
soldados. Su objetivo principal era someter a la civilización maya. Sin
embargo, al llegar al sur de México, se encontraron con que la región de las
icónicas pirámides y de la súper población se había desvanecido. En medio de
los conflictos y la decadencia mesoamericana, Cortés resultó ser un déspota que
sometió por la fuerza y bajo ideas religiosas cristianas, a otros pueblos que
habitaban en el norte de México.
Economía
del período Posclásico
La economía del Posclásico se basó en
la agricultura como principal sustento que, además, resultaba una actividad
influenciada por las creencias religiosas. Sus habitantes creían que la
fertilidad de la tierra y la productividad de las cosechas dependía de la influencia
de los dioses.
Realizaron sofisticados sistemas
hidráulicos destinados al riego, como en la importante ciudad de Tenochtitlán,
en México. Consistía en una isleta rodeada de sistemas de canales y sembradíos.
Todos estos avances en la agricultura permitieron alcanzar una mayor producción
que contribuyó al desarrollo del comercio con poblaciones vecinas.
Principales
civilizaciones del Posclásico
Entre las principales civilizaciones
del período Posclásico se destacaron:
Mayas. Fueron
una de las civilizaciones más avanzadas del México precolombino, con una
cultura compleja y sofisticada. La organización social consistía en diferentes
ciudades independientes bajo el dominio de una élite de militares y sacerdotes.
Los mayas crearon un sistema numérico y fueron capaces de realizar complejos
cálculos astronómicos.
Aztecas. Fueron un
Estado militarista bajo el dominio de un riguroso gobernante semidivino, junto
con militares y sacerdotes. La sociedad estaba conformada por artesanos,
comerciantes, campesinos y esclavos. Los aztecas desarrollaron un sistema
educativo sin precedentes, debido a los avances en la escritura y en las
matemáticas.
Incas. Formaron
el imperio más grande de América precolombina. El gobierno era de tipo
monárquico y teocrático, a cargo de “el Inca”, junto con los sacerdotes y
fuerzas armadas. Poseían una administración ejemplar y organizada, con gran
control de los registros de la población, de impuestos y recursos. La sociedad
estaba conformada por artesanos, campesinos y esclavos.
Las culturas precolombinas del período
Posclásico alcanzaron sofisticados conocimientos de astronomía, de matemática,
de técnicas agrícolas, de trabajo de los metales (como el oro, plata y cobre) y
de escritura. Crearon calendarios de gran precisión y construyeron imponentes
centros arquitectónicos urbanos, como Tenochtilán, en la actual Ciudad de
México.
¿Quién era Hernán Cortés y cómo inició
la conquista de México?
¿Qué es Colonización?
Como
colonización se denomina la acción y efecto de colonizar. Como tal, supone el
establecimiento de una colonia por parte de un país en un territorio ajeno o
alejado de sus fronteras.
También
puede referirse al establecimiento de un grupo de personas en un territorio
distinto al de su origen con la finalidad de poblarlo, si no estaba habitado
previamente, o repoblarlo, si antes lo hubiera estado.
El personaje clave de este
acontecimiento no es otro que el conquistador Hernán Cortés, acusado por
algunos de genocida y glorificado por otros como un aventurero que derrocó un
régimen brutal obsesionado con los sacrificios humanos. Lo cierto es que al
final el debate histórico es algo más complejo, especialmente frente a un
proceso sobre el que existe muchísima desinformación y numerosas versiones
contradictorias.
Hernán
Cortés nació en Medellín, Extremadura, en 1485, y tenía 7 años cuando
Cristóbal Colón pisó por primera vez la isla de Guanahaní y comenzó el llamado
"descubrimiento de América". Cortés, que se crió en una familia de la
baja nobleza, recibió una breve formación en leyes en Salamanca entre los 14 y
los 16 años, antes de abandonarla para perseguir una vida de aventuras.
La campaña de Cuba y desavenencias con
Diego de Velázquez.
La primera expedición en la que Cortés
participó fue la conquista de Cuba, comandada por Diego de Velázquez. Como
recompensa por sus servicios, recibió tierras en la isla e incluso llegó a ser
alcalde de Santiago, aunque esta prosperidad personal no tardaría en romperse.
Una de las creencias erróneas más
extendidas respecto a la conquista de México es la idea de una campaña militar
organizada por la Corona española con el objetivo específico de conquistar
tierras nuevas y extender el cristianismo, que coloca a Cortés como un mando
militar al servicio de los reyes. Sin embargo, la realidad es distinta, ya que
se sabe que la relación de Cortés con las autoridades españolas era al menos
complicada y que la campaña de México fue fruto más bien de su propia iniciativa.
Así, Cortés fue detenido por orden de
Velázquez acusado de conspiración previamente a su salto a la América
continental, aunque en esta ocasión fue liberado. Incluso, llegó a recuperar la
confianza del gobernador hasta tal punto que le fue encomendada la tercera
expedición a México desde Cuba.
No obstante, Velázquez al parecer
comenzó a temer de nuevo una rebelión por parte de Cortés, por lo que según
refleja la crónica de Bernal Díaz del Castillo (Historia verdadera de la
conquista de la Nueva España) decidió cesarle antes de que partiese.
Hernán Cortés vio peligrar su
expedición, por lo que en noviembre de 1518 se adelantó al gobernador y partió
antes de tiempo con alrededor de 600 hombres que había reclutado. Tras
aprovisionarse en varios puertos de la zona, a principios de 1519 se dirigió
hacia la península de Yucatán, en México.
Primeras
conquistas: mayas y otros pueblos
Cuando finalmente Cortés arribó a las
costas mexicanas, el otrora dominante y poderoso imperio maya se había
fragmentado en multitud de pequeñas ciudades estado independientes, y habían
abandonado muchas de sus espectaculares ciudades, como Tikal, Mayapán o Chichén
Itzá casi 500 años atrás. En su lugar, el imperio azteca, o mexica, había
logrado la supremacía en México y mantenía su yugo sobre otros pueblos menores,
como los tlaxcaltecas o los totonacas a base de un sistema de tributos y
gracias a su evidente superioridad militar.
Por ello, los primeros contactos de
Cortés tuvieron lugar con algunos de estos reinos Mayas, y en particular con el
de Ekab, que poseía la isla de Cozumel. Allí, tras ser llevados ante el
gobernante local, los españoles exigieron que los indígenas abandonaran su
religión y adoptaran el cristianismo, y procedieron a destruir los ídolos y
colocar cruces en su lugar, hecho que relatan crónicas como la de Prudencio de
Sandoval.
Este sería el inicio de una primera
fase en la que los hombres a cargo de Cortés irían conociendo los distintos
pueblos de la zona, e incluso encontrarían a dos colonos españoles supervivientes
de un naufragio en 1517 que se habían integrado entre los mayas, lo que
permitió que contasen con uno de ellos, Gerónimo de Aguilar, como intérprete de
lengua maya. Además, en esta época tendrían lugar algunas importantes batallas,
como la de Potonchán. A menudo, de acuerdo a los propios cronistas hispanos,
estas comenzaron por las exigencias de los conquistadores de entrar en las
ciudades mayas tras intentar estos últimos apaciguarlos con víveres y regalos.
Al mismo tiempo, las noticias de estos
acontecimientos llegaban a la capital del imperio azteca, Tenochtitlán (hoy
México D.F.), por lo que el emperador Moctezuma envió emisarios a encontrarse
con los españoles aunque siempre negándose a conducirles hasta la ciudad. De
manera simultánea, los conquistadores comenzaron a establecer importantes
alianzas militares con los totonecas y los tlaxcaltecas, que estaban cansados
de la opresión que ejercían los aztecas.
Paralelamente, el conflicto con Diego
de Velazquez continuó su curso y se agravó cuando se conoció su nombramiento
como 'adelantado' de Yucatán, lo que motivó a Cortés a enviar hombres con parte
del botín a la corte española para conseguir el puesto para sí; y, por otra
parte, inutilizar el resto de sus naves para evitar deserciones por parte de
aquellos que se acobardasen ante su explícita rebelión frente a las autoridades
en Cuba.
En el camino hacia Tenochtitlan, tuvo
lugar la primera gran masacre documentada a manos de los españoles, muy
superiores armamentísticamente a los pobladores locales, en la ciudad de
Cholula, en la que se estima que murieron al menos 5.000 indígenas.
La
derrota de los aztecas
Finalmente, a finales de 1519, la
expedición de Cortés alcanzó Tenochtitlán y se produjo el primer encuentro
entre el emperador azteca y el conquistador español. La comunicación fue
posible gracias a la labor de la indígena Doña Marina, 'Malinche', una mujer
maya que había sido entregada como esclava a Cortés en sus negociaciones
anteriores con otros pueblos y que traducía del náhuatl (lengua azteca) al
maya, que posteriormente Aguilar traducía al español.
Inicialmente, los aztecas creyeron que
los españoles eran enviados de su dios Quetzalcoatl ('la Serpiente Emplumada'),
por lo que fueron recibidos generosamente pero con temor. Sin embargo, las
relaciones pronto se torcieron, cuando los soldados españoles comenzaron a
temer ser asesinados, un miedo en parte fomentado por los tlaxcaltecas, y
empezaron a plantearse tomar a Moctezuma como rehén.
En ese momento, cerca de Veracruz,
estalló una batalla entre los totonecas y los mexicas en la que murieron ocho
españoles, lo que hizo ver a los aztecas que los conquistadores no eran
semidioses y que era posible combatirlos.
Ante la noticia de este
enfrentamiento, Cortés tomó al emperador como rehén y exigió que los
responsables del ataque fueran llevados a su presencia. Todos confirmaron que
cumplían órdenes de Moctezuma y fueron quemados vivos. Hernán Cortés perdonó la
vida del emperador, pero le obligó a declararse vasallo del entonces rey de
España, Carlos V.
Los acontecimientos dieron otro giro
con la intervención de Diego de Velázquez, que llegó al contienente a luchar
contra los rebeldes, y además puso sobre aviso a los aztecas de que Cortés era
un traidor a su rey y pidió que le matasen. Este movimiento obligó a Cortés a
dejar unos pocos hombres de guardia en Tenochtitlan y desplazar la mayoría de
sus fuerzas a combatir contra las tropas de Pánfilo de Narváez, al servicio de
Diego de Velázquez. El combate duró poco y terminó con la mayoría de las tropas
de Narváez uniéndose a Cortés (posiblemente incentivados por los tesoros
traídos de Tenochtitlán) y Narváez regresando a Cuba.
Al mismo tiempo, la guarnición de
Tenochtitlán, a cuyo mando estaba Pedro de Alvarado, perpetró una matanza en la
plaza del templo de Tenochtitlán durante una de las más importantes
festividades religiosas aztecas, lo que provocó una insurrección armada al
regreso de Cortés. En este momento se produjo la muerte de Moctezuma, que
trataba de apaciguar a su pueblo, en circunstancias que no están claras, aunque
según los cronistas españoles fue a manos de los propios aztecas.
Finalmente, los españoles acabaron
sitiados en el palacio de Ayácatl (el padre de Moctezuma) y decidieron huir
silenciosamente durante la noche. Sin embargo, fueron descubiertos y atacados
por los aztecas, que mataron a la mayoría de ellos. Según las crónicas, muchos
soldados españoles se ahogaron en el lago que rodeaba la ciudad por la gran
cantidad de oro que llevaban encima, y la mayoría del tesoro se perdió en
aquella batalla, bautizada como la Noche Triste, el 24 de julio de 1520.
Los españoles regresaron hasta
Tlaxcala, donde recibieron refuerzos y refugio por parte de sus aliados. Con
nuevos efectivos tlaxcaltecas y revigorizados, los hombres de Cortés se
prepararon para regresar a Tenochtitlán, recuperando las naves que previamente
habían inutilizado para reconstruirlas en el lago de Tenochtitlán y sitiar así
la ciudad.
El plan funcionó, y Cortés mantuvo la
capital del imperio bajo un sangriento asedio durante 75 días hasta lograr su
rendición. La mayoría de habitantes de la ciudad perdieron la vida y gran parte
de los supervivientes fueron esclavizados; entre ellos Cuauhtémoc, sucesor de
Moctezuma, que se cree que fue torturado por los españoles para obtener
información sobre los tesoros aztecas, y fue finalmente ahorcado
posteriormente.
Durante los siguientes años, los
soldados españoles irían doblegando los restos del imperio sin encontrar nunca
una resistencia equiparable, y expandirían las alianzas con algunos de los
pueblos que habían vivido previamente sometidos a la autoridad azteca. Como
recompensa por sus logros, Cortés sería finalmente nombrado Marqués de Oaxaca y
se le encomendó el gobierno de los territorios que se descubrieran en el
Pacífico, lo que le llevaría a dirigir la exploración y conquista de la
Península de Baja California.
En los años 40 regresó a España, donde
falleció en 1547.
Actividad:
¿Cuáles
fueron las principales culturas del posclásico?
¿Quién fue
Hernán Cortes?
¿Cómo se
dio la colonización de México?



