17-02-21 Reinos indígenas antes de la
Conquista III
Aprendizaje esperado: Conoce
los grupos y señoríos indígenas que habitaban el actual territorio mexicano
cuando llegaron los españoles.
Énfasis: Identificar
los señoríos en Guerrero y la expansión mexica hasta el Océano Pacifico.
Además, reconocer los señoríos de los tlaxcaltecas y los acontecimientos entre
los mayas durante este periodo.
¿Qué vamos a aprender?
Continuarás con el estudio de las
características de los pueblos indígenas antes de la conquista. En esta sesión,
profundizarás en la expansión mexica. Además, conocerás sobre los tlaxcaltecas
y los acontecimientos entre ambas culturas durante este periodo.
Mexicas: una sociedad
organizada para la guerra
Los mexicas concebían la guerra
como algo sagrado debido a la cosmogonía de la destrucción del mundo si
no alimentaban a los dioses con sangre de guerreros vencidos. Por ello,
podemos afirmar que los mexicas tenían una sociedad organizada para la guerra y
hacían participe a toda la población en los enfrentamientos. Una vez habían
vencido al enemigo no realizaban un dominio total del territorio, al
contrario, no intervenían en sus instituciones siempre y cuando les asegurasen
su lealtad, tributos y tuvieran relaciones comerciales. Para los mexicas el
comercio era muy importante. Hasta tal punto, que algunos historiadores han
presentado como causa principal del inicio de una guerra con
un pueblo independiente de la Triple Alianza que se produjera una ofensa
a un pochtecatin (comerciante).
Puede que esto sucediera en
alguna ocasión, puesto que los comerciantes también hacían de espías para el
estado y notificaban al huey tlatoani cuál era el territorio
que más convenía conquistar según sus bienes. Sin embargo, debemos tener en
cuenta que esto simplemente podía ser una excusa para iniciar una guerra y que
realmente no tuviera tanta importancia el hecho en sí. Por ello, estoy más de
acuerdo con otros historiadores que defienden como causas de inicio de una
guerra el querer recuperar el honor perdido mediante una guerra fingida, lo que
se conoce como guerra florida, y que procederé a explicar al
final del artículo, además de los propios intereses económicos, sobre todo para
desarrollar el comercio .
La movilidad social a través
de la guerra y la jerarquía militar
La importancia de la guerra
dentro de la sociedad mexica era tal, que mediante ella la población tenía
una amplia movilidad social. El número de guerreros
enemigos que capturasen en una batalla les permitía adquirir rangos militares
superiores y esta movilidad era tanto para los nobles como la gente común.
Demostrar su valía en el campo de batalla o a nivel religioso era vital incluso
para los nobles porque podían perder su estatus aunque les viniera de
nacimiento. Según el número de cautivos que los guerreros habían conseguido en
batalla adquirían un nombre y un atuendo específico, pero no se conoce el de
todos.
Algunos de cargos militares eran:
el cuextecatl, quien había capturado a dos enemigos y
llevaba un traje rojo, azul y amarillo con un tocado que llevaba una insignia
circular; el ocelotl, quien había capturado a cuatro
enemigos y llevaba un casco y un traje que imitaba al jaguar; el momoyactli, quien
había capturado cinco enemigos y llevaba un traje con una falda de plumas
y un penacho con plumas rojas y verdes; y el tozcoyotl, quien
había capturado a seis enemigos.
Por las fuentes sabemos que había
una fuerte jerarquía militar donde cada uno llevaba una vestimenta y tenía unos
privilegios económicos acorde a su rango, pero los documentos no permiten saber
mucho acerca del orden jerárquico y sus funciones. Conocemos dos títulos
militares otorgados a los guerreros de mayor rango, tlacateccatl y
tlacochcalcatl, pero no sabemos cuál está por encima del otro.
Aunque por el hecho de que los huey tlatoani llegaban a tener el
primer título se intuye que ese era el rango mayor (Bravo, 2009:196). Estos dos
cargos también encabezaban el Tequioacacalli o Cuauhcalli
(Consejo de Guerra), que se encargaba de preparar la estrategia militar que se
iba a emplear en la batalla junto al huey tlatoani gracias a la
información dada por sus espías.
Tácticas militares
Pese a la visión de inferioridad
bélica con la que se ha presentado a los aztecas en comparación a los
conquistadores españoles, tenían conocimientos militares y utilizaban estrategias
bélicas que les concedieron las victorias que conformaron su imperio.
Algunos ejemplos de sus tácticas terrestres fueron: el realizar una falsa huida
en medio de la batalla por parte de algunas de las unidades del ejército para
que el enemigo cayese en unas zanjas cavadas con anterioridad; el
envenenamiento del agua o la quema de fardos de chiles ardiendo. Además, la
guerra psicológica tenía un papel fundamental, ya que los guerreros aparecían
con los cuerpos pintados ante sus enemigos mientras gritaban, mantenían
ritmos musicales constantes con instrumentos para marcar el inicio del ataque
y evitar la concentración del contrario.
La guerra naval también
era practicada por los mexicas para combinarla con la guerra terrestre en sus
ataques y utilizaban las canoas para transportar los víveres, armas y hombres
si se iba a guerrear con una ciudad situada en una isla o próxima al lago.
Las canoas fueron ampliamente utilizadas en el enfrentamiento
contra la alianza entre los conquistadores españoles-indígenas para hacerse
con el control de México-Tenochtitlán.
Armamento y objetivos a
conseguir con las batallas
Las armas que
principalmente utilizaban eran la honda, el arco y las flechas, el átlatl y
el macuahuitl. Las tres primeras armas eran utilizadas por los
soldados rasos, que eran los que primero atacaban, mientras que el macuahuitl era
utilizada por las élites guerreras que estaban especializadas en el combate
cuerpo a cuerpo. El objetivo de la batalla, a diferencia del
mundo occidental, no era matar a los guerreros en ella o masacrar a la
población general, sino llevarse a los guerreros capturados para sacrificarlos
a los dioses. Se consideraba que la ciudad había sido derrotada una vez las
fuerzas del imperio lograban entrar en su templo e incendiarlo, puesto que
suponía tanto la derrota de la ciudad como de su dios local.
El enfrentamiento normalmente era
mucho más corto que en la guerra de estilo europeo, con una única batalla se
decidía quien era el vencedor, llegando a ser mucho más largo el trayecto de
ida y vuelta. Al terminarse la guerra se procedía a la negociación para
establecer la tregua que pondría a la ciudad derrotada bajo el dominio mexica.
La ciudad conquistada debía reconocer la supremacía de Huitzilopochtli por
encima de su dios local, realizar siempre el pago del tributo y no pactar con
fuerzas externas a la Triple Alianza. A cambio, les permitían mantener sus
instituciones, tradiciones y lengua.
Ejemplos de algunos de sus
enemigos más duraderos
Pese a la corta duración de las
guerras mexicas hubo excepciones, como el enfrentamiento entre el Imperio y
Chalco, iniciado por la negativa de este a entregar materiales para la
construcción de un templo a Huitzilopochtli. El enfrentamiento
duró aproximadamente 15 años, aunque los combates con Chalco, de forma
intermitente, se remontan a 1375, cuando los mexicas estaban bajo el poder
de Azcapotzalco. El fin de la pugna llegó por la traición de los hijos de
un señor chalca que ayudaron a derrotar a sus congéneres. Por otro lado, un
enemigo al que jamás lograron vencer pese a los numerosos
enfrentamientos fue Puebla-Tlaxcala. Esto se debió a la
alianza que tenían con otros pueblos de su alrededor que impedían el paso del
ejército imperial hacia el sur, donde había productos suntuarios necesarios y
donde se encontraba Puebla-Tlaxcala.
La guerra florida
Por último, se debe nombrar otro
estilo de conflicto practicado por el imperio y que demuestra el nivel de
militarización de la sociedad mexica: la guerra florida (xochiyáoyotl).
Estaba relacionada, en parte, con la necesidad de cautivos para
sacrificar a los dioses para evitar el fin del mundo. Por ello, se realizaban
guerras pactadas entre los soberanos de los distintos pueblos o ciudades para
poder alimentar a sus dioses y entrenar en una batalla real a los nobles
guerreros. Se cree que las guerras floridas se iniciaron en Chalco y que
estaban relacionadas con el culto a Xipe Tótec. Pese a su faceta
religiosa y ritual también tenía unos propósitos político-militares claros,
si el imperio sufría una victoria pírrica o una derrota pactaban una xochiyáoyotl para
demostrar su poder y así utilizarla de propaganda y generar terror a posibles
enemigos.
LOS YOPES DE GUERRERO
Los españoles registraron la
existencia de los yopes en el actual estado de Guerrero, en la zona de la
Montaña, en Tlapa; y en la Costa Chica, en los actuales municipios de San
Marcos y Ayutla, pero seguramente su área fue mayor, dado que el sitio
arqueológico Tehuacalco, descubierto a principios de este siglo, se encuentra
en el municipio Juan R. Escudero. Formaron el reino de Yopitzingo.
El territorio que hoy asienta al
estado de Guerrero fue un sitio de disputa, por expansión, entre los imperios
mexica y purépecha o tarasco. Los yopes vivían en la zona controlada por los
mexicas, pero ellos nunca fueron sus tributarios, ni se dejaron dominar por
estos. Eran una rama de los tlapaneca de la región de la montaña hacia la Costa
Chica, Fueron guerrerros indómitos y en muchas ocasiones eran invitados a las
fiestas religiosas mexicas, como símbolo de respeto por su maestría en el arte
de la guerra, y fueron bien recibidos en Tenochtitlán.
En 1987 el Instituto Guerrerense
de la Cultura publicó el trabajo del investigador Francisco Vidal Duarte
titulado “Los yopis en el estado de Guerrero” donde el autor explica el origen
de la palabra yopi en los siguientes términos:
“Es factible que la palabra yopi,
yope o yopime sea sinónimo de Xipe (desollado) y que se haya formado por la
contracción del verbo mexicano “yopehua” que signifca despegar algo… Es
probable, pues, que los mexicas hayan bautizado a los pobladores del sur como
los yopi” los que arrancan el cuero” y también ésta puede ser una de las
razones por las cuales les tomaron tanto respeto, al grado de considerar que
los matrimonios de sus hijas con yopis las elevaban de rango.”
Lo poco que se sabe de los yopes
“…se debe a escasas referencias e ilustraciones en el Lienzo I de Chiepetlán,
en el Códice Tudela y en fray Bernardino de Sahagún. También se posee algunas
inferencias derivadas del estudio de elementos asociados al denominativo yope y
al estudio de las representaciones de ese grupo…” .
Tras la caída de Tenochtitlán,
Cortés envió a sus generales a tomar posesión de los territorios que dominaban
los mexicas. Muchos se rindieron sin lucha. Los yopes, como todos los
habitantes de la zona de influencia mexica, fueron de los primeros en contraer
viruela, enfermedad que los diezmó y derrotó.
Al parecer los yopes no se
sometieron a los españoles. En fecha tan temprana como 1531 se rebelaron y
mataron a los que peninsulares estaban en la Costa. Chica. La reacción de la
Real Audiencia fue tan dura que los yopes fueron prácticamente extermindos.
Al iniciar el siglo XXI se
descubrió Tehuacalco, sitio arqueológico que muestra cómo los yopes fueron
adoradores del Sol y hábiles ingenieros:desarrollaron un tipo de construcción
de piedras de laja las cuales colocadas de manera vertical y horizontal con
relleno de arcilla e permitía que las estructuras y los muros tuvieran
movilidad en caso de temblores, muy frecuentes en la región.
EL PAPEL DE LOS TLAXCALTECAS EN LA CONQUISTA
Cuando los españoles llegaron a
territorio tlaxcalteca, los señores tlaxcaltecas hicieron una elección esencial
para el resultado de la conquista española: fraguaron una alianza. Capitanes y
soldados tlaxcaltecas se distinguieron subsecuentemente en muchas conquistas españolas
proveyendo lo que era necesario para la victoria. A cambio, los tlaxcaltecas
fueron recompensados con títulos, tierras y privilegios en una alianza estratégica
que continuaría hasta bien entrado el siglo XVIII.
Cuando Hernán Cortés se propuso
conquistar Tenochtitlan, estratégicamente viajó vía Tlaxcala con la esperanza
de sacar provecho de una enemistad de siglos entre Tlaxcala y el imperio
azteca. Su táctica rindió frutos. Se forjó una alianza y pronto marcharía
Cortés hacia Tenochtitlan con un gran ejército tlaxcalteca a su lado.
Después de que su enemigo común
fue derrotado, capitanes y soldados tlaxcaltecas continuaron activos en el
ejército de Cortés, entre otras ocasiones en 1522, cuando partieron a Pánuco. Durante
las campañas de conquista en Guatemala, entre 1524 y 1527, Pedro y Jorge de
Alvarado tuvieron también en sus filas a un crecido número de tlaxcaltecas, y
estos últimos viajarían con los españoles tan al sur que llegaron a Nicaragua.
Entretanto, en 1530, Nuño de
Guzmán aprovechó los servicios de tlaxcaltecas en el noroeste de México, y más
tarde soldados tlaxcaltecas marcharían a la región del Mixtón (1540-1541) y a
la Guerra Chichimeca en Nueva Galicia (1550-1590). La mayor parte de los
conquistadores tlaxcaltecas nunca volvieron a su tierra. Si no murieron, se
asentaron en áreas recientemente conquistadas para vencer la resistencia local
y ayudar a pacificar la región.
Aunque los tlaxcaltecas no fueron
los únicos aliados indígenas de los españoles, se contaron entre los primeros y
su papel está relativamente bien documentado. Figuran de manera prominente en
las relaciones de conquistadores y cronistas españoles –sin que se les aprecie
del todo. Cuentan también su propia historia en peticiones, cartas y probanzas
de méritos (a menudo inéditas) dirigidas al rey español, así como en documentos
pictóricos hechos por los tlacuiloque (escritores-pintores)
tlaxcaltecas, como el famoso Lienzo de Tlaxcala.
Llegada de los españoles
Los españoles arribaron a tierras
tlaxcaltecas en septiembre de 1519. En ese tiempo, Tlaxcala era una de las más
fuertes entidades políticas del Centro de México, a pesar de hallarse también
económicamente aislada y en guerra continua con el poderoso imperio azteca.
Aunque los mexicas nunca conquistaron Tlaxcala, numerosos hombres y jóvenes
tlaxcaltecas perdieron la vida combatiendo o, si eran capturados, sacrificados
en los altares de Tenochtitlan. Cortés había llegado a Tlaxcala, por tanto, en
busca de un fuerte aliado.
Los historiadores ofrecen
informes contradictorios respecto al establecimiento de la alianza hispano-
tlaxcalteca. Una narración sostiene que los señores tlaxcaltecas recibieron a
los españoles amistosamente, ansiosos de aliarse con ellos. Otra asevera que
enviaron al principio grandes ejércitos para derrotar a Cortés, y que “la
consternación acerca del arribo de los españoles en Tlaxcala fue tal que sólo
los guerreros habían permanecido en la ciudad, y que el resto de la población
había huido a esconderse en las cuevas de la montaña Matlalcueyes”. Esto
produjo que los señores tlaxcaltecas se dividieran. Unos votaron por la
resistencia militar, de aquí la hostil recepción inicial. Otros votaron por la
negociación. Sólo después de tres ataques militares infructuosos contra el
ejército de Cortés, la voz de los últimos prevaleció.
Animados por Xicoténcatl, el jefe
tlaxcalteca de Tizatlan, los señores mudaron su estrategia y decidieron hablar
con el hombre que decía que “venía en nombre de un gran señor que se llamaba el
emperador D. Carlos”. En esta reunión, Cortés les dijo a los señores que venía
a “visitar y ayudar en lo que se ofreciese y a castigar a Moctheuzoma”, al que
incluyó estratégicamente como “su capital enemigo”. Pronto, después de las
cortesías habituales, ritos de entrega de regalos y negociaciones, la alianza
fue un hecho. Para consolidar la nueva alianza, los señores tlaxcaltecas
entregaron sus hijas a los capitanes españoles, algunas de las cuales servirían
más tarde como enlaces cruciales entre los capitanes españoles y sus amigos
tlaxcaltecas.
Actividad:
- · ¿Qué son las guerras floridas?
- · ¿Cómo se designaban los mexicas los cargos militares?
- · Menciona las estrategias de los Mexicas para llevar a cabo sus conquistas.
- · ¿Quiénes eran los yopes?
- · ¿Por qué los Tlaxcaltecas se aliaron con los españoles?




